La falta de rampas no sólo es un déficit de las escuelas, sino también de otras instituciones.
Más allá de que se habilitaron los cuartos oscuros accesibles para aquellos que se trasladan en sillas de ruedas, las elecciones son procesos que se realizan esporádicamente. Por el contrario, el dictado de clases es permanente, por lo que las escuelas no están preparadas para recibir a alumnos con limitaciones motrices.
Tras la concreción del proceso electoral, el defensor del Pueblo de la Provincia, Miguel Alegre, elevó una solicitud para que en las elecciones que se desarrollarán en octubre y septiembre se solucione un problema de ayer cerca del mediodía. Si bien los cuartos oscuros accesibles permitieron a los votantes con capacidad reducida cumplir con su deber cívico, aquellos a los que se les acercó la urna no lo hicieron con la confidencialidad que se debe garantizar. Por este motivo, Alegre comentó a EL LIBERTADOR que solicitó que en las dos próximas elecciones se coloquen rampas provisorias o portátiles, para lo cual deberán articularse entre los involucrados las formas de instalarlas.
El Defensor manifestó que la necesidad no sólo se localiza en los comicios, sino que "las escuelas deben tenerlas para que aquellos alumnos con movilidad reducida puedan asistir como cualquier otro chico". En la recorrida realizada el domingo por este medio, entre los establecimientos ubicados en el microcentro tan sólo en la Normal se detectó una rampa incorporada a la construcción edilicia.
Alegre comentó que más allá de lo que implique el desarrollo de una obra, la incorporación de una plataforma para asegurar la accesibilidad de los que se desplazan en sillas de ruedas es posible en un plazo corto de tiempo.
DEFICIENCIAS
EDILICIAS
La falta de rampas no sólo se localiza en los establecimientos escolares, excepto aquellos para chicos que tienen capacidades diferentes y la Normal, sino que en instituciones oficiales tampoco están incorporadas a la estructura. La Legislatura, el Poder Judicial, los juzgados ubicados por el microcentro son algunos de los ejemplos en los que el acceso no es apto para quienes se trasladan en sillas de ruedas.
La problemática se extiende a las veredas, donde la continuidad del traslado peligra debido al estado de deterioro y la presencia de escombros que perjudican el paso.
Reclamos propios de las elecciones
Durante las elecciones, la Defensoría del Pueblo abrió sus puertas desde las 8 hasta las 18 para atender cualquier duda o reclamo respecto a los comicios. Su titular, Miguel Alegre, comentó a EL LIBERTADOR que los interrogantes estuvieron localizados en temas menores, por lo que clasificó la jornada como normal.
"Transcurrió con normalidad el día domingo", manifestó Alegre, a lo que agregó que "recibimos las consultas y reclamos habituales". Entre ellas se destacaron las relacionadas respecto a los lugares de votación, las demoras de la habilitación de las mesas y las justificaciones que deberán presentar aquellos que no cumplieron con su obligación cívica por estar enfermos. Respecto a la primera problemática, en la recorrida realizada por este medio se comprobó que la falta de un padrón general provocó muchas dudas, ya que parte de los electores recién se enteró donde debía sufragar al llegar a los establecimientos.
Por su parte, Alegre indicó que "fuimos consultados por cuestiones de salud, queja por alguna pequeña tardanza en la habilitación de las mesas", a lo que añadió que "cosas normales y habituales, nada grave". En este sentido, la atención en horario de corrido favoreció a que muchos pudieran resolver las dudas tras emitir su voto, las que quedaron registradas de modo inmediato.

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