Todavía tratando de recuperarse de una molesta gripe pero con pequeños logros que agigantan su lucha, Francesco Pidone Belcher está de regreso en su casa y sigue los pasos de su larga recuperación luego de ser sometido a una transfusión de células madre en China.
"Todavía nos estamos acomodando, Francesco llegó con un poco de mocos y enseguida lo llevamos al pediatra porque no puede levantar fiebre, sino se dañan las células. Está con antibióticos y tratando de readaptarse a los horarios y la rutina. Por suerte nos fue muy bien y vemos pequeños logros que son muy importantes", comentó ayer Denise a este diario.
El caso de Francesco tuvo una enorme repercusión, primero porque se armó una movida solidaria gigantesca en toda la provincia que permitió juntar el dinero necesario para el viaje y la intervención médica en China. Luego, las trabas para conseguir los dólares le agregó dramatismo a la situación, ya que recién a pocas horas del viaje la AFIP destrabó la compra de los billetes estadounidenses.
Avances.
"Ahora está más expresivo, más comunicativo, las células también le sacaron esa rigidez corporal que él tenía y cuando lo ponemos en la cama se mueve, va de un lado para otro, esos son cambios pequeños pero que para nosotros son gigantescos. Sabemos que esto es largo y el tratamiento hay que seguirlo, pero Francesco está con todas las ganas y eso nos da un incentivo increíble", expresó la mamá.
El viaje de la familia fue en enero y al arribar a Beijing fueron recibidos por personal de la clínica donde el niño se sometió al tratamiento. "Nos manejamos con el inglés y una vez por semana venía un traductor de chino al español para darnos una mano. Francesco no podía salir por la contaminación y porque hacía mucho frío, 12º bajo cero y nieve, así que nosotros íbamos al supermercado y volvíamos, no tuvimos problemas afortunadamente", relató Denise.
Seguimiento.
A partir de ahora, Francesco debe continuar un tratamiento a través de diferentes profesionales y, a su vez, desde China se hará un seguimiento sobre su evolución. "Nos comunicamos por mail con la clínica y ellos nos van indicando a partir de estudios que tenemos que hacerle, en seis meses nos dicen si va bien o es necesario volver", explicó la madre del niño.
Consultada sobre el manejo con el dinero, Denise dijo que surgió un inconveniente a la hora de comprar medicación porque tenían un tope para sacar dólares del cajero, pero se comunicaron con la gerenta del Banco Nación y enseguida se solucionó.
"Por supuesto que no dejamos de tener un enorme agradecimiento a todas las personas que nos ofrecieron su ayuda, a los que se preocupan y quieren saber, desde que llegamos nos ocupamos de estar con nuestra hija que había quedado acá, pero de a poco nos vamos acomodando de nuevo", señaló la mujer.
Cuando nació el niño, Denise sufrió una ruptura uterina que generó riesgo de vida en ambos. La hipoxia (falta de oxígeno) padecida le produjo al bebé lesiones neurológicas que le impiden desarrollar la deglución y secuelas motoras (no puede sostenerse por sí solo y registra movimientos involuntarios). La única opción para mejorar sus condiciones de vida era realizar un tratamiento con células madre, sólo posible de desarrollar en Beijing.
Ayuda para otras familias
El problema de Francesco también es padecido por niños de otros lugares del país, por eso sus padres, al regreso, juntaron el dinero de la colecta solidaria que no utilizaron y lo depositaron en la cuenta de una familia chaqueña que también debe viajar a China. "Nos enteramos que les faltaba plata para viajar así que ya lo depositamos en una cuenta. Nosotros también trajimos medicación que la clínica nos envió para casos similares, uno en Santa Fe y otro en Quilmes, así que se crea como una red de ayuda entre los que estamos en algo parecido", dijo Denise.
Comentá la nota