Insultaron al juez español Garzón, quien asistió a la audiencia. También fue agredido un periodista
Primero fue increpado por dos familiares de militares que llegaron hasta los tribunales y protagonizaron incidentes. Y antes, los acusados en el proceso se levantaron e hicieron uso de su derecho de no permanecer en la sala durante la audiencia para repudiar su presencia.
El hecho se produjo en los tribunales federales, donde tanto Garzón como el secretario de Derechos Humanos, Luis Eduardo Duhalde, habían llegado en horas de la mañana para presenciar una de las audiencias en el juicio por las causas Gontero y UP1.
Luego de la audiencia, Garzón debía trasladarse desde la sala hasta una biblioteca a donde iba a brindar una conferencia de prensa. Fue en ese trayecto cuando dos allegados a los represores comenzaron a increparlo por un presunto vínculo con la organización terrorista ETA. Le reprochaban a Garzón el estar junto a Duhalde, representante del Gobierno nacional que respalda a Madres de Plaza de Mayo, cuya titular Hebe de Bonafini reivindica a ETA.
Los agresores fueron identificados por organismos de Derechos Humanos como Liliana Raffo de Fernández Cuttielos y Alberto Apreas. Apreas tiene vinculaciones con Menéndez y Raffo es viuda de uno de los militares muertos en el copamiento a La Tablada. Además de increpar al juez, agredieron al periodista de Radio Nacional Aldo Blanco, a quien golpearon cuando intentaba tomar una fotografía.
En medio de los disturbios, Raffo, histérica, dijo que su esposo "fue asesinado por el ataque terrorista a la Tablada del Movimiento Todos por la Patria (MTP), organización creada por Duhalde en Managua, capital de Nicaragua, con Gorriarán Merlo".
Tras el hecho, ambos sujetos fueron reducidos por la policía, aunque m&Proxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 cute;s tarde se los pudo ver en la continuación de la audiencia.
Repudiado por represores
Antes del episodio de violencia, los represores habían manifestado su repudio a la presencia del juez. Por primera vez en lo que va del juicio, todos los imputados hicieron uso del derecho que les posibilita estar ausentes del proceso. Esto se había dado en otras ocasiones, pero nunca la totalidad de los reos se había retirado de la sala. Los imputados siguieron el proceso desde una sala contigua.
Además, un abogado que representa a Menéndez pidió hablar para aclarar que no era familiar del juez. El letrado, de apellido Cuestas Garzón, también se retiró tras hacer uso de la palabra. “El retiro de los acusados fue, más que por Garzón, por Duhalde", dijo el abogado.
Antes de que lo rechazaran los acusados en la audiencia y lo agredieran sus allegados, el juez Garzón había sido recibido por el gobernador Juan Schiaretti, quien a su vez, luego de ocurrida la agresión repudió a sus autores.



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