El Fondo de Transformación bajó 50% el monto de créditos

El Fondo de Transformación bajó 50% el monto de créditos

El tope de $ 2 millones promedio en 2014 hoy es de $ 1 millón. Dicen que es por la falta de aportes de capital de la Provincia pero se dieron más préstamos. Quejas empresarias.

"Es muy bajo para el contexto actual. El Fondo supo financiar proyectos de hasta cinco millones de pesos, en su momento”, analizó un productor vitivinícola con experiencia en financiar la estructura de su finca con el Fondo para la Transformación y el Crecimiento (FTyC).

Es que en un año con las complicaciones financieras del 2015, durante el cual no recibió aportes de capital, el ente financiero provincial redujo de $ 2 millones a $ 1 millón promedio el monto máximo a otorgar.

Para el director del FTyC, Pablo Olaiz, es algo así como barajar y dar de nuevo. “Responde a una política redistributiva de los fondos disponibles, para llegar a la mayor cantidad posible de beneficiarios aunque con montos de menor envergadura”, justificó el funcionario.

Así las cosas, la capacidad de financiamiento depende casi exclusivamente del recupero de la cartera que, según Olaiz, ronda el 96% pero no alcanza frente a la lógica descapitalización en términos reales del Fondo, que acredita una colocación del 30% en el último año del patrimonio compuesto por su cartera crediticia, entre otros activos, y complica la sustentabilidad de tasas de interés inhallables en el mercado.

“Durante 2015 tuvimos cero capitalización. Trabajamos con el recupero. Al subsidiar es necesario contar con transferencias”, reconoció Olaiz.

Del otro lado del mostrador, productores e industriales hacen una observación lógica: en un mercado inflacionario donde es cada vez más difícil tomar crédito barato, el cambio resta sentido al financiamiento.

Según Raúl Giordano, dirigente de Cafim, la Cámara que agrupa a la industria de la fruta, “lo que se ha intentado es dispersar el crédito en líneas más chicas, cuyos montos son bastante exiguos. Pero con el aumento de costos, si antes era difícil encarar una inversión con dos millones ahora con un millón es más complicado todavía”.

A la hora de ponderar la inflación, el Fondo eliminó la exigencia de presentar el flujo proyectado de fondos para carpetas inferiores a los $ 350.000, por considerar que la variación de costos le resta validez. No obstante, para el sector exportador la reducción de los topes máximos a otorgar van a contramano de la realidad.

“Es a la inversa. Hay que acompañar la depreciación del peso porque el poder adquisitivo se pierde año a año. Si no, llueve sobre mojado. El financiamiento es dinero que va directamente a la producción”, consideró Mariano Ruggeri, presidente de Asocam, la cámara que agrupa a productores y exportadores de ajo y cebolla.

La variación de costos completó el cóctel e hizo lo suyo. Mientras crecieron los créditos de cosecha y acarreo de uva y la bonificación de tasas, caen los destinados a empresas nuevas, riego y capital de trabajo.

Por su parte, Gabriela Lizana, referente de Aproem (Asociación de Productores del Este mendocino), destacó que “quizá no es un problema del ente en sí, que ha sido útil. El tema es la exigencia de las garantías hipotecarias que, aunque el interés sea bajo, sin rentabilidad encarece el crédito”.

 

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