Fuego cruzado en la Legislatura por el pedido de licencia de Marcelo Ditinis

Fuego cruzado en la Legislatura por el pedido de licencia de Marcelo Ditinis
La oposición cargó contra la decisión de posibilitar que el, desde hace casi cuatro semanas, Secretario de Prensa pueda ejercer su función sin perder la titularidad de su banca. Advirtieron que el escaño debió quedar vacante. No obstante, el oficialismo hizo pesar su abrumadora mayoría, avalando la licencia y justificando su legalidad.
Tomando en cuenta los posicionamientos políticos manifestados en los últimos días, se presagiaba que el tratamiento para aprobar y otorgar el pedido de licencia solicitado por Marcelo Ditinis (quien dejó su banca legislativa para asumir como Secretario de Prensa del gobierno provincial) levantaría roces entre oficialismo y oposición, sin embargo, la intensidad del debate que se desató durante la sesión de ayer sobrepasó las expectativas.

Casi dos horas de discursos cruzados demandó el análisis de esta temática que finalmente fuera homologada por la abrumadora mayoría alperovista, cosechando los votos en contra de los siete refractarios al justicialismo que integran la Cámara. Básicamente, las diferencias surgidas se plasmaron en las distintas interpretaciones que se elaboraron en razón de la licencia en cuestión.

Para la oposición, al aceptar Ditinis ejercer un cargo en el Poder Ejecutivo, automáticamente su banca queda vacante, lo que implica de manera directa avanzar en el juramento de un nuevo parlamentario. Para sostener esta postura, se basaron en el artículo 61 de la Constitución provincial donde se establece dicha cuestión.

Por el contrario, desde la exégesis oficialista, el ahora funcionario gubernamental puede hacer un pleno uso de sus derechos en optar por solicitar la licencia y retornar al cuerpo cuando concluya sus labores en el otro órgano de gestión al cual pertenece desde el 6 de septiembre. Fecha en la cual Ditinis elevó una nota a la presidencia de la Legislatura destacando su solicitud, la que fuera otorgada por el presidente subrrogante de la Cámara, Regino Amado, por medio de una licencia ad referéndum hasta que los parlamentarios se expidan al respecto.

Derechos de unos y otros

El primero en saltar a la palestra para defender lo actuado, fue Gerónimo Vargas Aignasse, quien, tras sostener que la licencia fue dispensada "con buena fe", reconoció que esta situación se plantea pues existe una mora desde 2006 en razón del funcionamiento procedimental al momento de estudiar este tipo de solicitudes.

Seguidamente, sostuvo que Ditinis "tiene el derecho a pedir licencia, pero la oposición ¿acaso tiene el derecho de avanzar sobre el derecho del legislador? Estamos ingresando en el terreno de lo absurdo", consideró. Por ello, adujo que el negar el pedido efectuado se constituiría en "un hecho gravísimo afectando la libertad de empleo y opción".

Por esa razón, apuntó sus dardos a los opositores al indicar que al momento de analizar la cuestión "no existe un interés legítimo, sino un interés político".

Posteriormente, la radical Silvia Elías de Pérez lanzó que "hay un sensualismo de poder en quienes llevan adelante los actos de gobierno que hacen incumplir la norma constitucional por pura discrecionalidad. Todos sabemos que la licencia de Ditinis es nula de nulidad absoluta", aseveró.

Su compañero de bloque, Ariel García, llegó a incomodar a Regino Amado al instarlo e insistirle en que consigne qué artículo ya sea de la Constitución o bien del reglamento interno lo faculta para otorgar una licencia ad referéndum, aspecto que no pudo ser contestado certeramente por el propio Amado, quien incurrió en un intercambio de palabras con el correligionario. "No hubo necesidad de que usted se extralimite con una resolución para decidir por nosotros (los legisladores)", le esgrimió García.

Quien tomó el guante del hilo discursivo y trató de refutar las críticas fue Sisto Terán quien estimó que con el tipo de debate suscitado "la Legislatura se transformó en un foro tribunalicio, a mí no me gusta que se haga una exégesis de una pequeña norma o cuestión doméstica", adujo, como una forma de minimizar las objeciones impartidas.

"Ni un golpe de estado hubiera generado semejante reacción de la oposición. Se transformó en una controversia política, usando argumentos jurídicos, un acto meramente administrativo", resaltó Terán.

Torpeza institucional

Según lo manifestado por otros de los referentes de la UCR, Federico Romano Norri, lo resuelto por el oficialismo se tradujo en "una falta de respeto y avasallamiento al sistema republicano de gobierno ya que el procedimiento (para otorgar la licencia) no es el correcto, esto no es otra cosa que una nueva clase de autoritarismo", espetó.

Para la opinión del representante de la Democracia Cristiana, José Paéz, lo incurrido por parte del justicialismo se inscribe en un "acto inexistente" y caracterizó que la situación suscitada se relaciona con "la soberbia institucional del oficialismo al aprobar cosas de dudosa validez jurídica".

Una situación llamativa aconteció cuando estuvo en el uso de la palabra Ricardo Bussi (Fuerza Republicana), pues al alegar que "la titular de la banca es Marta Zurita (quien reemplaza al flamante Secretario de Prensa) por lo que Ditinis debe ser tratado como un ex legislador", bajaron desde los palcos y gradas aplausos por parte de familiares y allegados a la parlamentaria, lo que sorprendió a varios de los legisladores justicialistas.

Posteriormente, Bussi calificó a la decisión de otorgar la licencia como una "torpeza institucional por lo que la bancada oficial se debe quemar el cerebro para defender lo indefendible".

Desde el PRO, Alberto Colombres Garmendia fue preciso en su discurso y remarcó que el problema debatido surge por una decisión netamente surgida desde el PE. "El mensaje es que en esta provincia hago lo que quiero (en referencia al gobernador José Alperovich) mensaje que le llega directamente a la bancada oficialista por ser mayoritaria".

Finalmente, el titular del bloque Tucumán Crece, Roque Tobías Álvarez, defendió lo actuado por Amado al sostener que "usted sujetó la licencia para que el otorgamiento definitivo lo resuelva el pleno de la Cámara", justificando el aval consignado en la resolución ad referéndum.

A su vez y en relación al cumplimiento de normas o reglamentaciones que a veces resultan obviadas, cargó contra algunas de las críticas expuestas, en especial las esgrimidas por los radicales, al argumentar que "vaya la paradoja, pero fue el mismo presidente del radicalismo (José Cano) quien se apartó del reglamento interno para asumir en esa función", rebatió Álvarez como una forma de contrarrestar las objeciones vertidas por quienes forman parte del centenario partido.

Una histórica dirigente peronista retorna a la actividad parlamentaria

Tras el ríspido debate por la licencia otorgada a Marcelo Ditinis, la Legislatura tomó juramento a quien será la reemplazante en la banca del Secretario de Prensa provincial, la histórica dirigente peronista, Marta Zurita.

Tal acto, si bien contó con el aval de todos los sectores opositores, la disidencia estuvo manifestada en los dictámenes que se elaboraron al momento de proceder a la toma en si del cargo. En este sentido, la Comisión de Poderes elaboró dos dictámenes, uno en mayoría y otro en minoría, por lo que en el primer caso se estableció que se incorporaba a Zurita en reemplazo de Ditinis hasta que este cumpla con sus funciones en el PE. Mientras que, por otro lado, lo determinado por Ricardo Bussi, integrante de la Comisión, consignaba que Zurita debía permanecer en la banca hasta finalizar el mandato.

Obviamente, primó el dictamen mayoritario avalado por el justicialismo.

Al momento de dar juramento, la flamante legisladora lo hizo "por el fortalecimiento institucional y la consolidación de la democracia que tanto nos costó conseguir". Posteriormente, recibió el saludo y afecto de sus pares (oficialistas y algunos opositores) como así también de sus familiares (hija, yerno, nietas). "Nunca claudiqué las banderas peronistas", fueron sus palabras ya en posesión de la banca.

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