Son las voces más autorizadas para hablar en materia de recursos hídricos subterráneos. Coinciden en que no se puede realizar una evaluación definitiva sobre la instalación de una planta química en la provincia sin conocer los estudios finales de impacto ambiental.
Un periodista de LA ARENA los entrevistó para conocer sus opiniones con relación a la polémica desatada en nuestra provincia sobre el proyecto de instalar una planta elaboradora de productos químicos a partir de materias primas que se encuentran en nuestro territorio provincial.
Ese proyecto provocó una gran movilización en General Acha en donde un numeroso grupo de vecinos promovió su rechazo aún antes de conocer los informes técnicos sobre el impacto ambiental que podría provocar el emprendimiento. Luego fue el Concejo Deliberante el que cerró la puerta a la iniciativa. Ese particular cariz que tomó el debate, que no estuvo exento de graves imputaciones y pronósticos catastrofistas, hizo que este diario decidiera consultar a estos tres experimentados profesionales. Lo que sigue es una síntesis de lo que cada uno de ellos expuso en una entrevista con este diario.
-¿Corre algún riesgo el acuífero de General Acha por la instalación de una fábrica como la de Fiasa?
SG: No.
JMM: Todo depende del modo en que se lo explote; si se lo hace racionalmente, no. Debería intervenir la Administración Provincial del Agua (APA).
JT: Se estima que el acuífero del Valle Argentino que abastece a General Acha no corre ningún riesgo con la instalación de Fiasa. Por otra parte Fiasa se instalaría fuera del cordón medanoso central, en un área marginal al acuífero.
-¿Cuál es la capacidad de ese acuífero y cuál la demanda de la planta?
SG: Desde el acuífero pueden extraerse, sin riesgos de agotamiento o salinización, entre 140.000 y 200.000 m3/día, según las estimaciones. La demanda de agua de la planta, de acuerdo a estudios que tuve a la vista, es de unos 1.500 m3/día (la mitad de lo que consume General Acha). Tengo entendido que esta última cifra se revisó y es sensiblemente inferior. En cualquier caso, es muy inferior a lo que puede producir el acuífero.
JMM: Las posibilidades de explotación son mucho mas grandes que la demanda de la planta, pero considero que convendría un ordenamiento del uso a los efectos de evitar aprovechamientos desmedidos y conflictos entre los usuarios, con la intervención del organismo hídrico oficial pertinente.
JT: La demanda de la planta en el último informe es de 960 m3/día o sea, unos 351.000 m3/año (inicialmente se habló de 1680 m3/día, o sea, unos 615.000 m3/año). La demanda anual actual de la población supera los 750.000 m3/año (2.000 m3/día), y no ha alterado el acuífero. Lleva 35 años en explotación. La capacidad productiva explotable del acuífero estimada por la "misión israelí" en su informe sobre "Aprovechamiento Integral del Valle Argentino", para el Ministerio de la Producción (1998), es de unos 40.000 a 50.000 m3/km2/año. Es decir, 8 km2 alcanzarían para abastecer a la planta en el primer caso y 15 km2 en el segundo. Los estudios de la tesis doctoral de Carlos Schulz, del año 2004, coinciden, aproximadamente, con esos valores.
-Es sabido que hay emprendimientos productivos que ya están contaminando con nitratos ese acuífero, como algunos feed lots y un criadero de animales de granja. ¿Es cierto? ¿Se han hecho advertencias? ¿Se han adoptado medidas para evitar esa contaminación?
SG: Lo desconozco. Los feed lots, y en general los criaderos intensivos de animales, son muy contaminantes.
JMM: No conozco en detalle el funcionamiento de estos criaderos pero para su control efectivo y serio debe actuar la Subsecretaría de Ecología con la participación de entidades locales si fuera necesario y otras oficiales relacionadas.
JT: No conozco que se hayan autorizado emprendimientos productivos en el Valle Argentino. Los feedlots son altamente contaminantes. Los nitratos provenientes de los excrementos se conservan cuando pasan al agua. Lo del criadero es cierto, no se han hecho advertencias. Está en una zona marginal a los pozos de abastecimiento a la población, deberá ser retirado. Ya se han observado en un pozo cercano valores altos de nitratos. Por alguna razón que tenía que ver con el uso de la tierra en la zona y la molicie, no se tomaron medidas de prevención.
-Aún no se conoce el estudio de impacto ambiental. ¿Puede afirmarse entonces que hay riesgo de contaminación?
SG: No. Aún teniendo un estudio de impacto ambiental, es necesario tener algunos conocimientos para poder juzgarlo y eventualmente criticarlo. No cualquiera lo puede hacer.
JMM: Cualquier emprendimiento que altere el medio natural produce un impacto; por eso deben tomarse las medidas para evitarlos o mitigarlos. Es fundamental la intervención de los profesionales con incumbencia en el tema y el "control de policía" del Estado a través de sus organismos específicos.
JT: No puede hoy afirmarse, bajo ningún punto de vista, que la empresa sea contaminante.
-¿Qué opinión le merecen los profesionales contratados del Instituto de Hidrología de Llanuras de la Universidad Nacional del Centro, con sede en Azul, que están realizando los estudios sobre el uso del agua?
SG: Sí. Se trata de profesionales altamente calificados.
JMM: No conozco en detalle los nombres de los integrantes, pero la institución me merece el mejor de los conceptos.
JT: Los profesionales son confiables, especialistas en el tema, con mucha versación y experiencia. Además, algunos conocen el acuífero del Valle Argentino.
-¿Es inevitable que una planta de esas características sea contaminante?
SG: No. Cualquier emprendimiento industrial, debidamente controlado, elimina o minimiza el riesgo de contaminación.
JMM: Me remito a lo contestado anteriormente.
JT: Por razones de sentido común no puede pensarse que el emprendimiento sea peligroso, al menos hasta conocerlo bien. No almacenando cloro, el peligro no debiera existir.
-¿Hay zonas aptas en las cercanías como para depositar, sin riesgo ambiental o minimizándolo a niveles aceptables, los desechos de esa planta? ¿Se trata de residuos considerados altamente contaminantes?
SG: Sí. En regiones como la nuestra deben elegirse "áreas de sacrificio" con esos fines. Por ejemplo, los cuencos en los que se vierten los desagües cloacales, o los enterramientos sanitarios de basura.
JMM: En lo que hace a los desechos líquidos y sólidos, pueden aprovecharse depresiones naturales como "zonas de sacrificio", no obstante lo cual merecen un estudio serio para que actúen como tales sin que se deriven otros problemas. También deben adoptarse medidas para morigerar los efectos sobre el aire, la flora y la fauna.
JT: Hay zonas naturales de sacrificio en las cercanías, entre ellas, el llamado "Bajo de Inares", unos kilómetros al sur-sureste y el denominado Bajo de Gamay, al este-sureste y algo más lejano. En el primero se están volcando las cloacas de la ciudad; en el segundo, los desagües de la Quetre-Huitrú Lauquen, durante el período de sus crecientes e inundaciones en el valle. Existen otros bajos menores, sin uso. Los residuos (del proceso industrial) son sales inocuas, aparentemente, y agua. En este caso su calidad depende de la inicial. Si se usa agua del área medanosa, el remanente sería, término medio, potable y de calidad semejante a la del río Colorado.
-Llegado el caso, ¿pueden las autoridades comunales hacer un seguimiento o el control de una fábrica de estas características a fin de dar tranquilidad a la población sobre su funcionamiento?
SG: Sí. Además el gobierno provincial posee dos organismos que se ocupan, o deberían ocuparse, de ello: la Administración Provincial del Agua y la Subsecretaría de Ecología.
JMM: Creo que las autoridades u otras instituciones pueden colaborar en el control, pero a través de un plan de monitoreo y mitigación bajo la supervisión y responsabilidad técnica y política de la Subsecretaría de Ecología, cuyos resultados y acciones sean puestos en conocimiento periódicamente a la población de General Acha, en este caso particular.
JT: Sería deseable un control por parte de las autoridades comunales. No sería necesario personal de alta capacitación para ello.
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