Fractura en la CGT correntina

Un plenario de 38 organizaciones gremiales designó ayer al mecánico Alfredo Moliné al frente de la Confederación General del Trabajo (CGT) regional Corrientes. Esa decisión fue desconocida por el grupo que lidera el colectivero Rubén Suárez, quien se considera legítimo secretario general de la central obrera correntina.
El municipal Pedro Lugo, miembro de la reciente electa conducción de la CGT que lidera Moliné, dijo que "se decidió tomar cartas en el asunto porque la reunión organizada por algunos sindicatos que ungió a Rubén Suárez a cargo del movimiento, no tenía aval ni del Ministerio de Trabajo de la Nación y mucho menos del Consejo Directivo Nacional de la Confederación General del Trabajo".

Para Lugo "hay un vacío que pretendemos llenar en la defensa de los derechos de los trabajadores. A este congreso fueron invitados todos y bregamos por la unidad de todo el movimiento obrero".

Por su parte Suárez reiteró que la organización está normalizada "desde marzo pasado". "Nos llama poderosamente la atención que ahora estén de nuevo tratando de extorsionar o de buscar la pelea entre los sectores hermanos de las diferentes organizaciones gremiales. Sinceramente nosotros entendemos que esto es inducido por un sector político porque hoy vemos que ellos tienen como vocero a una persona que estuvo en la Municipalidad", dijo, en obvia referencia a Pedro Lugo.

"Entendemos que las cuestiones políticas hay que dejarlas de lado, acá lo que es prioridad son las diferentes situaciones por las que están pasando los trabajadores, no sólo en el sector privado sino también en el público", remarcó Suárez.

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