Una multitud copó las calles de la ciudad a la medianoche de este domingo una vez que Mauricio Macri brindó su discurso desde el bunker y habilitó el festejo de sus votantes. Si bien la caravana mas importante se dirigió al Obelisco, varias esquinas porteñas convocaron pequeñas multitudes que vitorearon a favor del presidente electo.
“Se fueron, entendés, se fueron”, le dijo Emilia a seccionesbonaerenses.com, una vecina del barrio de Palermo que festejaba que el Cristina Fernández de Kirchner abandonará su puesto para darle lugar al jefe de gobierno porteño.
De a grupos de 30 o 40 personas, los ciudadanos se reunían en las esquinas, se abrazaban y hasta hacían dedo a los autos que circulaban cerca, por Avenida Libertador por ejemplo, para que los acerquen hasta el Obelisco y continuar allí los festejos.
Unas horas antes, ya pocas cuadras de allí, tanto Macri como Gabriela Michetti plantearon desde Costa Salguero un escenario de “tiempo nuevo” y “cambio de época”. También los partícipes de los festejos coincidían con ese ideal.



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