En diálogo con La Tecla, el reconocido analista Rosendo Fraga asegura que la muerte del fiscal Alberto Nisman "perjudica a cualquier candidato oficialista y beneficia a los de la oposición"
¿Cree que este caso va a tener impacto en las urnas?
-Faltan nueve meses para las elecciones presidenciales y ello es mucho tiempo en términos políticos y electorales: la foto de hoy puede no ser la película de mañana. Pero también es cierto que la causa AMIA, la que se ha iniciado a partir de la denuncia de encubrimiento del hecho realizada por Nisman y la que investiga su muerte, no tendrán sentencia firme antes de las elecciones y que generarán nuevas alternativas e instancias que producirán efectos políticos durante el período electoral.
-En términos políticos ¿hay ganadores y perdedores?
-En principio es claro que se trata de una situación que perjudica a cualquier candidato oficialista y beneficia a los de la oposición. Los candidatos más importantes del oficialismo, como Scioli y Randazzo, se han mantenido prudentes y han eludido sumarse a la tesis de que Nisman se suicidó, planteada desde el primer momento por el Ejecutivo. Los candidatos opositores -Massa, Macri, Cobos, Binner y Sanz- repudiaron el hecho y reclamaron su esclarecimiento. Massa fue más enfático que Macri, pero ello se da en un contexto previo de hace varias semanas en el cual el Intendente de Tigre viene usando un lenguaje más agresivo con el kirchnerismo que el Jefe de gobierno porteño. Para la Presidenta, su mayor costo derivará en su credibilidad si la Justicia confirma que Nisman no se suicidó. Ello puede debilitar su rol como electora del candidato presidencial del oficialismo, pero no es inevitable que sea así. Ha estallado un imponderable en la política argentina que seguramente generará nuevos hechos hoy difíciles de anticipar, pero que en general tiene más potencialidad de perjudicar que de fortalecer al Gobierno y que además lo afecta en su imagen internacional.

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