En el pj de Corrientes ya no se puede disimular que el actual intendente Fabián Rios no puede frenar la caza de brujas para con los militantes y simpatizantes allegados al medallista olímpico Camau espínola. El destartalado frente para la victoria sería el camino del remero, apadrinado por el sello kirchner.
Estas diferencias, y reiterados malos tratos son inocultables, al punto tal que en los últimos eventos desde la oficina de prensa de la ciudad de Corrientes se ninguneó la presencia del Secretario de Deportes de la Nación y las fotografías distribuidas tenían un detallado trabajo para ocultar su acompañamiento.
El malestar llegó a esferas nacionales, y desde allí, donde el medallista olímpico tiene fuerte respaldo, le sugirieron que tome distancia y piense en avanzar con una estructura política propia dentro o fuera del propio sello Justicialista.
En Nación conocen suficientemente al Presidente del Partido, hombre que supo acomodar y morder la mano en reiteradas veces a quiénes le otorgaron espacio sin tener respaldo en votos.
Un hombre que construyo una andamiaje fuerte en el plano social desde la Fundación San Juan y que no dudo en abandonar en el afán de subir a Ruben Pruyas, traicionó al Partido Nuevo que le otorgó una banca en el 2001, algo similar ocurrió a los pocos años cuando dentro del recordado Frente de Todos lograba un escaño parlamentario y jugaba a espaldas de Ricardo Colombi y Eduardo Galantini, y si faltasé algún antecedente más, hace menos de un año, y reconocido por la militancia pedía que lo acompañen a él y que cortasen boletas en favor del actual gobernador.
Todos estos cuestiones están presentes en Buenos Aires, y además, en esta su gestión se dedicó a perseguir a militantes peronistas, y en particular, maltratar al fracasado niño mimado del gobierno Nacional.
Hoy, esto puede ser negado por dirigentes de los entornos, pero desde lo bajo se trabaja con el objetivo de que Camau regrese plenamente a realizar campaña por los barrios y ciudades de la Provincia, pero muy lejos de Rios.



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