Lo manifestó el legislador porteño en su visita a la provincia. Aseveró que firmó el proyecto con algunas dudas y que estaría dispuesto a ver algunas cosas si llega al Congreso.
Sin dudas la provincia ha escuchado de manera constante y repetitiva conceptos como sostenibilidad, sustentabilidad han sido usados hasta el hartazgo sin saber muy bien que es lo que representa para los pueblos de las zonas cordilleranas. La realidad es que personajes extraños a la zona pero que se arrogan el derecho de protección de cosas que son nuestras han cobrado protagonismo.
De esto se puede hacer sin dudas un manto de sospechas sobre las nobles intenciones de los que quieren proteger a la cordillera desde 1.200 kilómetros de distancia. Esto crece aún más si estos nobles intereses se hacen sin conocimiento de las zonas en cuestión.
Uno de los que se arrogó este tema de la protección a ultranza es el Peronista Federal, Felipe Solá. De hecho fue uno de los que levantó la mano para la aprobación de la ley de glaciares con un aplazado en conocimientos sobre la región y sobre la minería en general. Pero para colmo de males, este mismo legislador de Buenos Aires apoyó con su firma un proyecto del eco diputado Pino Solanas por el cual se pretende prohibir la minería a cielo abierto.
Al ser consultado sobre el tema, el legislador sostuvo que no firmó un proyecto que prohíbe la explotación minera a cielo abierto tal cual se manifestó. “Yo firme un proyecto que prohíbe el uso de cianuro que me parece altamente peligroso, el mismo Ibarra me ha dicho que es muy duro en el sentido de limitar cierto tipo de minería, que no es necesariamente la de cielo abierto, bueno estoy dispuesto a revisar esa parte , vamos a ver que pasa, si llega o no al recinto y estoy dispuesto a verlo”, manifestó Felipe Sola.
Esto sin dudas marca el poco grado de compromiso de algunos representantes de los sectores políticos que primero levantan la mano y luego salen a preguntar de que se trata. Cuando justifica su falta de información sobre el tema explica que “es el único proyecto que firmamos con algunas dudas en mi búsqueda de cuidar no solo la cantidad sino la calidad del agua, que recibe una provincia como es el caso de San Juan”.
Sólo muestra una cierta apertura mental a la hora de analizar las cosas sin embargo en torno a su actividad política queda un manto de sospechas ya que no se puede confiar en acciones de un hombre que tiene en si la facultad de armar leyes, que apoya normas con desconocimiento y que cuando lo hace y luego pregunta sostiene que puede cambiar de posición o reveerla. Un viejo dicho popular de la jerga política sostiene que “nadie resiste un archivo”, así que con este potencial las expectativas de cambio en serio se ven empequeñecidas.
La reunión: entre la sorpresa y la decepción
Luego de la reunión que mantuvo con empresarios y distintos sectores de la producción local, en la que estuvieron algunos representantes de Unión Por San Juan, Solá tuvo una corta reunión con representantes de la Cámara Minera, GEMERA—Grupo de Empresas Exploradoras de la República Argentina- y CASEMI- Cámara Argentina de Servicios Mineros-, con el objeto de tener un acercamiento de la actividad. De hecho los mineros querían explicaciones sobre la intención del porteño de prohibir su principal actividad como es la minería metalífera a cielo abierto. Mario Hernández, Juan Igualada y Alejandro Donna coincidieron en la falta de información que cuenta el legislador a la hora de tratar un tema sensible y técnico como el minero.
El licenciado Mario Hernández fue el primero en dar las explicaciones sobre el encuentro. “Nosotros tratamos de dar una visión macro de lo que es la minería para la provincia de San Juan y el uso del agua. A partir de las discusiones que escuchamos esa es una de las principales preocupaciones, sobre que significa en empleos para la provincia”. En ese sentido los mineros explicaron que hacen un uso minoritario del agua, ya que se usa menos del 1% del agua de escurrimiento del agua de río que hay disponible. En ese contexto “cambió la discusión sobre la seguridad de las construcciones mineras por lo que le explicamos que los parámetros de diseño de las obras en minería siguen lo que nos indica el INPRES. Le explicamos que los parámetros de diseño corresponden a los de máxima seguridad que es colocar el sismo de mayor intensidad que se haya registrado en 200 kilómetros alrededor del proyecto en cuestión. También le explicamos que la membrana que se usa en los valles de lixiviación admiten hasta un 60 por ciento de deformación y que se buscan para este tipo de obra las zonas de mayor estabilidad”.
Por su parte, Juan Igualada de CASEMI dijo “nos sorprende que Solá se sorprenda con nuestra verdad”. Quien fue más duro en sus apreciaciones fue Alejandro Donna quien marcó que “se tienen que destacar muchos de los discursos contradictorios de actores importantes del mundo político de la Argentina. Sola criticó al gobierno actual por tomar políticas de decisión pública sin consultar a los actores, como es el caso del campo, y creo que se contradice a si mismo porque en el caso de la le y de glaciares a nosotros nunca nos consultaron. Levantó la mano y no nos consultó a los proveedores mineros”, por ejemplo. “No tubo en cuenta que estos dimes y diretes ha hecho que la minería ponga en el freeser las acciones de inversión y por ende se complica la situación de los proveedores. En la Argentina se toma con mucha liviandad el tratamiento de algunas leyes sin tener en cuenta los involucrados en esto. De esta forma se toman decisiones ligeras que afectan a una provincia y a una región”.
Por último Igualada marcó que “no tiene idea y no se interiorizó en lo más mínimo sobre el funcionamiento de un emprendimiento minero. Levantó la mano nada mas. Con esto sentimos que están ninguneando a los sanjuaninos porque desde Buenos Aires es muy fácil levantar la mano sobre algo que desconocen".


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