Garré cree que la Bonaerense está detrás de los ataques a gendarmes

Desde el ministerio de Seguridad estiman que fueron efectivos policiales quienes atacaron a balazos a los cuatro gendarmes de Lanús. El lanzamiento del Operativo Independencia y el posible fin de delitos encubiertos por mafias policiales serían las causas de la agresión. “Alguien mandó el mensaje para que no se metan en su territorio”, aseguran desde la cartera que conduce Nilda Garré.

Efectivos de la Policía Bonaerense serían los autores del ataque que la semana pasada sufrieron cuatro gendarmes en Lanús según estiman desde el Ministerio de Seguridad. La causa sería el lanzamiento del Operativo Centinela que volcará a unos seis mil integrantes de Gendarmería al Conurbano.

Apenas horas después de que la presidenta Cristina Kirchner presentara el plan de seguridad para el conurbano bonaerense frente a una formación de miles de gendarmes, cuatro efectivos fueron baleados en el predio intervenido judicialmente de la Asociación de Curtidores de Buenos Aires. Esos agentes habían reforzado ese día la presencia en el lugar, que está bajo custodia de esa fuerza federal desde 2009. El juez federal de Quilmes, Luis Armella, había ordenado que se evitara una potencial toma por parte de habitantes de la lindera villa Diamante. Un operativo normal que derivó en los inesperados disparos contra los gendarmes.

Dos efectivos recibieron tiros en las piernas, otro en la ingle y un tercero recibió un rebote de bala en el casco, lo que le provocó una fuerte contusión. La ministra Garré visitó la noche del miércoles pasado a los gendarmes hospitalizados. Su charla con ellos la terminó de convencer de la anormalidad del episodio. Instruyó al jefe de la Gendarmería, comandante general Héctor Schenone, para que "colabore" en lo máximo que se pueda con la investigación judicial del caso. En el Ministerio de Seguridad se afirma que las pistas conducen a pensar en un aviso de policías bonaerenses contra el uso de los gendarmes en su territorio, según informa hoy el diario La Nación.

Esa hipótesis se apoya en la forma en que fueron heridos los gendarmes. Fuentes del Ministerio de Seguridad relataron su certeza de que los disparos no fueron hechos "al bulto". Afirman que hubo precisión por parte de los agresores, que buscaron impactar en las partes no protegidas por el chaleco antibala. Conocimiento de tiro, uso de armas 9 mm -como las reglamentarias de las fuerzas policiales- y disparos realizados desde varias posiciones contra la patrulla de gendarmes son circunstancias evaluadas en el Ministerio de Seguridad.

El predio donde fueron emboscados los gendarmes es motivo de una controversia judicial desde 2009. Allí debería desarrollarse una planta potabilizadora de residuos a cargo de las autoridades de la cuenca del Riachuelo. Desde octubre último, el juez Armella decidió una serie de medidas para que se cumpla ese objetivo. Hasta el momento, no habían ocurrido incidentes más graves que el acoso con piedras a los gendarmes por parte de los habitantes de la villa Diamante. El suceso del martes escapó a la lógica tensión de la zona. En el Ministerio de Seguridad no dudan en comentar que se trató de una agresión preparada.

Es que el Operativo Centinela pondrá en las calles del conurbano a más de 6000 gendarmes. La diagramación del plan estableció el mayor desembarco de fuerzas federales en el territorio de la policía bonaerense. Potenciales delitos cubiertos con protección policial quedarían así expuestos por la presencia de otra fuerza. En el armado primario del operativo no tuvo participación de la policía bonaerense. Pero el gobernador Daniel Scioli consiguió la semana pasada introducir a esa fuerza en la organización de las planillas de patrullaje de la Gendarmería. Los gendarmes no querían tener vínculo alguno con los bonaerenses. Afirman que tuvieron muy malas experiencias en años anteriores, en operativos en menor escala en el conurbano. Sin embargo, fue armada una mesa de coordinación entre las dos fuerzas.

"A nosotros no nos quedan dudas de que algún sector de la policía bonaerense mandó el mensaje de lo que puede pasar si los gendarmes se meten mucho en su territorio", resumió una fuente de la seguridad del Estado.

La ministra Garré sabe que el terreno de la seguridad puede deparar sorpresas desagradables. La funcionaria se lo advirtió incluso a la presidenta Cristina Kirchner en el mismo momento en que recibió la oferta del cargo. Mientras los demás ministros estaban en un ágape por el Día de los Derechos Humanos, ajenos a la conversación que mantenía la mandataria con Garré, la aún ministra de Defensa aceptaba la responsabilidad, al tiempo que alertaba sobre la posibilidad de episodios graves.

Por ahora, en el Ministerio de Seguridad entienden que ya les "tiraron" los primeros heridos. En el ministerio bonaerense de Seguridad indicaron, apenas conocido el ataque, que se trató una desafortunada coincidencia con el lanzamiento del Operativo Centinela.

Como reacción a lo que consideran un ataque provocado para intimidar, la Gendarmería recibió la orden de no esperar hasta el 1° de enero para efectuar el despliegue en el conurbano y que desarrollen esta misma semana operaciones sorpresivas a criterio táctic

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