El Gobernador aprovechó el atril del Agasajo Vendimial para ratificar su alineamiento con los Kirchner. Dijo estar en contra del proyecto para coparticipar todo el impuesto al cheque. No hubo críticas desde el sector empresario.
Y lo hizo apoyando la decisión de usar reservas del Banco Central para pagar deuda.Pero fue aún más allá y, desde el atril del Agasajo Vendimial se manifestó en contra de aumentar la coparticipación del impuesto al cheque, uno de los ejes que la oposición busca imponer en el Congreso de la Nación.
En el almuerzo, que aún todos llaman "de las fuerzas vivas" y es un tradicional encuentro del establishment mendocino que se repite en cada Vendimia, la política nacional dominó la escena.
El kirchnerismo consiguió lo que necesitaba, el apoyo de Jaque en la batalla por defender el decreto de necesidad yurgencia que ordena el uso de reservas para pagar deuda. Pero cuando el Gobernador bajó del escenario no tenía nadie que lo respaldara, pues la Presidenta no envió funcionarios con peso político.
Y, en cambio, en la bodega Navarro Correas estaban algunos de los principales referentes de la oposición que, justamente, buscan frenar el DNU, encabezados por el presidente de la UCR, Ernesto Sanz, y los justicialistas disidentes Francisco de Narváez y Felipe Solá. El que tampoco estuvo, ratificando su bajo perfil vendimial, fue el vicepresidente Julio Cobos.
"Quiero decirles, sin ningún tipo de rodeos, que apoyo la decisión de nuestra Presidenta de honrar nuestras deudas. Y lo digo con la autoridad moral que nos da el hecho de haberlo hecho desde Mendoza.Nosotros hemos honrado nuestras deudas, aun cuando fueran contraídas en gestiones anteriores", dijo Jaque.
Y luego prometió que con el pago los empresarios conseguirán créditos en mejores condiciones. "En tanto y en cuanto la Argentina siga en situación de default, obviamente no es posible. Además, se convierte (el supuesto default) en uno de los escollos para una competitividad en serio", aseguró.
Pero lo que más reacciones opositoras generó fue el rechazo del Gobernador a que la totalidad de lo que se recauda por el impuesto al cheque se reparta de acuerdo al régimen de coparticipación.Jaque eligió un tecnicismo para justificar su negativa y acusó a los opositores de querer tirar una "bomba de humo".
"Se especula acerca de cuál será la posición que tomaremos frente a la posibilidad de avanzar en la modificación de la ley de impuesto al cheque. No voy a caer en la fórmula fácil del exitismo pasajero. La ley que lo aprueba es una ley convenio y la ley convenio no puede ser modificada por una ley simple", dijo. Aunque su fundamento legal fue desmentido por los opositores que estaban frente al escenario (ver aparte).
Actualmente se coparticipa sólo el 30 por ciento del impuesto al cheque. La oposición (que tiene mayoría en el Senado) ya hizo pasar por comisiones el proyecto para que la totalidad de ese impuesto sea repartido entre la Nación (42,34%) y las provincias (54,66%). Jaque aseguró en cambio que es necesario "rediscutir la ley de coparticipación".
"Si uno quiere discutir en serio uno tiene que llamar a las provincias y a la Nación. Lo único que estamos haciendo son cortinas de humo que generan la ilusión de algunos que no lo entienden y nos alejan más de la necesidad de encontrarnos y analizar en serio los temas", dijo luego Jaque, quien propone un debate de fondo, pero también largo y posiblemente "pos Kirchner". Además, Jaque aseguró que "es legal" usar un DNU para echar mano a las reservas para pagar deuda.
Ante las tensiones que surgieron en el Congreso, con mayoría opositora, la Presidenta busca sumar apoyos y los gobernadores aliados son fundamentales. Por eso la necesidad de que ese alineamiento sea explícito.Algunas especulaciones hablan de que a cambio las provincias amigas recibirán ayuda para financiar sus deudas con las reservas.
El almuerzo fue generado como un espacio de encuentro entre el sector político y empresario relacionado con la industria vitivinícola. Tradicionalmente es un termómetro del estado de las relaciones entre ambos poderes.A Jaque no le fue mal en ese sentido ayer. De hecho los empresarios no le hicieron reproches.
Ángel Vespa, presidente de Bodegas de Argentina, fue el encargado de hablar y sólo le pidió al Gobierno mejorar la infraestructura vial para ganar en competitividad.Otro tema recurrente fue la seguridad, aunque desligó a Jaque del tema."El Gobierno está haciendo mucho", aseguró.
El único ministro nacional presente fue Julián Domínguez, de Agricultura, quien sólo se dedicó a enumerar las obras que se están realizando en Mendoza para el sector productivo con financiamiento nacional. A tono con el resto de los actos vendimiales de este año, no hubo grandes anuncios.Sólo se firmó el contrato con la empresa Cartellone para terminar la construcción de la doble vía de la ruta 40 hasta Tunuyán.






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