Fuerzas partidarias esbozan en borradores los perfiles del mapa electoral que se viene

Fuerzas partidarias esbozan en borradores los perfiles del mapa electoral que se viene
Junio, mes en que los partidos políticos comienzan a perfilar definiciones sobre coaliciones electorales y nóminas de precandidatos.

Conversaciones entre unos y otros abundan, direccionadas por sondeos de opinión, cuyos resultados corren como reguero de pólvora en los pasillos de las fortalezas partidarias y se diluyen en sesudos análisis de mesas de café. Estas mediciones terminan dibujando rostros entusiastas en algunos ansiosos que encuentran en estas proyecciones argumentos (por más endebles que sean) para abandonar conductas cautas, atreviéndose a un pretendido posicionamiento en el que nadie los puso. También están los rostros entusiastas de ayer, que hoy aterrizan adustos en el campo de la prudencia, manteniendo en reserva ilusiones y optimismo.

Desde ya estas lecturas no alcanzan para que los potenciales candidatos alcancen picos de tensión ni se coman las uñas, pero sí son suficientes para calentar la interna en los respectivos partidos, cuyas cúpulas de conducción velan armas para afrontar un escenario laberíntico, en el que muchos pueden terminar extraviados y muy apartados del camino que conduce a la salida, pues la definición de las listas siempre es causal de discordia y malestar, porque colisionan sin remedio las aspiraciones de candidaturas potables, los compromisos políticos de arrastre y los iluminados que nunca faltan y que asoman como tractores de votos aunque de militancia e idoneidad poco y nada puedan hablar.

FELLNER, TIEMPISTA DEL

FRENTE PARA LA VICTORIA

En pleno ejercicio de su condición de conductor natural del Partido Justicialista, Eduardo Fellner administra los tiempos y las proyecciones del Frente para la Victoria (que será presentado en la fecha), habilitado a establecer lazos con fuerzas partidarias (no todas) dispuestas a sumar a la continuidad del modelo kirchnerista.

La figura de Fellner, de manera casi exclusiva, sustentará toda acción política, a partir de su imagen positiva, liderazgo y capacidad de concentración y arrastre de votos (aunque no sea precandidato), tres cualidades influyentes de cara a las expectativas del electorado.Por más respetuoso que sea en la compleja tarea de dirigir la heterogeneidad que los “compañeros” cultivan en el justicialismo vernáculo, terminará siendo quien pase zaranda y depure los futuros aliados y, más aún, las futuras candidaturas. Así tendrá que privilegiar las figuras que traccionan en el justicialismo, para compensar lo que otras atascan, recurriendo a elementos con probada capacidad de gestión, méritos propios acumulados y jóvenes enfoques del futuro de Jujuy, en la búsqueda de una fórmula que lleve una oxigenación saludable para revitalizar la Legislatura, a su vez necesitada de renovados bríos.

RADICALES GERMINAN

UNA NUEVA COALICION

Convencido de que la presencia territorial es la llave para abrir las puertas del éxito electoral, el radicalismo local está enfocado en la gestación de un nuevo frente, que oficie no sólo de base para encarar los compromisos inmediatos, sino también de plataforma para los desafíos que llegarán en 2015.

Los “correligionarios” se saben fuertes en San Salvador de Jujuy, solidez que se diluye hasta aquí sin remedio en el interior de la provincia, dominada por signo peronista, en cualquiera de sus heterogéneas corrientes de pensamiento. Así las cosas, se puede ver a voceros del más reservado círculo del senador Gerardo Morales recorriendo diversas ciudades todas las semanas, convocando a los históricos cuadros militantes del partido, reagrupando dirigencia de bases y planteando conversaciones expectantes con peronistas disidentes que buscan un espacio de contención para hacer política.

El radicalismo en Jujuy recurre en esta fase de construcción a un discurso que muestra capacidad de comprender y abordar la realidad cotidiana del vecino, asumiendo responsabilidades desde su reconocido rol histórico de oposición. De esta manera, se muestra cercano, coincidente, con el socialismo, sector con el que compartió dos hechos públicos en las últimas semanas que patentizan los vínculos nacientes. El pronunciamiento unánime en contra de la reforma judicial, plasmado en un documento rubricado por Oscar Hoyos y Ramiro Tizón, entre otros; y la fuerte presencia de referentes partidarios junto al senador Rubén Giustiniani; patentizan con contundencia el entendimiento que asoma en el horizonte.

ESPACIO REDUCIDO

PARA DOS O TRES

Si “compañeros” y “correligionarios” tienen éxito en sus respectivos emprendimientos, el elector jujeño tendrá que optar y direccionar su voto en un escenario prácticamente polarizado.

Además de que las condiciones generales no se presentan aptas para una multiplicidad de alternativas, no se puede soslayar que otras fuerzas emergentes tuvieron, lamentablemente, apariciones muy esporádicas, desarticuladas, poco consistentes y, en especial, de mayor efecto mediático antes que respaldo político. En esa dirigencia también vale la responsabilidad de asumir con más solidez actuales y futuras decisiones de valor para la ciudadanía y no sólo confiar en estrategias efectistas de poco alcance y escasa duración. Mucho más, cuando la provincia necesita del aporte comprometido de todos para enriquecer principios democráticos y, desde esa plataforma, refundar nuevas bases de entendimiento y convivencia.

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