A tres días de haber sido elegido como el postulante del acuerdo entre Mazzón y Jaque, el ministro de Infraestructura cuenta su proyecto para la provincia, habla de las heridas de la interna y de los posibles rivales que deberá enfrentar.
-A partir de que fui designado como ministro de Infraestructura. Comencé a recorrer la provincia y a ver las necesidades, lo que me despertó una vocación por hacer y unas ganas por reparar asignaturas pendientes y transformar la provincia. No por la frase hecha de que ‘a todo cardenal le gustaría ser Papa’.
-¿Qué heridas deja la interna?
-Hay chispazos previos al cierre de listas. Pero hoy hay que tener una visión global y estar abiertos para contener a todos.
-Sancho no acordó y propone una ‘visión superadora’.
-Él tuvo su oportunidad histórica y su participación en la década de los ’90. Luego estuvo trece años desaparecido del PJ. Yo preferiría que no hubiera interna con Sancho, aunque se especule con que me favorece para instalar mi imagen en la provincia.
-¿Cómo se definió la fórmula de ‘casi todos’?
-Se eligió en la provincia, con la articulación de (Juan Carlos) Mazzón como jefe político de un sector importante, y no por un mandato presidencial. Hubo decisión del Gobernador, de los diez intendentes y de dirigentes de peso. Cristina Fernández se mete con lo que le interesa. que son los legisladores nacionales con la vista puesta no sólo en 2011, sino también en 2013.
-¿La reunión del Sheraton complicó o ayudó a la definición?
-Yo estaba convencido de que a esa foto iban todos los precandidatos porque así me dijeron. Cuando llegué al hotel la persona que estaba afuera me preguntó si era Cazabán y tuve que decirles que era Pérez. Yo nunca fui a un encuentro anti Cazabán. Fui a una reunión política en la que se habló de metodologías. Pero hubo operaciones posteriores que presentaron el encuentro como anti Cazabán.
-¿Llamó a Jaque cuando lo invitaron al Sheraton?
-No... no llamé. No me comuniqué y fue un error.
-Y Jaque pasó la factura...
-Esa semana fue jodida. Pero lo mío fue culposo, no doloso. Una cosa es provocar un daño por negligencia y otra con intención de dañar. A mi me parece que toda mesa política es buena para sentarse y discutir hacia el futuro. También me senté a conversar con Sancho, me ofreció la vicegobernación y yo le dije que no.
-¿Cómo quedó la relación con Cazabán?
-Hubo un momento álgido con todos dolidos, incluido Celso. Pero creo que (Cazabán) se victimizó.
-¿Se curaron las heridas con el Gobernador?
-Se subsanaron a partir del diálogo sincero. Yo no soy de tener mala intención.
-¿Pero es calentón?
-Sí, calentón porque soy apasionado, creo que en la vida hay que meterle pasión y ganas a las cosas. Creo que no hay que ser insulso en las convicciones.
-¿Cuánto continuará y cuánto se distanciará de Jaque?
-Vamos a profundizar todo lo bueno en lo provincial y en lo nacional, haciendo las autocríticas necesarias para mejorar.
-¿Qué revisará?
-Hay asignaturas pendientes a rediscutir, como el sistema de transporte de Mendoza en función del tranvía para el retiro paulatino de autos y micros del Centro de Mendoza y el trabajo en anillos de circunvalación. Y la revisión de la descentralización y la autogestión hospitalaria. No puede haber hospitales ‘pobres’ como el Tagarelli y ‘ricos’ como el Notti.
-¿Cómo evalúa la gestión local?
-Son sorprendentes los números de la gestión y esto se ha empezado a ver. Existe una transformación y hay una provincia en movimiento.
-¿Por qué no luce?
-Creo que ha habido errores de articulación pública privada y de estrategia comunicacional.
-¿Hará promesas de campaña como la de bajar delitos de Jaque?
-No. Voy a ir con medidas concretas, factibles y propositivas.
-¿Que pasó con la vivienda?
-Lo trabajamos con Diego Bossio en 2008, lo fuimos a aplicar en 2009, se presentaron siete entidades crediticias y sólo ofertó el Credicoop; cuando lo íbamos a aplicar estalló la crisis mundial de las hipotecas. Luego Bossio fue al Hipotecario, lo aplicó y otorgó 600 créditos en Mendoza. No nos ayudaron las circunstancias históricas, pero ahora es la primera vez que la Provincia coloca obligaciones negociables en la Bolsa, no para gastos sino para construcción de viviendas. Fueron 50 millones y ahora se colocarán 90 millones más.
-¿Y para adelante?
-Vamos a aplicar una política agresiva junto al sector de la construcción y financiero. En esto estamos trabajando y vamos a salir muy fuerte como lo han hecho México y Brasil. Hay que ir a una política superadora del IPV, que debe seguir existiendo para vivienda social.
-¿Sin números previos?
-No. Libro Verde ya hubo uno.
-¿Qué candidato radical prefiere enfrentar?
-Yo prefiero a Roberto Iglesias
-¿Por qué?
-Porque ha tenido experiencia como gobernador y elevaría el nivel del debate y la discusión política por una Mendoza mejor. Con Roberto podemos discutir de la provincia, más allá de las diferencias que podamos tener conceptuales e ideológicas, y creo que los mendocinos podrán sacar conclusiones muy interesantes. Y el que gane podrá adoptar las mejores ideas del otro.
- ¿Y con Alfredo Cornejo?
- Con Cornejo y (Carlos) Aguinaga también hay puntos de coincidencia. Por ejemplo la diversificación de la matriz productiva y dentro de ella, la minería.
-¿Y si debe enfrentar a Cobos?
-Sacaría este CD (lo muestra) comparativo de lo que hizo él en su gestión y de lo que hicimos nosotros. Cobos no llevó adelante ninguna política estructural propicia para la provincia. Es un dirigente que está en la contradicción permanente en lo ideológico y político y esto hace que todos los que lo sigan estén en una duda permanente. Cobos es parte del pasado y Mendoza quiere una foto que mire a los próximos veinte años.
-¿Es kirchnerista 100%?
-Sí, estoy alineado al proyecto nacional no de ahora sino desde que participé de la intervención en Santiago del Estero.
- Como gobernador, ¿dejaría a alguien del gabinete actual?
-Creo en la movilidad permanente porque el funcionamiento del Estado es una picadora de carne. Creo en la oxigenación y en la renovación, en la incorporación de ideas nuevas y frescas y posibles de llevar adelante. Se debe dar una renovación y quienes ocupan cargos en el gabinete pueden tener otros roles dentro y fuera del Estado.
-¿Cuál es su mayor desafío de campaña?
-Trabajar muy fuerte en la instalación como persona y en mostrar el vínculo con lo que se ha ido realizando en obra pública.
-¿No lo complica su relación con las mineras a través de su ex estudio?
-No, porque yo he sido muy claro y este gobierno ha respetado a rajatabla la ley minera. Además, yo pongo el interés de los mendocinos por encima de todo. Y lo hemos demostrado cuando emplazamos a (la minera) Vale para que presente su plan de inversiones bajo riesgo de caducidad de la concesión.
-¿Espera que las críticas pasen por ahí?
-Yo creo en la gente, espero que me conozcan como soy y aspiro a no dejar a nadie la menor duda de lo que he hecho y soy capaz de hacer por la provincia. Hemos dado prueba de que nos interesa el ambiente: en Mendoza hay ley de uso del suelo, agencia de cambio climático, policía ambiental y ahora auditoría con control social..
-El Estado provincial ¿puede controlar a una multinacional?
-Sí, con decisión política, como lo estamos haciendo con Vale y como lo ha hecho Mendoza durante más de 30 años con la industria hidrocarburífera, siempre apegados a la ley con auditoría y control social.
-¿Qué cambiará en materia minera?
-Hay una asignatura pendiente, y es la ley de regalías mineras propias que incluye a la segunda y tercera categoría. Las canteras no pagan regalías y hoy sólo hay una adhesión a una ley nacional. Además, desde hace un año y medio la Empresa Provincial de Energía en la Legislatura sólo tiene media sanción de Diputados. Y esta empresa debe ser la herramienta del Estado en asocio con el sector privado para la elaboración de soda solvay y la instalación de microturbinas en cauces.




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