La propuesta del gobernador bonaerense de rever la normativa que impide la intervención de las Fuerzas Armadas en el territorio nacional en la lucha contra el narcotráfico, generó loas y cuestionamientos en la dirigencia política. La discusión pareció cerrarse tras el pronunciamiento del gobierno nacional que rechazó de cuajo cualquier posibilidad. En el medio la preocupación ante un flagelo difícil de controlar.
Casi en soledad el gobernador Daniel Scioli se adhirió al documento católico y se reunió con obispos para abordar la problemática de la droga y el narcotráfico. “La solución va de la mano de acciones que ataquen las causas profundas, desde la salud, la educación, la cultura, el deporte y los valores familiares, y no de militarizar el debate”, advirtió en aquel momento el gobernador tras el encuentro y llamó a “profundizar políticas públicas para la prevención y la contención al adicto”.
Sin embargo, el pasado jueves no sólo se volvió a referir desde la costa atlántica a la problemática, sino que lanzó una propuesta que cosechó respaldos y críticas. "En algún momento habrá que ver un poco, por las características que toma el narcotráfico, el rol de las Fuerzas Armadas, porque evidentemente es un tema de seguridad interior", consideró el gobernador.
La ley de Seguridad Interior impide que las Fuerzas Armadas sean utilizadas para combatir el delito dentro del territorio nacional, aunque en su artículo 31 se prevé que podrán ser usadas “en aquellos casos excepcionales en que el sistema de seguridad interior resulte insuficiente a criterio del presidente de la Nación".
En el mismo tono se había manifestado Scioli meses atrás cuando se pronunció a favor de discutir de una ley de derribo de aviones para combatir el narcotráfico. “Es un debate que hay que dar”, sostuvo en aquel momento. La propuesta, como ahora, también fue rechazada por el gobierno nacional.
A favor
La iniciativa de Scioli dividió las aguas. Entre los dirigentes que manifestaron a favor estuvo el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien consideró que “el flagelo del narcotráfico, el avance de la violencia y el crecimiento que éste trae requiere que todos trabajemos y nos comprometamos”. En este sentido reflexionó que también “las Fuerzas Armadas tienen que cumplir un rol para ayudar a recuperar el territorio que esté en manos de los narcotraficantes".
El ex ministro de Defensa José Pampuro también respaldó la postura del gobernador bonaerense. Sostuvo que "es hora de empezar a debatir el rol que pueden tener las Fuerzas Armadas, de colaboración con las fuerzas de seguridad, en especial a través de la logística con la que cuentan, ante el avance que registra el narcotráfico en el país".
Además, con ánimo de encontrar referencias en países cercanos, citó a Brasil, país en el que “emplean efectivos militares para participar en temas puntuales de seguridad interior" y manifestó que se debería de considerar la posibilidad de "trabajar en conjunto con esas naciones en pos de poder tener una Sudamérica con repúblicas donde sus habitantes puedan vivir seguros y en paz".
Asimismo, Pampuro consideró que los uniformados militares "podrían tener una participación importante especialmente en la zona fronteriza, colaborando con Gendarmería y Prefectura, en el trabajo de hacer mucho más seguras las áreas limítrofes, principalmente en el norte y noreste del país".
En la actualidad las Fuerzas Armadas cumplen funciones en el Operativo Escudo Norte, cuyo objetivo es controlar el espacio terrestre, fluvial y aéreo en las fronteras noreste y noroeste.
En tanto, desde el massismo, el diputado nacional e integrante de la Comisión de Defensa, Alberto Asseff coincidió con Scioli, aunque agregó que habría que "examinar si nuestras fuerzas están equipadas y preparadas para defender al país frente a las nuevas amenazas, una de las cuales es precisamente el narcotráfico”.
En contra
Mientras el abanico de posturas se iba ampliando, la opinión del gobierno nacional fue la que más chocó contra la propuesta del mandatario bonaerense. El ministro de Defensa, Agustín Rossi, fue el encargado de salir al cruce y descartó un debate en ese sentido.
Contrario a la posición de Pampuro, señaló que "en ningún país las fuerzas armadas disminuyeron el delito narco", y se mostró en contra de revisar la ley de Seguridad Interior: “Bajo ningún punto de vista el gobierno nacional evalúa la posibilidad de revisar su rol". Además aseguró que "no hay buenas experiencias en casos en que las fuerzas armadas han intervenido en temas de narcotráfico".
"Involucrar a las Fuerzas Armadas en el combate del delito narco no sólo no mejoraría la situación, sino que la empeoraría. Cometeríamos un grave error si las involucramos y tendríamos una sociedad mucho más violenta”, agregó al referirse a la propuesta de Scioli.
El diputado radical Ricardo Alfonsín evaluó la iniciativa como “técnicamente inconsistente, porque las Fuerzas Armadas no están concebidas para esta función ni preparadas para ello” y “políticamente peligrosa”.
Además, en línea con Rossi consideró que "la experiencia internacional ofrece pruebas suficientes que (las Fuerzas Armadas), por un lado, puestas a combatir el narcotráfico se han comportado como grupos armados al margen de la ley y, por el otro, de que se les expone a la inmensa capacidad corruptora y de infiltración de estas organizaciones criminales".
Desde el GEN, el diputado provincial Juan Carlos Juarez, opinó que “la iniciativa de Scioli hace retroceder 30 años a la historia argentina”. Agregó que “la idea es un despropósito porque históricamente la participación de las fuerzas armadas en cuestiones de seguridad interior ha dado orígenes a los golpes de Estado”.






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