Fuerte reivindicación a las obras energéticas

La presidenta ratificó la construcción de las represas Cóndor Cliff y La Barrancosa, “casi un mito en la historia del lugar”, al tiempo que defendió la construcción de la usina termoeléctrica. “Entre ambas, Santa Cruz estará entregando al país más de 2.000 megavatios”, señaló. Volvió a quebrarse frente al recuerdo de su esposo, Néstor Kirchner. “Es la primera vez que estoy junto a ustedes, sin él”.
Con un marco importante de público, donde sobresalían las banderas de La Cámpora y con la presencia, entre otros, del cantautor León Gieco (que había cerrado la Fiesta del Lago la noche anterior), la presidenta Cristina Fernández hizo un encendido discurso, por momentos con voz atravesada por el llanto ante el recuerdo del ex presidente Néstor Kirchner. En sus palabras reivindicó para Santa Cruz las obras energéticas de la termousina y las represas hidroeléctricas, además de realizar, en medio de un conflicto diplomático con Estados Unidos por el avión militar retenido en Ezeiza, la defensa de la soberanía nacional “con dignidad”.

Sobre las represas, recordó en primer lugar la falta del tendido del interconectado nacional que, hace ocho años, “llegaba solamente a Choele-Choel”, por lo que “Chubut y Santa Cruz, no existían”.

Destacó así que “primero llegamos a Puerto Madryn, de ahí a Pico Truncado y ahora estamos llegando de Pico Truncado a La Esperanza para llegar a El Calafate, para llegar a Río Gallegos y para definitivamente integrar a la Patria”.

En ese contexto ratificó la construcción de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz, las que calificó como “casi un mito en la historia del lugar” y recordó que las mismas generarán 1.700 megavatios, de los que sólo 100 consumirá Santa Cruz.

Sumándole así la termousina de Río Turbio, Cristina Fernández señaló: “Entre la usina de Río Turbio y Barrancosa-Cóndor Cliff vamos a poder aportarle al país, al crecimiento, a la sustentabilidad de la actividad económica, industrial, fabril y de servicios, más de 2.000 megavatios que va a producir Santa Cruz, no va a utilizar y que los va a conectar a través de ese interconectado de que hablábamos” indicó, destacando que “así se construye un país, como se construye una familia también, donde cada uno pone lo mejor que tiene y lo mejor que sabe hacer”, por lo que “si aquí en Santa Cruz podemos dar energía eléctrica, petróleo, gas, recursos turísticos, que luego aprovecha el resto del país, es necesario entonces que ese modelo de distribución geográfica y social de los recursos económicos se siga profundizando en el país. Porque aún esta distribución sigue siendo muy injusta e inequitativa, por eso tenemos que seguir trabajando, argentinos”.

Néstor presente

El recuerdo de Néstor Kirchner no dejó de estar presente en el mensaje de la presidenta, quien volvió a emocionarse, visiblemente, al mencionar que era su primer acto en El Calafate “sin él” en referencia al Aniversario del Bautismo del Lago Argentino, que ayer se cumplieron 134 años, del que ha participado todos los años, desde la época de la gobernación provincial.

Con voz quebrada Cristina señaló: “es la primera vez que estoy junto a ustedes y él no está. Debe habernos acompañado por ese natatorio por el que tanto habló y tanto soñaba” y convocó a que “sigamos los ejemplos de aquellos que dieron todo por el país”.

“Imitemos esos ejemplos, de gente que entregó su vida por lo que pensaba. Es muy difícil encontrar en los tiempos que corren gente que deje de lado lo personal y se aboque con todo a la construcción de un país, muchas veces en eso se va la vida y hubo muchísimos argentinos a los que se les fue la vida imaginando un país diferente”, afirmó en medio de aplausos.

Previo al acto, la presidenta había dejado inaugurado el natatorio municipal, que fue financiado con fondos nacionales.

Junto a Cristina Fernández estuvieron el ministro de Planificación Federal Julio Miguel De Vido y el de Turismo Enrique Meyer, además del secretario de Obras Públicas José López.

Previo al discurso presidencial, hablaron el intendente de la localidad, Javier Belloni y el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta.

Defensa Nacional

Sin mención explícita al conflicto con los Estados Unidos, Cristina Kirchner planteó una defensa de la soberanía nacional con dignidad. “Tenemos que incorporarnos al mundo con dignidad y soberanía” sostuvo, e instó a “defender los intereses de la Nación”.

La presidenta no hizo alusión al decomiso de parte del material que trasladaba al avión militar retenido en Ezeiza, aunque criticó a quienes “son voceros y actores” de intereses externos. En tanto la escalada en el conflicto con los Estados Unidos por el avión no cede, y ayer el subsecretario adjunto de Defensa de Estados Unidos, Frank Mora, reclamó la “inmediata” devolución del material retenido y calificó de “seria” la controversia generada, la que a su entender “no tiene precedente”.

Por su parte, Aníbal Fernández acusó al subsecretario de Estado adjunto para América latina, Arturo Valenzuela, de haber mentido respecto del material que transportaba la aeronave. Ayer, el funcionario de Washington había exigido la devolución de la carga retenida y había calificado de “vergonzosa” y “desmesurada” la reacción de la Argentina tras el decomiso.

En ese contexto, la presidenta ni bien comenzó su discurso en El Calafate se preguntó “¿Saben cuál es la verdadera soberanía? Defender los intereses de la Nación. Esa es la verdadera soberanía” afirmó, y aseguró que en estos ocho años, desde el comienzo de la gestión de Néstor Kirchner “las decisiones las toma el presidente desde la Casa Rosada y no se las impone nadie desde otro lugar”, al tiempo que recordó sus épocas de legisladora nacional donde, dijo, vio “que se votaba cualquier cosa en contra de los intereses del país porque si no se hacía lo que decía el Fondo Monetario Internacional se derrumbaba el mundo”.

En su discurso, Cristina hizo hincapié en la necesidad de reafirmar el compromiso de todos los argentinos para construir un país sobre “la base de la unidad nacional”, y recordó las transformaciones logradas en los últimos ocho años, que apuntan a integrar el país.

“Junto a todas estas cosas de la defensa nacional, de una estrategia y una convicción para construir un país, tiene que estar también como base la unidad nacional”, puntualizó la presidenta y criticó a quienes “son voceros y actores” de intereses externos.

A las 16:30 la presidenta recorrió el parque temático montado en la sede de la Administración de Parques Nacionales y de allí se trasladó al edificio del primer museo glaciológico de la Argentina: “Glaciarium, Museo de hielo patagónico”, que se encuentra en el kilómetro 6 de la ruta provincial número 11.

Mientras estas últimas actividades se llevaban a cabo, el Tango 01 despegó de Río Gallegos, donde estaba pernoctando, hasta la Villa para buscar a la primera mandataria, y traerla de regreso a la capital de Santa Cruz donde tenía previsto pasar la noche para regresar hoy, a primera hora de la mañana, a Buenos Aires.

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