El complicado panorama de inseguridad registrado en Resistencia durante los días 8, 9 y 10 de diciembre, y con Sáenz Peña también convulsionada en plena protesta policial y penitenciaria por mejoras salariales, obligó al gobierno nacional al envío de gendarmes para la prevención y control de las calles y avenidas de la capital principalmente.
El arribo de gendarmes al Chaco se vio envuelto en fuertes disidencias entre el secretario Legal y Técnica Carlos Zannini, el de Seguridad Interior Sergio Berni, con el gobernador chaqueño Juan Carlos Bacileff Ivanoff, quien a su regreso de la Capital Federal anunció que el gobierno nacional había ordenado el retiro de Gendarmería cuando aún los resistencianos estaban inmersos en la psicosis y pánico por los violentos sucesos replicados en las principales ciudades del país.



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