Los tratamientos de hemodiálisis en La Pampa no se verán afectados si se concreta la amenaza de corte de servicios por parte de la entidad nacional que nuclea a los centros dedicados a especialidad médica. Es por el retraso de pagos de obras sociales y PAMI. “Por una cuestión humana no podemos cortar el servicio”, dijo Eduardo Meneguzzi.
Alrededor de 30 mil pacientes en el país se verían afectados de concretarse el corte del servicio por parte de la Confederación de Asociaciones de Diálisis, debido al incumplimiento de pagos. “No hay que llevarle a los pacientes de diálisis un problema económico, financiero, administrativo o burocrático; por una cuestión humana no podemos trasladárselo al que está necesitado de continuar dializándose para seguir viviendo”, afirmó el doctor Eduardo Meneguzzi, de la Fundación de Ayuda al Enfermo Renal y de Alta Complejidad (Faerac), con sede en Santa Rosa.
“A la gente que lamentablemente padece un problema de insuficiencia renal crónica no podemos trasladarle, no es digno, el problema económico”, insistió el profesional.
El médico recordó que entre 1973 y 1978 participó del primer centro de diálisis de Córdoba, el que se cerró por decisión del gobierno provincial. Había 15 pacientes, indigentes, que se murieron y viví ese problema, por eso cuando vine a La Pampa dije que no iba a permitir esto”.
“Si no pagan, en nuestro caso estamos construyendo una ampliación para duplicar el servicio y decidimos parar todo tipo de inversión. Los recursos los canalizamos para mantener lo que funciona. Lo que ingresaba por diálisis se desviaba a la construcción y ahora, sin esos ingresos, se saca de otros sectores para cubrir la atención de los pacientes de diálisis”.
Meneguzzi aludió tanto a la medicina privada como la pública en torno a este tema: “Cada uno habrá hecho la previsión que corresponde y si los recursos por prestaciones se desvían a otras inversiones, que no son de salud, nos vamos a encontrar con algún problema”.
“A los pacientes no les importa si pagan (las obras sociales o el PAMI) y en caso de que se les corte el servicio pueden ir a la justicia a demandar a los prestadores por abandono de pacientes. Esto es posible que ocurra, cada uno debe asumir la responsabilidad de lo que hace y los pacientes tienen asegurada en todo el país la atención médica, sea publica o privada”.
“Si la obra social desvía fondos, es problema de la obra social que debe entenderse conmigo (como prestador), no con el paciente. Entiendo que la amenaza de corte es una forma de presionar, pero genera que la sociedad se ponga en contra de los que cortan el servicio. Si asumimos la responsabilidad de hacerlo, debemos hacernos cargo y ya hemos pasado situaciones similares; creo que va a primar la cordura, porque no se puede tomar de rehenes a los pacientes”, acotó el doctor Meneguzzi.
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