Después de 29 años, un mandatario los recibió en la Casa Blanca. Antes, se reunió a solas con Obama.
“Todos entienden la presión y las posibilidades de este cargo”, dijo Obama, quien luego de agradecer “la recepción” del actual mandatario señaló: “Para mi es extraordinario tener la oportunidad de tomar concejos y buenas sugerencias de estas personas”.
Bush y Obama se reunieron en privado en el Salón Oval durante 30 minutos antes del almuerzo, donde discutieron la grave situación económica que atraviesa Estados Unidos y la invasión de Israel en la Franja de Gaza.
Por su parte, Bush devolvió el halago del presidente electo y aseguró que al margen de pertenecer al partido demócrata o al republicano, lo que más importa es defender el bienestar del país. “Todos nosotros que hemos servido en este cargo entendemos que la presidencia trasciende al individuo”, subrayó.
Según señalaron desde la Casa de Gobierno en Washington, la idea de realizar la cumbre máxima emergió de una reunión que mantuvieron Obama y Bush en noviembre pasado para discutir aspectos de la transición.
Es infrecuente que los presidentes y ex presidentes estadounidenses se reúnan en el mismo lugar, especialmente en la Casa Blanca. Y cuando lo hacen, por lo general es para algún evento solemne, como un funeral o una conmemoración histórica.
"A todos nosotros nos encantaría ser moscas en la pared y escuchar esa conversación", admitió la vocera de la Casa Blanca, Dana Perino, en declaraciones televisivas.
El último encuentro público de tres presidentes estadounidenses fue en 2007, cuando el entonces mandatario George W. Bush, acudió junto a su padre y a Jimmy Carter, al funeral de Gerald Ford, en Washington.
Para hallar un cónclave político en al residencia presidencial hay que remontarse a 1981, cuando el entonces jefe de Estado Ronald Reagan recibió a Carter, Ford y Richard Nixon, también fallecido.


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