Un fiscal pidió que se allanen los hospitales para garantizar el acceso público a la salud

El PE hizo una presentación para que la Justicia vele por la atención de los pacientes, pero una jueza rechazó la orden de allanamiento. Los trabajadores autoconvocados del Siprosa cumplieron ayer un paro sin asistencia a los centros asistenciales. "No creo que el camino sea cerrar los hospitales", dijo Yedlin.
El Gobierno pidió anoche a la Justicia que garantice el acceso y la atención al público en los hospitales. El fiscal Arnoldo Suasnábar receptó la solicitud y requirió a la jueza Mirta Lenis de Vera que disponga que los centros asistenciales sean allanados y que intervenga la Policía para desalojar a quienes eventualmente obstruyan la atención de pacientes. Pero la magistrada rechazó el requerimiento fiscal y, en consecuencia, la huelga continuará hoy.

El pedido del Gobierno a la Justicia se realizó mediante el Siprosa y tenía como objetivo contrarrestar la medida de fuerza de los sectores autoconvocados.

Estos reclaman la reapertura de las discusiones salariales, porque no están conformes con la mejora de sueldos que firmaron otros cuatro gremios en marzo.

Movilización

El conflicto entre los trabajadores de la Salud y el Gobierno no cede, sino más bien se profundiza. De ello dio cuenta la marcha que realizaron ayer a la mañana por las calles del microcentro para finalizar en la plaza Independencia. Mientras, en los hospitales la atención fue restringida.

El quite de colaboración seguirá hoy y, si no obtienen respuestas a los reclamos, podría afectar la atención en las guardias, donde hasta el momento la atención es normal. Las cirugías de urgencia también se practican, hasta el momento, sin interrupciones. Alrededor de las 11.30, los manifestantes llegaron a la plaza Independencia provenientes de distintos puntos de la ciudad y del interior. La convocatoria también incluyó a municipales del interior, a políticos opositores, a jubilados y a estudiantes. Ya en la parte de los discursos con megáfono, los dirigentes del Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas) criticaron la política oficial en materia de salud pública y el acuerdo en paritarias de marzo, alcanzado con otros cuatro gremios (ATSA, AME, UPCN y Sumar), pero no con Sitas, que agrupa a los autoconvocados. Y fustigaron al ministro de Salud, Pablo Yedlin, por haber dicho que la protesta es ilegal.

Luego, las personas presentes en el acto recorrieron las calles del microcentro, entonando cánticos contra el Gobierno. "Hay que ser un hombre de otro tiempo para creer que mayores números en las estadísticas de atención a pacientes es una mejora en la salud. Eso es la ruina de la salud", vociferó Jorge Ramacciotti, del Hospital Padilla. Y arremetió contra el aumento de un 24% en los salarios que negociaron los otros cuatro gremios con el Gobierno, al que definió de miserable, ya que es en partes (se completa en octubre). A su vez, Carim Asus, del Centro de Salud, señaló que la obligación de proteger la salud de los ciudadanos y de proveer la atención médica necesaria es del Gobierno. "No de ustedes compañeros", espetó el médico.

Los autoconvocados ratificaron que la "Carpa de la Dignidad" se va a mantener firme en la plaza Independencia. Allí, además, se ubican carpas de jubilados que reclaman el pago del 82% móvil y de otras organizaciones.

"Que los hospitales puedan llegar a estar cerrados es culpa exclusiva de (el gobernador, José) Alperovich", enfatizó la autoconvocada Susana Sitjes.

Faltazo con aviso

Por la tarde, Yedlin se reunió en su despacho con los referentes de ATSA, de UPCN, de AME y de Sumar, encuentro al que los de Sitas no asistieron. "Pedimos que se nos informara el temario de la reunión y, como no lo hicieron, decidimos no concurrir. No tenemos nada que hacer junto a los otros gremios. No nos juntamos con los que convalidaron el trabajo esclavo y la explotación en la salud. El nuestro es un reclamo salarial", insistió Adriana Bueno, secretaria adjunta del Sitas y médica en Concepción.

En efecto, en la reunión, según confirmó el propio Yedlin, no dialogaron acerca de temas salariales, sino sólo sobre posibles mejoras de las condiciones de trabajo.

"Es un tema que yo no puedo resolver", aseveró el funcionario, en alusión al pedido de reapertura de las paritarias en el sector. Al respecto, señaló que el planteo lo debe efectuar no solamente un gremio, sino todos los de que integran la denominada Intergremial, y además no en su área, sino en el Ministerio de Gobierno, de Edmundo Jiménez.

Yedlin dijo que lamenta que los dirigentes del Sitas no hayan asistido a la reunión en su despacho. "Este es el lugar en el que el diálogo se establece y se toman las decisiones", aseveró el ministro, en una conferencia de prensa.

Yedlin no reprochó la marcha de los autoconvocados, pero sí el paro en los hospitales. "Se atenta contra el derecho a la salud de nuestra población. Creo que en el área de salud, que es muy crítica, y venimos con este conflicto desde hace mucho tiempo, tenemos que buscar otras maneras de poder dialogar y darnos tiempo y posibilidades a todos", arengó el funcionario, rodeado por René Ramírez (ATSA), Roberto Orellana, Segundo Baigorria (UPCN), Luis Alori, Noemí Díaz (AME) y Carlos Gramajo Marti (Sumar).

"En una época invernal, con casos de bronquiolitis y cuadros virales, la idea es poder seguir dialogando, no cerrando hospitales. No creo que el camino sea cerrar hospitales", insistió.

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