Ese criterio para la negociación salarial se acordó en un encuentro reservado. Allí el camionero insistió en su plan para acercarse a los gordos ante la desconfianza con CFK
Dos dirigentes que participaron del almuerzo que encabezó Moyano en la sede del sindicato de peones de taxis confiaron a este diario que pese al compromiso cegetista de garantizar libertad de acción a los gremios en las negociaciones salariales, se fijó como prioridad establecer un criterio sensato para el conjunto de las paritarias que, más allá de casos específicos de convenios con sueldos muy bajos, redunde en un esquema general de acuerdos por un año sobre una banda del 25% al 28%, ni por arriba de eso ni por debajo, según la explicación de uno de los gremialistas.
Hubo entre todos un consenso unánime de que son muy peligrosos los pedidos del 30% para arriba, comentó otro dirigente en referencia a las demandas anticipadas en las últimas semanas por gremios claves, como bancarios, comercio o gastronómicos. En la visión de la conducción cegetista, el mayor temor con esos pedidos es que terminen realimentando la suba de precios.
Además de Moyano, de la reunión en el sindicato taxista también participaron el anfitrión, Omar Viviani, y los dirigentes Antonio Caló (metalúrgicos), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Andrés Rodríguez (UPCN) y el secretario adjunto de la Uocra, Hugo Ferreyra.
Por otra parte, durante el encuentro, Moyano y sus hombres de mayor confianza esbozaron ante el resto de los dirigentes su preocupación por el avance de las causas judiciales que tienen en la mira a importante gremialistas, incluido el propio camionero, y el abrupto cambio en la relación del Gobierno con la cúpula cegetista. Hay un clima de incertidumbre por el marco judicial que se impone con fuertes connotaciones políticas, explicó un dirigente y admitió las sospechas sindicales respecto de un supuesto interés de algún sector del Gobierno detrás de la ofensiva contra Moyano en la causa por la mafia de los medicamentos.
También la conversación avanzó sobre la apuesta del camionero para intentar un acercamiento con el grupo de los gordos y con Barrionuevo que derive en el retorno de esos gremios a la central. Al respecto, un dirigente moyanista explicó que la intención es establecer un contacto más fluido con esos sectores para avanzar en una agenda común de temas que interesas a todos. Sin embargo, otro de los sindicalistas que participó de la reunión admitió las dificultades de avanzar con el plan de reunificación cegetista, más aún en medio del malestar que generó entre los gordos la decisión de Moyano de apadrinar un candidato propio en las elecciones en el gremio de Comercio del próximo 23 de marzo para restar poder al liderazgo de Armando Cavalieri.
Justamente desde ese sector repitieron ayer su rechazo a un entendimiento con el camionero y dijeron que solo es posible con la garantía la elección de una nueva conducción en la central.








Comentá la nota