Gastan más en estética que en seguridad

El 82% de los ciclistas no usa casco; el 71% no respeta los semáforos

Con el auge de las bicicletas también apareció la necesidad de equiparlas. Comprar los accesorios básicos en los locales de diseño cuesta desde $ 2000. El problema es que la mayoría de los ciclistas elige primero los más estéticos y, en segundo lugar, aquellos que les proveen seguridad.

Un casco, un candado, luces nocturnas y un timbre son los accesorios que deberían acompañar a los viajeros para trasladarse seguros por los 135 kilómetros de ciclovías de la ciudad. Pero no todos siguen ese camino. La mayoría prioriza el equipamiento para estar a la moda, como canastos de mimbre y asientos de cuero.

"Lo que más vendo son candados para evitar robos. Después, me compran más canastos de mimbre y fundas para asientos que cascos o luces nocturnas", explica Emiliano Verniere, dueño de Schisano, una bicicletería tradicional situada en avenida Córdoba al 3300. En esto coincidió también Natan Burta, dueño de MonoChrome, quien agregó que el casco no es la primera opción de los ciclistas.

Según un estudio publicado el año pasado por la ONG Luchemos por la Vida, el 92% de los conductores de bicicletas no respeta la prioridad peatonal, el 71% no frena en los semáforos en rojo y el 19% circula a contramano. Además, el 82% no usa casco y el 87% no lleva luces en sus bicicletas, pese a que son imprescindibles para trasladarse de noche.

Durante una recorrida que realizó ayer LA NACION, se confirmó que algunos ciclistas se trasladan con auriculares puestos, por las veredas, por el medio de la calle o a contramano. Los peatones, en tanto, comenzaron a incorporar el recaudo de mirar hacia ambos lados, no sólo el sentido de circulación que marca la calle para los automóviles.

En el local Schisano, una bicicletería tradicional, los candados en forma de U o de cable de acero cuestan entre $ 100 y 700; los canastos de mimbre, entre $ 250 y 600; los cascos, entre $ 450 y 600, y una funda para asiento sale $ 180. Ésos son los accesorios que más se venden.

Pero también se le puede sumar una alforja por $ 500; luces de seguridad por $ 50; un timbre por $ 35; puños por $ 50, y hasta un inflador portátil que puede salir entre $ 100 y 500.

Los precios aumentan en los locales de diseño que fabrican sus propios accesorios o los importan. En Muvin, por ejemplo, un casco cuesta $ 1000; un asiento, $ 1500, y las luces, $ 250. Otras marcas, como MonoChrome, Belosophy, Onn Style y Hélice, también fabrican accesorios de diseño..

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