La considerable cantidad de material de arrastre que llevan los ríos y arroyos de nuestra provincia, están originando serios problemas en la capacidad operativa de las plantas potabilizadoras, situación que obliga a Agua de los Andes a adoptar medidas de carácter extraordinario para mantener la calidad prestacional en niveles aceptables.
La empresa hizo saber que la producción de agua en los centros potabilizadores está siendo afectada por los altos niveles de turbiedad y sedimentos que transportan los ríos y fuentes naturales de agua.
Dicha circunstancia deriva en la implementación de un plan de contingencia que prevé desde la restricción total del servicio, para evitar el ingreso de lodo a las instalaciones, hasta la disminución de la producción, para garantizar el proceso de tratamiento.
En este contexto, la prestataria aseguró que esta situación no afecta las condiciones de seguridad del agua entregada para consumo humano, que puede verse afectada en sus aspectos estéticos de color y transparencia.
Asimismo, solicitó la colaboración de los usuarios, instándolos a un uso responsable, racional y solidario del recurso para una mayor disponibilidad equitativa, en beneficio de la población en su conjunto.
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