Representantes de distintos partidos con representación parlamentaria en la provincia cuestionaron la propuesta para que los jóvenes voten desde los 16 años. Advierten que es una medida oportunista y que apunta a fortalecer el proyecto reeleccionista del Gobierno. Aducen que a esa edad los chicos no están preparados cívicamente para sufragar.
El senador nacional José Cano (UCR) advirtió que se trata de "una iniciativa absolutamente oportunista por parte del Gobierno, que instala este tema, que debería ser analizado con detenimiento, propiciando una discusión entre distintos sectores de la sociedad. Mientras tanto, se sigue negando a debatir sobre otros aspectos más importantes y trascendentales, como la inseguridad, la inflación, el desempleo y la pobreza, que requieren de propuestas y acciones urgentes", argumentó.
En diálogo con EL SIGLO, parlamentario opositor agregó que "además, no se ven movilizaciones ni manifestaciones de jóvenes menores de 18 años reclamando por el derecho a votar, no se nota un interés que justifique la necesidad de avanzar ahora con este tema en el Congreso".
Cano recordó que "desde la UCR siempre se vio con buenos ojos que exista una amplia participación ciudadana en política, sobre todo por parte de los jóvenes. Sin embargo -aclaró- no vemos que el kirchnerismo tenga ese propósito, sino que más bien instaló este tema ahora con una clara intención de buscar rédito electoral en un momento en que las encuestas demuestran que la imagen de la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) decae".
De todas maneras, el senador por Tucumán dijo que su partido "se sentará a debatir este proyecto como corresponde, expresando nuestro punto de vista y realizando aportes. Pero creemos que es una medida oportunista del Gobierno, insistió".
“Contradictorio”
A su turno, el legislador provincial José Páez (Democracia Cristiana), opinó que "es contradictorio que el mismo Gobierno que no les da a los chicos de 16 y 17 años un mejor horizonte educativo y laboral, pretenda que voten y busque seducirlos para asegurarse una reforma Constitucional cuyo único propósito es habilitar la re-reelección de la Presidenta".
El dirigente opositor sostuvo en declaraciones a este diario que "el oficialismo cree que con esta medida, que va de la mano con la entrega de netbooks, el otorgamiento de becas y la presencia de La Cámpora en las escuelas, los chicos los van a votar".
Además, Páez sostuvo que "los adolescentes, a esa edad, no están en condiciones de acceder al derecho al voto, porque les falta formación".
Por otro lado, planteó que "a los chicos de 16 y 17 años no se les permite firmar contratos de trabajo y no son considerados por ley responsables de los delitos que puedan cometer, pero en cambio sí se los quiere hacer votar, lo que es una incongruencia total".
Para Páez, el proyecto impulsado por el kirchnerismo, a través del senador Aníbal Fernández, "es una mera estrategia electoralista, cuando primero habría que estudiar propuestas para mejorar la calidad educativa de ese sector de la población. También habría que avanzar con otros temas que hacen al sistema electoral, como la aplicación del voto electrónico o de la boleta única, que garanticen mayor transparencia y permitan mejorar el ejercicio democrático, antes de pensar en que voten los jóvenes desde los 16 años", sentenció.
Finalmente, el democristiano recordó que "en Córdoba ya se ensayó un proyecto de voto entre menores de 16 y 17 años, donde se inscribieron 600 y votaron apenas 200, solamente en el área municipal de Capital, lo cual demuestra que tampoco existe un interés por parte de esos chicos de incorporarse a la vida política".
“Una burda estrategia k”
Por su parte, el legislador republicano Ricardo Bussi consideró como un hecho "insólito que promuevan la votación desde los 16 años, cuando los chicos lo que necesitan en realidad es calidad educativa para tener un futuro digno".
Además, sostuvo que "los adolescentes argentinos no necesitan ser incorporados a la política prematuramente, porque no están preparados para votar y no se merecen que los políticos los utilicen de esta manera. Primero hay que educarlos, ayudarlos a forjarse un futuro, a conseguir un trabajo, antes de utilizarlos en un plan del kirchnerismo que incluye el adoctrinamiento de adolescentes con fines electorales", remarcó Bussi en comunicación con EL SIGLO.
A la hora de reforzar su postura, Bussi opinó que "en nuestro país los chicos de 16 y 17 años tienen problemas de enseñanza serios, como lo demuestran los espantosos resultados en las evaluaciones de calidad educativa que se realizaron en los últimos años, por lo que no se encuentran en condiciones de abordar esa responsabilidad que se les pretende inculcar".
Según Bussi, el proyecto "no es más que una burda estrategia del Gobierno kirchnerista, que está desesperado por quedarse en el poder y que demostró que para conseguir ese objetivo es capaz de cualquier cosa. Este es un tema delicado, pero la dirigencia tiene muchas otras deudas más importantes con los chicos que la de darles la posibilidad de votar o de participar en política", resumió.
“Una trampa
del oficialismo”
Para el legislador provincial Alberto Colombres Garmendia (PRO), la propuesta para que voten los jóvenes desde los 16 años "aparece como otra trampa del oficialismo, dado que la Constitución establece que el voto es obligatorio, mientras que el proyecto propone que estos chicos voten opcionalmente. No sería extraño que con el fin de salvar esta situación, desde el Gobierno aprovechen para establecer la necesidad de una reforma constitucional y avanzar con el tema de la re-reelección", explicó el opositor a este matutino.
Por otro lado, el representante del macrismo en la Legislatura tucumana opinó que "este proyecto debería ser coherente con todo un ordenamiento jurídico respecto a los derechos y garantías de los jóvenes; porque si a los chicos de 16 y 17 años se les reconoce discernimiento, capacidad y aptitud para votar, de la misma manera habría que establecer la posibilidad de que puedan celebrar contratos y que se los considere punibles frente a hechos delictivos que cometan. De lo contrario, estamos frente a una gran incoherencia", razonó.
Colombres Garmendia dijo que "a los 16 o 17 años, tal vez algunos jóvenes, que se informan más y se interesan, puedan estar capacitados para votar, pero no es precisamente la mayoría. Por eso, sería bueno probar o examinar cuál es el grado de conocimiento de estos chicos sobre nociones cívicas básicas, sobre la Constitución, los deberes del Estado o por lo menos sobre qué es el voto y qué se elige, antes de tomar una decisión tan trascendental como esta", consideró.
Finalmente, el parlamentario del PRO dijo que "causa malestar cuando se plantean reformas como esta en medio de evidentes intereses partidarios, porque esta propuesta va de la mano con el adoctrinamiento que viene realizando el kirchnerismo entre los chicos a través de La Cámpora. Esta intención de habilitar el voto adolescente tiene una clara conveniencia política por parte del Gobierno", completó.
“Hay un doble discurso del kirchnerismo”
Los referentes del Movimiento Libres del Sur (FAP), Federico Masso y Belén González Romano, expresaron que comparte el criterio de que el voto sea un derecho a partir de los 16 años, argumentando que es una propuesta que ese partido viene defendiendo desde hace años. Sin embargo, cuestionaron los intereses que tiene el kirchnerismo a la hora de promover la medida. Los dirigentes retrucaron el argumento del Gobierno, que a través de sus voceros viene recalcando que la iniciativa forma parte de la permanente preocupación del oficialismo respecto a los derechos de los jóvenes. "En realidad es difícil de compatibilizar tanta supuesta preocupación por la juventud, en un país donde el 36,8 por ciento de los jóvenes de entre 13 y 17 años vive en hogares bajo la línea de la pobreza, después de 9 años de crecimiento económico elevado; el 9,8 por ciento es indigente, es decir que muchas veces pasan hambre; el 46 por ciento no tiene cobertura de salud y casi el 10 por ciento jamás se hizo un control odontológico", argumentaron. "Hay un doble discurso a full, por supuesto, y como siempre, poco les importan los derechos de los jóvenes. Lo que andan buscando es ver si pueden incrementar los votos en el 2013 y ver así de acercarse a la posibilidad de la re-reelección de Cristina", sentenciaron.






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