San Juan.-Conozca por qué son una buena opción de inversión los fideicomisos bajo el contexto actual y cuál es el objetivo que tienen. También sepa cómo se viene trabajando para hacer a los fideicomisos más accesibles y cómo funcionan.
En este sentido, los fideicomisos financieros destinado a la producción olivícola en nuestra provincia, vienen desde hace años consolidando una buena performance en cuanto a rentabilidades se refiere. De hecho, algunos de ellos están obteniendo rendimientos más que interesantes en la actualidad y se proyecta que terminen el año de muy buena manera.
Una veta en tiempos difíciles
Desde que arrancó 2011, el escenario para los inversores y ahorristas no viene nada fácil, sino todo lo contrario. Con las tasas bajas de interés bancarias (que recién comienzan a repuntar) la disparada del dólar y el pobre rendimiento de los activos financieros en el mercado bursátil local, ha hecho dirigir los fondos a opciones mas seguras y conservadoras: fideicomisos agrarios.
En este sentido, San Juan, cuenta con varios y tentadores oportunidades de inversiones en fideicomisos olivareros, que vienen desde hace varios años asombrando a mas de uno.
Entre la gama de productos, se pueden encontrar fideicomiso inmobiliario, de administración y agropecuario (no financiero). Los objetivos de estos instrumentos es claramente la producción. Así, un inversor puede ir desde adquirir tierra productiva en la provincia, alentando la producción y exportación de aceite de oliva, hasta convertirse en propietario de la tierra desde el inicio de su participación.
La actualidad de los fideicomisos del agro
Como herramienta de inversiones, los fideicomisos del agro aun está en una fase de arranque.
Según opinan los especialistas, en nuestro país el financiamiento para nuevos emprendimientos es caro y escaso.
Es por esta razón que desde algún tiempo, los estructuradores de estos instrumentos buscaron aplicar una combinación de instrumentos legales a fin de vehiculizar un proyecto de inversión en olivares con el fin de garantizar la intangibilidad de la inversión proyectada en un contexto de largo plazo.
De esta manera, se recurrió a las bondades del fideicomiso y de las sociedades como solución que permita tutelar la inversión de los aportantes.
La ley 24.441 dispuso, en el año 1995, el marco legal de aplicación a este tipo de figuras en el Derecho Argentino. Es una herramienta flexible y permite ser el vehículo de importantes proyectos de inversión.
El funcionamiento
El funcionamiento del sistema es por medio de un contrato privado. Aquellas personas que tienen interés en un determinado proyecto, se reúnen y deciden aportar parte de su patrimonio a la realización del mismo, denominándose estos sujetos como “Fiduciantes”.
Con el producido de los aportes se conforma un “fondo” o patrimonio fiduciario que tendrá como único destino el que determinaron los “fiduciantes”. En nuestro caso se aplicarán para la compra de la tierra, las plantas, sistemas computarizados de riego y maquinaria entre otros elementos. Es decir, el dinero se transforma en “cosas tangibles” de garantía al aporte, explicó Leonardo Wagner del estudio GW Abogados, quienes se dedican al armado de estos instrumentos.
El fondo será administrado por una empresa que deberá aplicar los recursos conforme las instrucciones de los aportantes previamente establecidas en el contrato de fideicomiso, rindiendo periódicamente cuenta del estado de las mismas. Esta función es denominada como “administrador fiduciario”.
Por ultimo, cuando la plantación se pone en régimen de producción estándar, se tendrá por concluido el objeto del fideicomiso, disponiendo el administrador fiduciario, su liquidación para traspasar el activo del “fondo” fiduciario a la persona “beneficiaria o fideicomisaria”, quien será la encargada de continuar con el negocio. La sociedad anónima cumple el rol de “beneficiaria o fideicomisaria” en el fideicomiso y representará en títulos acciones por el porcentual que le corresponde a cada inversor en el negocio según lo dispuesto en el contrato. De esta manera continuará la explotación agrícola.
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