General Pico: comenzó el juicio a Romina Ragonese

General Pico: comenzó el juicio a Romina Ragonese
La joven es juzgada por el homicidio de su pareja, Maximiliano Pérez. La Fiscalía intentará probar el delito de "homicidio agravado por el vínculo”. La defensa buscará la absolución al entender que la chica actuó “en legítima defensa” durante un hecho de violencia de género.

Comenzó en la mañana de hoy el debate oral y público a Romina Antonella Ragonese Ycoman (25) por el homicidio de Maximiliano Abel Pérez (32), ocurrido en una vivienda barrio El Molino en abril de 2013, presuntamente como respuesta a un hecho de violencia de género.

La fiscalía anticipó que intentará probar la autoría del delito de “homicidio agravado por el vínculo”, mientras que la defensa tratará de lograr la absolución, al entender que la chica actuó “en legítima defensa”. Declararon los primeros policías que llegaron al lugar del hecho, además de la madre, el padrastro y un vecino de la víctima, aportando pocos datos de relevancia.

Los alegatos de apertura de las partes se desarrollaron sin la presencia de los medios ni público, para evitar la revictimización de la imputada, quien afirmó ser víctima de violencia de género por parte del joven asesinado. Este habría sido el motivo por el que le abría asestado las puñaladas que terminaron con su vida.

El fiscal Alejandro Gilardenghi sostuvo la caratula de la acusación y anticipó que intentará demostrar que se trató de una hecho de “homicidio calificado, por haberse cometido contra la persona con quien mantiene una relación de pareja”, que prevé una pena de prisión perpetua.

Por su parte el defensor Armando Agüero le adelantó a los jueces Carlos Pellegrino, Fabricio Losi y Alfredo Alonso que tratará de demostrar que su representada actuó “en legítima defensa”, buscando su absolución. En su defecto, en caso de que sea considerada autora de homicidio, el letrado solicitó que se la juzgue por “homicidio simple”, ya que al estar el hecho enmarcado en una situación de violencia de género, no puede utilizarse el agravante de la “situación de convivencia”, según lo establece la Ley Nº 26.485, de Protección Integra para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.

Declaración

Luego Ragonese Ycoman declaró extensamente, también en forma privada, contando la vida difícil que presuntamente le tocó vivir junto a Pérez, cuando convivieron 3 años en La Plata antes de regresar a General Pico, supuestamente porque los habían amenazado. La joven, que tiene un hijo en común con el muchacho fallecido, anteriormente fue su hijastra, ya que Maximiliano era pareja de su madre, Pascualita, con la que tuvo dos hijas.

Sobre el día del hecho, contó que compartieron una cena con la madre del joven y su padrastro, con quienes convivía la pareja en la vivienda de barrio El Molino. En dicho encuentro, por sugerencia de ella, Maximiliano le habría confesado a su madre que siendo menor de edad un primo suyo lo abusó sexualmente, lo que posteriormente habría sido motivo de una discusión. La joven admitió que habían consumido una importante cantidad de bebidas alcohólicas y sostuvo no recordar pasajes de lo ocurrido esa noche. Manifestó acordarse de lo que pasó en la cena y que la siguiente escena que recuerda es cuando se encontraba sobre Pérez, quien estaba tirado en suelo del garaje, presionando su pecho para que dejara de salir sangre del corte que tenía.

Testigos

En total en la primera jornada de debate declararon 6 testigos, que no aportaron elementos de mayor relevancia para el caso.

Testimoniaron tres uniformados de la Comisaría Segunda, quienes mantuvieron relatos similares, ubicando a los protagonistas en tiempo y espacio, precisando además cual era el rol que le cupo a cada uno en el trágico desenlace.

Los efectivos Maximiliano Cuello, Mauricio Almada Cuesta y Daniel Vicente fueron los primeros en llegar a la escena del crimen, luego de una llamada del Comando Radioeléctrico, a quien vecinos informaron sobre una pelea y un hecho de sangre ocurrido en una casa lindante. Los tres comentaron que llegaron cerca de las 3:15 horas del sábado 27 de abril del año pasado, al inmueble ubicado en calle 8 entre 27 y 29.

Contaron que ingresaron por el portón del garaje y se encontraron con Maximiliano Pérez tendido en el suelo y en calzoncillos, al costado de un Renault 12 que allí estaba estacionado, con Romina Ragonese a su lado pidiendo a gritos que “llamen a una ambulancia porque si no se muere”. También coincidieron en que se encontraba, en el marco de la puerta que divide el garaje del comedor, la madre del joven, quien increpaba a Ragonese por lo ocurrido diciendo “vos me lo mataste hija de puta”.

Indicaron los uniformados que el muchacho se encontraba con vida en ese momento, envuelto en un charco de sangre, con un corte en el pecho y que a escasos centímetros había un cuchillo de cocina. Precisaron que murió instantes después, antes de que llegara el personal del Servicio de Emergencias Médicas.

Agregaron, a preguntas de la defensa, que la chica estaba exaltada, aunque parecía estar consciente de lo que ocurría y también ensangrentada, pero no supieron precisar si la sangre era del apuñalado o de ella.

Manifestaron todos que en lugar había un fuerte olor a alcohol, un vaso de vidrio roto con restos presumiblemente de vino y varias cajas de tetra brik.

Familiares

Era muy esperado el testimonio de la madre de Pérez, Nélida Despadi, quien se encontraba en la casa cuando ocurrió el asesinato.

La mujer dijo que comieron con su esposo, la joven pareja y el bebe de ambos, y que luego su marido se acostó a dormir. Ella, su hijo y su nuera siguieron mirando televisión, hasta que, cerca de las 3 horas, se fue a acostar.

Dijo que 5 o 10 minutos después, cuando aún no había llegado a descambiarse, escuchó gritos de Ragonese y al bebé llorar, por lo que fue hasta el garaje donde se encontró con la cruenta escena y con la joven pidiéndole perdón y solicitando ayuda. Sostuvo que no hubo una discusión previa y que en el tiempo que vivieron en su casa, aproximadamente un mes, jamás pelearon. Admitió que desconocía como fue la convivencia de ambos en La Plata.

Reconoció que bebieron durante la comida, pero sostuvo que su hijo y nuera tomaron solo “una o dos cervezas”, algo que se contradice con los embases secuestrados y con las mediciones de alcohol en sangre de ambos, que fueron muy altas.

Agregó que, supuestamente, Romina se cayó cuando pretendía salir del garaje a ver si venia la ambulancia, golpeándose contra el auto y un freezzer. De esta forma pretendió justificar las lesiones que tenía en el cuerpo la joven, que la dejaron sin palabras cuando el doctor Agüero le mostró las imágenes tomadas minutos después del hecho por agentes de la División Criminalística de la UR II.

Posteriormente testimonió Juan Carlos García, esposo de Despadi, quien no aportó nada diferente a lo dicho por su mujer y solo sostuvo que no escuchó una discusión previa y que no existían problemas en la pareja.

Por último declaró Héctor Quiroz, el vecino que llamó a la Policía por pedido de la madre de la víctima, quien tampoco agregó nada de relevancia.

La actividad continuará mañana desde las 9 horas con la presentación de más testigos, entre ellos varios peritos de diferentes especialidades que pueden ser determinantes en la causa.

Fuentes judiciales anticiparon que el debate podría acortarse y terminar un día antes –el miércoles- ya que se desistiría de todos los testigos convocados por la querella, que fue ejercida por la doctora Emilce Montenegro de Ozzán, ya que la misma renunció la semana pasada y no se presentó en el juicio.

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