Estiman los empresarios del sector que la clave es un cambio de modalidad: muchos turistas prefieren vacaciones más breves que lo tradicional para viajar varias veces en el año.
La clave, dicen los empresarios del sector, se debe a un cambio de modalidad: muchos turistas prefieren vacaciones más cortas para viajar varias veces en el año. La ley nacional de feriados fue el puntapié inicial de una tendencia que cada vez tiene más adeptos. "La aplicación de la norma rompió con la estacionalidad de muchos destinos e impulsó el crecimiento del turismo interno. El turista de estadías cortas gasta más que el turista de quincena", sostienen los operadores.
El calendario de feriados de este año contempla diecisiete feriados y siete fines de semana largos en total, con lo cual los argentinos no trabajarán casi uno de cada tres días, según el cronograma difundido por el Ministerio del Interior. Esto trae beneficios para el turismo interno y garantiza movimiento durante todo el año.
Entre las principales fechas se destaca Semana Santa con un receso de cinco días. Es que al jueves 28, declarado no laborable aún sin ser feriado, se le sumará el viernes 29 de marzo, el lunes 1 de abril como feriado puente y el 2 en el que se conmemora el día de los caídos en la Guerra de Malvinas.
Del 100% del año laborable, un 36% estará destinado al ocio de acuerdo con una cuenta sencilla: el total de días de descanso, teniendo en cuenta también los fines de semana ordinarios, asciende a 119 días en todo el año. Si a esos días no laborables se les suman, en promedio, diez días hábiles de vacaciones por trabajador, la cifra llega a unos 129. Y eso no es todo. También están contemplados en el calendario oficial otras diez o doce jornadas no laborables por festividades religiosas, como las Pascuas Judías o el Año Nuevo Islámico. En ese caso, los días de descanso sumarían alrededor de 140.
Así, en Mar del Plata y otros destinos tradicionales, se va consolidando una tendencia al cambio de pautas de vacaciones que viene asomando desde hace algunos años con la progresiva desaparición de la temporada de tres o cuatro meses y su reemplazo por las minivacaciones de fin de semana.
Opiniones de los operadores
"Los fines de semana largos son buenos para Mar del Plata. Las estadías son más cortas, pero los turistas gastan más", dice el presidente del Colegio de Martilleros, Miguel Angel Donsini. "Muchos creen que la temporada fue floja por culpa de la gran cantidad de fines de semana largos que hubo a lo largo del año. Pero yo creo que el verano no colmó las expectativas por varias razones. La ley de feriados tuvo una incidencia negativa mínima", agrega. Y se muestra esperanzado de cara a Semana Santa: "Vamos a tener cifras récord".
En la misma línea el titular de la UCIP, Raúl Lamacchia, considera que los fines de semana largos se convirtieron en una rueda de oxígeno para la economía de los comerciantes. "En 2012 las ventas aumentaron respecto a 2011 gracias a los feriados, que permitieron a la ciudad tener turismo durante todo el año. La mayoría de los turistas viene de Capital Federal y Gran Buenos Aires, que son los de mayor poder adquisitivo. De esta manera, Mar del Plata va camino a transformarse en la ciudad turística por excelencia", afirma.
El presidente de la Cámara de Balnearios, Jorge Riccilo, también apoya la ley de feriados y destaca los beneficios que trajo a la ciudad, sobre todo para el sector gastronómico. "El mejor fin de semana de la temporada de verano fue el del carnaval en febrero", remarca. Además dice que la mayor expectativa de los concesionarios está depositada en Semana Santa. "Esperemos que el clima nos acompañe", se ilusiona.
A tono con la postura de los balnearios, el titular de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, Eduardo Palena, asegura que los fines de semana largos son "totalmente favorables" para el turismo. "Permite tener una economía más pareja y ayuda a mantener las fuentes de trabajo todo el año -explica-. Además, al haber tantos feriados los turistas tienen mejores tarifas que antes".

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