Para la funcionaria provincial es "un orgullo" haber sido "elegida por la presidenta y el gobernador" para formar parte de la lista de precandidatos a diputados nacionales.
Para la ministra de Gobierno bonaerense y precandidata a diputada nacional bonaerense, Cristina Alvarez Rodríguez, "la fórmula del Obelisco, miente" y es "del ajuste y la devaluación". La funcionaria provincial aseguró que Scioli y Zannini "es la fórmula federal, en contra de la fórmula del Obelisco" y que a la hora de votar "tenemos que ver si estamos a favor de los cambios conquistados, de consolidarlos e ir por más, o todo lo contrario".
El diálogo de la precandidata con LA CAPITAL fue el siguiente:
-Tras el cierre de listas, ¿está más tranquila?
-Nosotros tranquilos estamos siempre porque somos un espacio político previsible, confiable y coherente que hace 12 años trabaja con mucha fuerza para transformar la provincia y la Argentina. No tranquila en la gestión, porque una junto a Daniel Scioli gobierna la provincia de Buenos Aires y todos los días tenemos que atender muchas cuestiones que aparecen y muchos temas que aún faltan y sobre los que tenemos plena conciencia. Como que en Mar del Plata era necesario el Emisario Submarino, el Museo de Arte Contemporáneo, los desagües pluviales, el anillado eléctrico o el UPA de Mogotes; así como que faltaba eso y se hizo, había muchas otras cosas necesarias sobre las que estamos trabajando muy duro.
-¿Qué significa formar parte de la lista a diputados nacionales?
-Para mí es un orgullo muy grande integrar esta lista de los legisladores del desarrollo de la etapa que viene de estos diputados del Frente para la Victoria con gente que ha tenido tanta capacidad de trabajo y experiencia. Es un orgullo estar junto a Wado De Pedro, Diego Bossio y Julio De Vido, ese arquitecto que la presidenta y Néstor Kirchner convocaron para la creación de un Ministerio de Planificación Federal que nos permitió volver a poner la obra pública de pie en un país que no la tenía. Y generar a través de eso muchas soluciones de infraestructura pero, por sobre todas las cosas, muchos puestos de trabajo. El peronismo cuando gobierna es generador de trabajo.
-Como mujer y militante, tener una nueva posibilidad al frente de un cargo legislativo, ¿qué significa?
-En primer lugar es estar fuera del cupo tradicional ya que dice que cada tres una es mujer y, habitualmente malentendido el cupo y la norma, es que le corresponde a las mujeres el tercero cuando en realidad podría corresponder dos mujeres y un varón. Pero esa decisión que tomaron el gobernador y la presidenta de darme esta oportunidad para mí es muy importante, yo ya fui diputada nacional en 2005 y honré con mi trabajo la banca en el área que estuve que fue la de Adicciones, de Infraestructura y Cultura. La verdad es que luego tuve la oportunidad de ser ministra de Infraestructura de la provincia durante estos 4 años y hacer grandes obras que dejan un antes y un después de la gestión de Scioli en la provincia que hoy continúa el ministro Arlía. Luego vino el desafío de Gobierno. Son todos roles no tradicionales para una mujer, es la primera vez que una mujer es ministra de Obras Públicas o de Gobierno, y yo transito esto con naturalidad pero también como un espacio de lucha para las mujeres porque el poder no derrama sino que se conquista.
-A pesar de que parece estar instalado el rol de la mujer ¿es necesario seguir trabajando en este sentido?
- En realidad no está instalado, hay algunas que logramos en el ámbito privado, empresarial, académico, universitario, político, liderar y llegar a tener cargos de alta responsabilidad. Esto no implica que el camino sea sencillo y que el ejercicio de ese lugar una vez que llegamos sea sencillo. La verdad es que a las mujeres todo nos cuesta el doble y es un camino de mucho esfuerzo. Hay lugares que los tenemos ganados como los ámbitos privados, del hogar, la formación de los hijos, el magisterio, la salud, el cuidado de los enfermos o adultos mayores; esos lugares los tenemos más naturalizados. Tenemos que ir por naturalizar y ganar los otros lugares que son los del poder que como lo entendemos las mujeres, horizontal.
-La fórmula que encabeza el gobernador Scioli se referencia como una continuidad, ¿es lo que la gente espera?
-Nosotros creemos que la fórmula de Daniel Scioli-Carlos Zannini es federal, es contra la fórmula del Obelisco. Vamos a confrontar con una fórmula porteña que ha gobernado la ciudad cabecera de la Argentina. Creo que la fórmula de Scioli-Zannini es muy potente por la experiencia de gestión y de gobierno, y la experiencia política de quienes la integran. Carlos Zannini ha sido el arquitecto de las políticas más importantes que han desarrollado Néstor y Cristina, le ha dado la forma muchas veces legal a tantos decretos y leyes que le permitieron a los argentinos tener matrimonio igualitario, el plan de la Asignación Universal por Hijo, la posibilidad de que los fondos de la Anses sean recuperados de las AFJP, la reestructuración de la deuda, entre otras. Es la primera vez en la historia de la democracia de la argentina reciente que podemos ordenadamente pensar en un piso positivo de conquistas y tenemos que ir por más. Esa es la etapa que Scioli llama el desarrollo argentino.
-¿La experiencia para ustedes es un eje distintivo entre las fórmulas presidenciables?
-Vemos en la fórmula Scioli-Zannini la experiencia de gestión, la capacidad de trabajo y la convicción y coherencia política. Muchas veces intentan mostrar imposiciones o fisuras en una fórmula, a mí me gustaría que alguien me explique cuál es la coherencia entre Macri y Carrió a lo largo de estos años, o entre Macri y Reuteman, o Macri-Sanz. Sería interesante que cuando viéramos los dos modelos del país frente a los que estamos posicionados y a la hora de votar con mucha conciencia veamos si queremos una fórmula que propone estar a favor de los cambios conquistados, de consolidarlos e ir por más, o por lo contrario. El peronismo es por definición disconforme, siempre está mirando lo que le falta. Cuando inauguramos una la planta depuradora de líquidos cloacales en Miramar por ejemplo, enseguida pensamos qué redes le están faltando a qué barrio, uno no está contento por lo que logró sino que mira lo que le falta. Aparte tenemos un plan para hacerlo. Y la verdad es que esa sinergia nación, provincia y municipio fue en esta década impactante porque lo que no se podía hacer antes en Buenos Aires porque estaba alambrada o en disputa política de unos pocos, en esta apertura que hizo Scioli con los intendentes y la nación, logró que las cosas se agilizaran y lleguen de una manera única. Del otro lado está la fórmula de Macri con Michetti que es netamente porteña, que plantea a cada sector lo que quiere escuchar, que uno no sabe exactamente cómo van a hacer para bajar las retenciones, para controlar la inflación, para que el dólar se acomode como ellos dicen de un día para el otro, para que se corrija el piso de Ganancias, todo eso dicen a cada sector lo van a hacer, pero también dicen que van a mantener la Asignación Universal, que cada dos veces al año por ley se acomoden las jubilaciones, etc. Alguien miente, es una fórmula del ajuste, de la devaluación, que está en contra y oponiéndose a estas políticas y que sería bueno que lo digan en forma clara.


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