El destituido presidente del Tribunal de Cuentas, Natalio Perés, diariamente concurre a la oficina de Relaciones Laborales, donde retuvo un cargo categoría 2 de la 643, para no hacer nada. Nada de nada.
"Nadie habla con él, realmente es una situación muy violenta. No tiene asignada ninguna tarea, por lo que no hace absolutamente nada".
El miércoles 4 de marzo, Perés volvió a Relaciones Laborales donde retuvo el cargo que desempeñaba al momento de asumir en el TdeC.
Su vinculación laboral con la Provincia está siendo analizada por la Fiscalía de Investigaciones Administrativas. Se descuenta que será cesanteado o exonerado en base a la gravedad de los cargos en su contra imputados por el jurado de enjuiciamiento: mal desempeño de sus funciones, incumplimiento de los deberes inherentes al cargo e incompetencia o negligencia reiterada demostrada en el ejercicio del cargo.
El artículo 278 de la Ley 643 señala como causa de exoneración haber cometido una falta muy grave que perjudique materialmente a la administración pública o dañe su prestigio.
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