Según el proyecto, los vecinos que ya gozan de los servicios deberán hacer un aporte adicional y solidario para financiar parte de las obras en aquellas zonas que aún no están servidas. El aumento no podrá superar el 10% de lo que pagan como contribuyentes en la actualidad. Prórroga para jueces subrogantes.
La iniciativa, que fue tratada sobre tablas, imita un mecanismo que ya se empleó en Rosario, por ejemplo, para las obras de gas. Según el sistema, conocido también como “de subsidio cruzado”, quienes ya poseen el servicio, realizan un aporte adicional para financiar con ello parte de las obras destinadas a quienes aún no tienen la prestación.
“Este fondo constituye un modelo integrador, participativo y solidario”, dijo el socialista Raúl Lamberto. La propuesta votada implica que dicho fondo se integre con un cargo sobre el monto del total facturado, que se calculará de acuerdo con criterios de progresividad y con control del Enress.
La iniciativa plantea topes; por un lado, dispone que el Fondo podrá subsidiar hasta el 25 por ciento de los montos necesarios para financiar las obras planificadas y nunca más de eso, y también establece que en ningún caso, el aumento para el usuario podrá superar en un diez por ciento el monto que paga actualmente por el servicio como usuario.

Comentá la nota