Cerca de las 19, Felipe Pigna bajó los tres pisos de las escaleras internas del municipio acompañado por el Intendente, Ricardo Ivoskus, el Presidente del Concejo Deliberante, Juan Callegher, el Secretario de Gobierno, Daniel Ivoskus, y funcionarios de la Subsecretaría de Cultura de la Comuna, para comenzar una charla dirigida a más de 3 mil personas que colmaron, no solamente el hall central del edificio, sino además, las escaleras y balcones internos.
Explicó los procesos para entender la sociedad de hace 200 años y los combates que iniciaron el fin del régimen colonial en Latinoamérica.
Como dando una clase en una sala enorme y vidriada, el historiador desgranó la larga tradición de resistencia a la dominación, emprendida por los pueblos originarios desde el inicio mismo de la conquista; las penurias y luchas de los esclavos por su liberación; las complejas relaciones entre las clases y los sectores sociales del régimen colonial; la influencia de las revoluciones en América y Europa y las causas internas y externas de la crisis de la sociedad colonial integran este pormenorizado y apasionante estudio que permite reconstruir un momento esencial de nuestra historia, es decir, de nuestra identidad.
Ante el más respetuoso silencio de los asistentes, que seguían sus palabras con gran atención, destacó las figuras de hombres de la historia como San Martín, Belgrano y Monteagudo y expresó que una actitud más participativa de los estudiantes puede generar espacio de debate muy interesante en las aulas, cuando se habla de historia.
* El conocimiento de nuestra identidad
“A pesar del día lluvioso, que presagiaba dificultades para que el público asistiera, la jornada fue una demostración del interés que consista una lectura de la historia por demás fructífera y rica.” – expresó el Jefe Comunal al ser consultado por el significado de la jornada, quien sobre el final, le entregó a Felipe Pigna un ejemplar del Martín Fierro editado por el Municipio y el Secretario de Gobierno Lic. Daniel Ivoskus, por su parte le obsequió una medalla alegórica con el cuño original del Combate de Perdriel librado en San Martín en 1806.
Poco antes de retirarse del Municipio, y rodeado por parte de los asistentes que solicitaban que Pigna les firmara un autógrafo o se sacara una foto, el historiador agradeció “muy especialmente a la Municipalidad de San Martín y a la Universidad de San Martín, por la invitación” y dijo sentirse “emocionado por la respuesta de la gente, por el afecto y por el interés que manifestaron hacia nuestra historia.”
Eran las 20:15 y la lluvia a esa hora ya era copiosa, la gente salía en grupos del edificio municipal, que comenzaba a vaciarse luego de haber sido anfitrión y testigo de un fenómeno en sí mismo: un profesor que se anima a contar el otro relato de nuestra historia y miles de personas que se comprometen a escuchar, a examinar y a llevarse la experiencia de acercarnos a nuestra identidad, no solo para no repetir errores del pasado, sino además para reconocer a quienes nos hicieron libres.


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