Al lanzar su ambiciosa reforma financiera, que será discutida el lunes en el Senado, advirtió sobre el riesgo de una nueva debacle
Obama habló en un acto en Nueva York, ante una audiencia de más de 700 personas, que incluyó a directivos de la poderosa banca y de las finanzas del país. Muchos parecieron incómodos ante las palabras del presidente, pese a que sabían que eran el blanco de cientos de cronistas atentos a sus reacciones.
La bolsa de Wall Street, sin embargo, reaccionó positivamente a las palabras de Obama. Incluso cerró en alza, algo que no solía ser muy frecuente cuando, meses atrás, el presidente perfilaba la reforma que ayer presentó y con la que aspira a librar otra gran batalla política antes de que, en noviembre, se realicen las elecciones de medio término.
Uno de los puntos de la reforma que podría afectar a los cientos de miles de ciudadanos argentinos que residen en este país concierne al envío de remesas, sobre las que se pretende establecer nuevas regulaciones.
Contra los abusos
"Pretendemos un mayor control del tráfico de dinero, pero también, una protección contra los abusos en comisiones que, a veces, suelen pagar quienes hacen transferencias a sus países", explicó a La Nacion una fuente del partido gobernante. La aspiración del gobierno de Obama es que la reforma empiece a ser discutida en el Senado a partir del lunes próximo.
"La crisis nació de una falta de responsabilidad, tanto de Wall Street como de Washington", dijo Obama. El presidente urgió a tratar su proyecto con la advertencia de que el país afrontaría otra crisis si no se aplican nuevas reglas para controlar al sector financiero.
"Un mercado libre nunca significó luz verde para tomar todo lo que uno pudiera", enfatizó. "Con la aprobación de estas reformas, contribuiremos a asegurar que nuestro sistema financiero y que nuestra economía sigan siendo la envidia del mundo", añadió, hablando a escasa distancia de Wall Street, en un discurso en el que animó a los máximos directivos de las entidades financieras a unirse a él, en interés del sector y del país.
Entre los primeros apoyos que cosechó la reforma de Obama figura el del Fondo Monetario Internacional (FMI). Su titular, Dominique Strauss- Kahn, sostuvo que el proyecto de Obama "es más o menos" el rumbo hacia "el que irán todos los países". Sin embargo, el economista francés apuntó que "tan necesaria como la regulación es el control y la supervisión" del sistema financiero. "Por más que tengamos buenas reglas, si falla la supervisión, de poco sirve", dijo.
Obama afirmó que su proyecto aspira a "mejorar" la estructura de regulación actual. Y se comprometió con ese objetivo "pese a la furiosa resistencia" ?dijo? de grupos de presión, a los que no identificó.
El mandatario, que se ha referido a los directivos de Wall Street como "esos tipos" o "los peces gordos", fustigó una vez más los "incentivos perversos para tomar riesgos temerarios" que aplicó la banca. La reforma ganó impulso la semana pasada, cuando Goldman Sachs, una de las potencias de Wall Street, fue acusada de fraude.
Los demócratas esperan que el ataque a Wall Street los ayude a obtener el apoyo de los votantes de cara a las elecciones legislativas de noviembre. Una de las metas de Obama en su discurso era presionar a sus adversarios republicanos a apoyar la reforma, en medio de señales de que varios del partido opositor están dispuestos a respaldarla. La Casa Blanca se ha mostrado crecientemente optimista al respecto.
"He pasado mucho tiempo con los republicanos en las últimas semanas y creo realmente que estarán a favor de esto", dijo el secretario del Tesoro, Timothy Geithner.
Un gesto de ese tipo se diferenciaría notablemente del rechazo absoluto mostrado por los republicanos en la reciente aprobación de la resistida reforma del sistema de salud.
LA REFORMA
* Transparencia. Obama busca que la reforma traiga nueva transparencia a los mercados financieros y establezca procesos ordenados de bancarrota.
* Protección. La reforma pondrá en funcionamiento las mayores protecciones financieras para los consumidores de la historia, prometió el mandatario.
* Libre mercado. Obama enfatizó que el libre mercado nunca fue pensado para ser una "licencia libre para tomar todo lo que se pueda de cualquier manera".

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