Estuvieron reunidos junto al director del CEA de Ibarra y la jefa distrital de Educación el director provincial de Educación Técnica Profesional, Ing. Eduardo Dillón, y el director de Educación Agraria, Dr. Ricardo Peters.
"Convocamos al director del CEA de Ibarra porque queríamos hablar con él en relación a algunos proyectos. Esta visita está enmarcada en un muy buen momento que está viviendo la educación agropecuaria hoy, que está reflejado en un diseño curricular que no habla solamente de contenidos sino que va mucho más allá y nos presenta un modelo de educación que acompaña a los pequeños productores, a la PYME agraria, que determinó y definió ámbitos educativos que parecía muy difíciles de cambiar", sostuvo Dillón.
"El modelo de educación agropecuaria lo presentó el doctor Peters días atrás en el marco del Congreso Iberoamericano de ministros de Asuntos Agrarios que se realizó en Mar del Plata, y en la declaración que será exhibida ante todos los presidentes de los países de Iberoamérica se lo recomienda como digno de prestar atención para el debate de políticas públicas. Por ello estamos muy contentos y satisfechos", prosiguió.
De acuerdo a Dillón, el Ministerio de Asuntos Agrarios está trabajando en conjunto con Educación en el diseño de manuales, "proponiéndonos equipar escuelas agropecuarias con algunos módulos para reforzar el equipamiento que ya tienen". "La educación agropecuaria está participando del plan estratégico y en pocos días más habrá un encuentro de escuelas a nivel nacional en Buenos Aires, los días 19 y 20, donde vamos a debatir cómo nos presentamos y trabajamos, y cómo llevamos las voces de nuestras comunidades al plan agroalimentario y agroindustrial que propuso la presidenta de la Nación y puso adelante el ministro Domínguez", explicó.
El ingeniero Dillón informó que la visita a Bolívar les permitió notificar a Moriones que el CEA de Ibarra recibirá financiamiento para el desarrollo de algunas propuestas que la institución puso en práctica de acuerdo a lo previsto en los manuales del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (el biodigestor, elementos para generar energías alternativas -un 'molino' eólico-, el desecador solar y la planta potabilizadora de agua). "La gente del INET nos habló de la posibilidad de financiamiento para estos trabajos y nos propuso además elevarlos al canal Encuentro para que tome imágenes de lo que se está haciendo en Ibarra. Sobre esto también vinimos a charlar", destacó. Sobre este particular, Pablo Moriones se expresó con alegría y gratitud. Dijo que es una respuesta al "buen trabajo" que vienen desarrollando en la institución.
El director de Educación Agraria, por su parte, explicó las áreas que nuclea la cartera que dirige el ingeniero Dillón y a la que denominan en la jerga de gestión 'de educación y trabajo': la educación técnica, la educación agraria y la formación profesional. "En ese marco y por gestión del ministro Oporto, la provincia de Bueno Aires vuelve a tener una Dirección de Educación Agraria. Este es un gesto al territorio rural y al sector agropecuario, porque la Provincia no tenía una dirección como ésta desde 1978, cuando la Dirección de Educación Agraria pertenecía al Ministerio de Asuntos Agrarios. Las escuelas pasaron a la esfera de Educación y nunca hubo un espacio con rango de dirección para atender sus asuntos", definió Peters al empezar.
El funcionario destacó también las ventajas que la Ley de Educación Técnico Profesional (Nº 26.058) imprime tanto para la educación agraria como para la educación técnica profesional. "Una ley que viene a asignar a la educación técnica recursos, el 2 por mil del producto bruto nacional, y ha permitido en los últimos cinco años que las escuelas se equipen de viejas postergaciones. Este es un escenario inédito ya que nunca tuvimos un presupuesto asignado", destacó.
Peters sostuvo que "los diseños curriculares deben conllevar el discurso de la política educativa, los funcionarios no podemos tener otro discurso que no sea ese. Nosotros hablamos de construir ciudadanos rurales, con responsabilidad ambiental y agroalimentaria; esto es lo que fija el INTA como política pública". "La idea es trabajar en los primeros años para formar -a los estudiantes- para las producciones familiares y trabajar en los años superiores para un técnico de PYMES agrarias, para que se entienda un poco más esta compleja situación del sector agropecuario y dar cuenta de la necesidad de que la educación agraria sea un poco más rural", explicó.
Peters detalló también la cantidad de escuelas a cargo de su Dirección: 58 escuelas agrarias tradicionales y 27 centros de educación agraria, además de más de 30 centros educativos para la producción total (de gestión pública; hay 25 escuelas más que son públicas pero de gestión privada), "que son escuelas de alternancia, donde los chicos van una semana y están dos en la casa, y tienen la novedad de la comunidad rural organizada cogestionando con el Estado ese servicio educativo".
En lo tocante a los centros de educación agraria, Peters recordó que "la Nación le transfirió a la Provincia en su momento 10 centros de este tipo. Tan interesante consideramos la propuesta que ya vamos por el centro número veintisiete, recientemente inauguramos uno en Tapalqué. Es un formato que nos permite dar capacitación laboral, formar en oficios rurales, en suma garantizarle a la Provincia la formación de recursos humanos en oficios que no son ya el alambrador, el molinero o el tractorista sino también aquellos que operan las nuevas tecnologías". El funcionario marcó también que cada centro tiene su propia impronta, la del lugar en el que se emplaza, y que en aquellas localidades de menos de dos mil habitantes en las que existen se han transformado en el principal motor productivo.
Dillón coincidió con la apreciación de la prensa de que es política de gestión de la gobernación de Daniel Scioli propiciar la 'bajada' a territorio de los funcionarios para tomar contacto directo con las realidades locales en sus áreas de incumbencia. "Es una característica propia de la gestión del gobernador Daniel Scioli el pedirle a los equipos que estén escuchando a la gente y armar con ello agendas de trabajo, las cuáles sirvan para dar respuestas a las temáticas que se anunciaron en esos encuentros", reconoció. "El profesor (Mario) Oporto, en esa línea, nos pide constantemente que estemos cerca de las escuelas, de la gente, que escuchemos mucho", añadió.
Inquiridos sobre cómo se va dando el proceso de adaptación al nuevo paradigma educativo agrario, el doctor Peters afirmó que "está en permanente cambio y los diseño curriculares son revisados permanentemente para actualizarlos". "Lo que es actitudinal es el cambio filosófico en la concepción de escuela. Teníamos escuelas agrarias pero que vivían de la dádiva, escuelas que tuvieron que tener Cooperadoras con personería jurídica para hacer unidades productivas, vender eso y autofinanciarse. Sobre ese modelo es muy difícil fijar políticas públicas. Hoy podemos decir que con la Ley de Educación Técnico Profesional se equipan a las escuelas para la escala productiva que demanda una PYME, o las producciones familiares", remarcó.
Y contó detalles de la currícula. "En el ciclo superior- dentro de dos años-, los chicos tendrán una materia que se llama Agroalimentos y que les demandará hacer en el año tres experiencias de alimentos: el primer cuatrimestre trabajarán con vegetales, por una cuestión estacional de la fruta y la verdura; en el segundo cuatrimestre trabajarán sobre cárnicos, porque es la época de la carneada; y en el tercero trabajarán sobre lácteos porque es la época de oferta láctea. Estamos pensando en salas de elaboración, con prototipos del INTI, con colaboración de Asuntos Agrarios, que son para trabajar cinco o seis personas. Esto es lo que se puede hacer, para esto debe salir preparado un chico. Cuando uno construye un plan de estudios y diseña entornos formativos en el que está incluida la escuela pretende que se construya un ciudadano nuevo, bajo este paradigma", concluyó.
A las escuelas rurales bonaerenses concurren unos quince mil alumnos, número que se ha incrementado en los últimos años. Además, según estadísticas oficiales, en ellas trabajan más de mil profesionales del área agropecuaria: unos 300 veterinarios, unos 600 ingenieros agrónomos y unos 400 técnicos.
Antes de finalizar, la inspectora jefa Adriana Corvalán agradeció a los funcionarios su visita y el gesto de venir a estar en contacto directo con ellos y "escuchar las voces de la comunidad".

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