En sus ratos libres, Ricardo Juan lleva a cabo el proceso intermedio para la creación de tres varietales de vinos, cuyas fincas están ubicadas en Gobernador Duval y Casa de Piedra. Planicie y Lejanía son las marcas de los productos nacidos en esta provincia.
Premios.
Juan dijo que tanto las personas encargadas de trabajar en la finca como él mismo en su bodega se dieron cuenta que los vinos que se realizaban contaban con "ciertas propiedades". Esto motivó a que los productos se presenten en diversos concursos especializados y que obtengan premios importantes como medallas de oro y plata. "Esto es un trabajo en conjunto, la gente de la finca viene a mi bodega y colabora en el proceso de fermentación y envasado. Luego empezamos a trabajar con fincas de Casa de Piedra: en ambos lugares se trabajan correspondientemente las uvas hasta que se cosechan y luego se deriva a mi galpón para la continuación del desarrollo", indicó.
Juan, sin embargo, cuenta con un enólogo profesional aunque el entrevistado también lleva a cabo la degustación de los vinos ya que, a través de diversos cursos, adquirió los conocimientos necesarios para esta labor. En si mismo, y de acuerdo con el industrial, el proceso comienza con la cosecha de la uva. "La uva ingresa a la bodega, donde se realiza el pesaje para saber a cuántos kilos corresponde cada varietal", explicó al añadir que el desarrollo de los vinos tintos es diferentes al de los blancos.
Marcas.
En el galpón, Juan cuenta con numerosos tanques de acero inoxidable, de diversos litros, donde se lleva a cabo la fermentación, es decir la transformación del azúcar de la uva en alcohol. "Cada tanque, cuenta con un aparato especial para el agua fría que permite fermentar los vinos a temperaturas estables", detalló. Para este proceso, en las fincas se efectúan las mediciones necesarias para obtener los posibles grados de alcohol que van a tener los tipos de vinos.
"En los tanques, se fermenta y, una vez que se logra la transformación del azúcar en alcohol, se hace el prensado de la uva a través de máquinas especiales donde se obtiene el vino que vuelve a los tanques donde se realizan los retoques, la limpieza y la clarificación", especificó. Y generalizó: "Acá la uva ingresa y sale embotellada para la posterior comercialización". Las cosechas, en su mayoría, terminan a finales de marzo y, tras el desarrollo de la fermentación, el trabajo definitivo termina en julio. "Ahora, estamos terminando los vinos blancos y en septiembre los tintos", anticipó. La marca, de los vinos desarrollados en Gobernador Duval, se denominan comercialmente "Lejanía", y los provenientes de Casa de Piedra "Planicie". Juan también desarrolla sus propios vinos, cuyas uvas provienen de una finca de Mendoza y cuya marca es "Quietud".
"Solo lo hago por gusto".
Ricardo Juan realiza su trabajo en la bodega sin obtener nada a cambio. "Para mí, realizar la fermentación es un 'hobby' que nació de una tradición familiar", resaltó el industrial. Y generalizó que desde hace muchos años las tradicionales familias italianas tenían como costumbre realizar sus propios vinos. "Tengo familiares italianos, tuve la suerte de viajar a Europa, donde pude ver que las familias tenían sus propias fincas y bodegas", recordó. Y reconoció: "Si bien lo hago por gusto, hoy se está convirtiendo en una situación difícil de manejar debido al crecimiento que están obteniendo estos vinos pampeanos".
Para el industrial, "lo que hago, en mi vida profesional, es totalmente distinto, pero la fermentación y parte de la elaboración de los vinos es una gran pasión que tengo desde hace muchos años". Y agregó que apostó por las fincas de Gobernador Duval y Casa de Piedra ya que es "fundamental generar empleo y trabajo en esas zonas de menor población". Por último, recalcó que los suelos, por ejemplo de Gobernador Duval, tienen características similares a las hectáreas ubicadas en la provincia de Mendoza. "En Duval, por ejemplo, ya hay inversores, y 80 hectáreas que se van a dividir para aumentar las fuentes de trabajo", completó.
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