Fernando “El Justiciero” Rizzi: Nuestro deber es garantizar la autonomía de la Defensoría

Fernando “El Justiciero” Rizzi: Nuestro deber es garantizar la autonomía de la Defensoría

El actual Coordinador de la Defensoría del Pueblo habló a fondo con “el Retrato…” sobre los temas más importantes de su gestión. También opinó que “avanzar contra los excesos burocráticos es todo un tema” y añadió que no le gusta la gestión de Pulti

A un mes de cumplir un año al frente de la Defensoría del Pueblo, en su rol de coordinador, Fernando Rizzi analizó mano a mano con “el Retrato…” cómo lleva adelante un área que, según dijo, trata de estar en todos los lugares que lo requiere la ciudadanía. También de las trabas que, desde el Ejecutivo y el Concejo Deliberante, debe sortear cotidianamente.

Con nueve meses por delante, de acuerdo a la coordinación rotativa de 20 meses cada uno (posteriormente será el turno de Fernando Cuesta y Walter Alejandro Rodríguez), el exconcejal radical habló de los temas que tienen en agenda y puntualizó cuáles son los más difíciles de ahondar. También, sin ponerse colorado, no descartó volver a postularse para ser concejal en un futuro no muy lejano.

-¿Cómo analiza sus once meses de gestión?

-Muy bien. Con Walter y Fernando charlamos todo lo que resolvemos porque actuamos coordinadamente. Tenemos un entendimiento muy fuerte, una unidad de trabajo destacable y cada uno lleva los temas de su preferencia. Cuando uno se ausenta, entonces se delega la firma. Pero tratamos de firmar todo los tres, porque es la forma que tenemos de enterarnos de los temas. Si bien trabajamos físicamente muy cerca, todos los días nos juntamos para conversar acerca de lo que vamos llevando cada uno.

-¿Cuál es el tema que despierta mayor trabajo?

-La prestación de servicios genera mucha atención. El tema del gas, por ejemplo, con el aumento tarifario genera trabajo. Estamos apuntando a la eximición automática de los jubilados, la recategorización de General Pueyrredon y, a su vez, con el trámite de la acción judicial que interpuso Cuba con la adhesión nuestra en el tema de la Liga de Amas de Casa. Hay que atender a mucha gente que requiere una escucha atenta, debida a situaciones complicadas. Personas con problemas de salud, gente con ingresos muy bajos y con facturas altísimas, etc.

Otro tema que genera mucho trabajo es todo lo relacionado a Obras Sanitarias. Sea por trabajo, conexiones, faltas de servicio, fallas y/o tarifas. Y después, otro de los temas es el de telefonía, inspección general y obras privadas. Esto genera muchos problemas.

En otro orden, tratamos de estar en contacto con el resto de las entidades. Sociedades de Fomento, por ejemplo, y donde vemos que hay fallas en las prestaciones y no recibimos quejas también nos preocupa. Porque muchas veces la gente no se queja porque se acostumbró. Y esto es muy serio. No es un logro de la Defensoría que la gente no se queje, sino más bien un fracaso. Porque quiere decir que la gente desconfía de los sistemas que tiene para validar sus derechos. Hay muchas quejas que las personas plantean cuando nos ven en la calle, por ejemplo el tema de la recolección de residuos. Pero no vienen y hacen la queja. Nos lo dicen en la calle. Entonces lo que estamos haciendo, y lo que vamos a hacer el 9 de septiembre, es realizar una reunión en el Concejo Deliberante en la que invitamos a todos los actores involucrados, como la empresa 9 de Julio y demás entidades, para tratar de generar un espacio y tratar los reclamos puntuales. De esta manera podemos extraer las pautas para la licitación del año que viene. De qué manera se pueden mejorar los servicios, etc.

-¿Tienen estadísticas acerca de cuántas consultas y/o denuncias reciben por día?

-Tenemos muchas denuncias vía telefónica e internet. Pero, en total, son cerca de 50 consultas diarias. Sin embargo, estamos en una situación de poco personal en relación a los inicios, cuando se creó la Defensoría. Son cinco agentes de planta, de los cuáles por razones de derecho laboral, casi siempre hay uno que está de licencia.

-¿Qué cantidad de personal necesitaría la Defensoría?

-Para funcionar bien necesitamos el doble de personal. Hace diez años que no tenemos ascensos. Y si bien el nuestro es personal directo del Concejo, al estar en el ámbito del Concejo Deliberante, dependemos de una decisión política. Estamos pidiendo designar el Coordinador Administrativo de la Defensoría, necesitamos con urgencia un trabajador social, porque trabajamos con situaciones muy fuertes de vulnerabilidad social. Esas son las urgencias.

-¿Por qué no se ha cumplido ese pedido?

-Nosotros lo pedimos hace un año. Estamos esperando. Siempre hay que acomodar partidas y reestructurar el personal. Al ser una dependencia autónoma del Concejo, pero que a la vez depende del mismo, quedamos siempre como olvidados. Nos manejamos con mucha prudencia política y objetividad para respetar la Defensoría del Pueblo. Nuestro deber es garantizar la autonomía de la misma. Si bien hay funcionarios que entendemos que no respetan la envestidura de la Defensoría, creemos que es muy considerada.

-¿Por qué dice que hay funcionarios que no respetan la Defensoría?

-Porque sin conocer bien nuestro trabajo, nos agravian ante nuestro accionar de investigación. Las veces que hacemos público un mal funcionamiento de alguna dependencia, lo toman como algo personal. Esto no nos aflige, porque cumplimos con defender los derechos del ciudadano.

-¿Qué objetivos se han fijado para los próximos ocho meses?

-Seguir como hasta ahora. Resolver las diferencias entre nosotros, dar un mensaje uniforme, consensuar, intercambiar ideas y que el rol de coordinación sea al mero cumplimiento del trámite administrativo. Pero que los tres tengamos un nivel de trabajo continuo y fuerte. Después seguir acercándonos a la comunidad. Además de atender reclamos estamos tratando de encauzar acciones preventivas, de concientización. En materia de salud, de conflictos, de trabajar por mejor calidad de vida. Estamos trabajando con diferentes programas, por ejemplo Tragos Saludables, junto con los programas de Prevención de Abuso de Alcohol del Ministerio de la Nación, Cenamos en Compañía, Defensoría del Turista, etc. Estamos trabajando en forma dinámica, generando sugerencias para un mejor funcionamiento. Estos e hace con mucho trabajo.

-¿Contra qué es difícil trabajar?

-Y…avanzar contra los excesos burocráticos es todo un tema. Tratar de meter en la cabeza de los funcionarios que hay que buscar más consensos y que no se puede trabajar unilateralmente siempre. Hay conflictos que se resuelven sentándose con los vecinos. Tratar de generar un mayor compromiso de los funcionarios, es otro tema importante. Tratar de visibilizar los temas que pasan más desapercibidos. Y dentro de esto último, uno de los temas que nos está resultando difícil es avanzar en lo que tiene que ver con el planeamiento territorial de la ciudad. Vemos que falta mucha voluntad política. El código de Reordenamiento Territorial quedó en un segundo plano. Tenemos una Secretaría de Planeamiento que no planifica. No cumple con su rol y no escucha. En otras áreas, por ejemplo la de Inspección General o Movilidad Urbana, nosotros vemos que siempre están dispuestos a escuchar y aportar soluciones.

-¿Nota que la gente cree en la figura de la Defensoría?

-Creo que la confianza de la gente en la Defensoría está dada en la pluralidad. Nosotros participamos mucho en la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina. Hay 51 Defensorías del Pueblo que nos reunimos periódicamente. Ahí hay personas de todos los estratos políticos. Nosotros escuchamos a todos. Tratamos de no obedecer conveniencias de nadie en particular. Vemos que la gente tiene gran confianza en la Defensoría. A veces espera mucho de la Defensoría, entonces tratamos de ser un puente entre las partes. Tratamos de ser instructivos para que la gente sepa cómo manejarse. Lo único que no nos podemos permitir es desentendernos del problema de la gente. Después hay temas de competencia. Nosotros somos respetuosos de la competencia y no nos vamos a meter donde no nos compete. Pero si es importante que el vecino sepa que, al menos, es escuchado.

Me volvería a presentar para ser concejal”

Fernando Rizzi no le escapó a la consulta sobre si desea o piensa volver algún día al Concejo Deliberante de General Pueyrredon. “Sí que me volvería a presentar. Uno es hombre de la política. Hoy quiero cumplir como Defensor. Pero esto no quita que el día de mañana quiera presentarme como concejal, como defensor o como Intendente”, aclaró.

-¿Qué opina de la gestión municipal de Gustavo Pulti?

-No me gusta. Porque creo que hace falta arrancar de actitudes mucho más humildes. De escucha y predisposición con la gente. A las personas no les gusta que les digan las obras que van a realizarse y que luego nada de eso se lleve a cabo. Esto es un problema. De las circunstancias que vemos en la puerta del Municipio, más de la mitad tiene que ver con que les han dicho que en determinado tiempo resolverían temas, que luego no han resuelto en esos plazos. La gente se irrita. No se puede jugar con la gente, con la vulnerabilidad de las personas. Estamos en un mundo cada vez más violento y lo que tenemos que hacer los que tenemos cierta responsabilidad, es mostrar que el único camino que no debemos tomar es el de la violencia para resolver los problemas. Por eso debemos avanzar en la Solución Alternativa de Conflictos. La gente tiene la desesperación de que nadie la escucha. Y hay temas que los angustia mucho. Como el tema de las obras sociales, el bullying o violencia escolar, por ejemplo. Y parece que todo eso estuviera fuera de la agenda. Nosotros tratamos de irnos metiendo en esos temas. También tenemos un compromiso muy fuerte con respecto a la trata de personas y violencia de género. Todo eso queda un poco truncado por la falta de personal y de tiempo. Por eso necesitamos que el Concejo Deliberante tenga en cuenta nuestro pedido y necesidad de contar con más estructura.

-¿Y la situación que atraviesa Vilma Baragiola?

-Más allá de una situación poco feliz, como la del video, creo que tiene que ver con los tiempos electorales y que está teñida de intereses. Me parece que el blanco es una persona que, en la política, genera mucha movilización porque fue la última ganadora de las elecciones y era quien ya se veía bien posicionada. Entonces, hay que ser muy cuidadosos. Nosotros como Defensoría entendimos que no nos correspondía opinar. Más cuando la Defensoría estaba involucrada en el tema, en cuanto a la preservación del chalet de Santa Fe y Falucho. 

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