El freno a las importaciones ya afecta a la economía local

Los industriales están preocupados por la falta de insumos para la producción. Mientras que hay comerciantes y empresarios conformes con la medida que proteje la industria nacional.
Concesionarias de autos y motos son los primeros rubros afectados por la medida. Concesionarias de autos y motos son los primeros rubros afectados por la medida.

En el comercio y la industria de Entre Ríos ya están experimentando las reacciones que produce el control de las importaciones.

Por un lado, los industriales están preocupados por la falta de algunos insumos claves para producir y por el otro, un gran porcentaje de comerciantes y empresarios, están más que conformes con la defensa de la industria nacional.

Entre los que levantaron la voz, quejándose por lo que está sucediendo, están los que venden productos importados en forma directa.

En Paraná, este sector engloba por ejemplo, a las consecionarias de motos y autos. También entran en la discusión los que se dedican a vender moto y autopartes.

En la capital provincial se hace muy difícil conseguir cubiertas Pirelli para motocicletas. Es más, en las casas de repuestos venden las cubiertas fabricadas en el país pero “no son fáciles de comercializar”, cuenta un empleado de unas de las casas de motopartes más importantes de la ciudad. Al parecer, todavía se hace difícil acostumbrar al cliente a “comprar nacional”. Lo llamativo es que una cubierta para motoneta Pirelli cuesta 200 pesos y la marca nacional vale 100 pesos menos. Así y todo cuesta cambiar la costumbre del comprador promedio.

Más allá de estos inconvenientes, el presidente de la Federación Económica de Entre Ríos y titular del Centro Comercial de Paraná, Jorge López, aseguró a UNO que “no hay malestar en el sector y que tampoco escuchó quejas o amenazas de posibles cierres por falta de mercadería”.

El representante de los comerciantes paranaenses deslizó que tanto las entidades que el preside como la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en donde ocupa la vicepresidencia de la regional centro, están “muy conformes con la protección de la industria nacional, algo que se siempre se pidió pero nunca se hizo”, reveló López.

Eso si, en CAME, lo que piden al gobierno nacional es que “garanticen los insumos que necesita la industria para poder producir”.

En la fábrica más importante que tiene la ciudad, padecieron la demora de materia prima en la aduana pero el problema ya estaría solucionado.

El ministro de la producción de la provincia, Roberto Schunk, aseguró a este diario que “el problema que había con la licencia no autómática de una empresa local, ya fue solucionado”, reveló.

El mundo de las bicicletas también está en el medio de la discusión

Si hay algo que es verdad es que, en Argentina, siempre se pidió la defensa de la industria nacional.

El caso de las bicicletas es un mundo apasionante en donde sus protagonistas se sienten orgullosos de todo lo que han vivido.

Es que la Industria Argentina de Bicicletas y las bici partes, hasta la década del 80, competía de igual a igual con cualquiera similar en el mundo.

“Los ciclistas argentinos llevaban coronas, piñones y tubos (cubiertas) para vender mientras viajaban porque se las sacaban de las manos”, recuerda Gonzalo Salas, ex corredor profesional de ciclismo y hoy empresario exitoso en el mundo de los pedales y las dos ruedas.

Las salvajes medidas neoriberales de la década del 90 que tomó el ex presidente Carlos Menem y su entorno, llevaron a aquella industria floreciente a la peor de las ruinas.

Las empresas redujeron el personal, dejaron de fabricar y se convirtieron en importadores para no cerrar.

Hoy, con la no renovación automática de la licencia de productos importados que se fabrican en el país, el mundo de las bicicletas vuelve a estar en el tapete.

Salas por ejemplo, que se caracteriza por tener todo lo mejor para el ciclismo de competición, está viviendo un momento raro.

“Tenemos más clientes que bicicletas”, cuenta sin perder la sonrisa. El paranaense que se lució en las Vueltas más importantes de Latinoamérica, explica que “los productos importados de muy buena calidad, directamente, no se hacen en el país”.

Si bien la situación no es grave, en el mercado sintieron las consecuencias de la medida y están agudizando el ingenio para seguir cumpliendo con los clientes. Los empresarios de la bicicletas importadas saben que en 2011 llegará lo encargado, ahora piensan en 2012.

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