Están a metros de la Costanera, en uno de los costados del Zoológico. Sólo cuentan con un toldo de plástico para cubrir sus pocas pertenencias y manifestaron que a pesar de querer trabajar, no reciben ayuda.
"Hace cuatro meses que estamos acá, sólo tenemos nuestra ropa y un colchón, no somos ocupas, pero no tenemos a dónde ir y nadie nos hace caso. Yo soy enferma y me duelen mucho las manos, pero mi marido, que puede trabajar, no consigue trabajo porque estamos así", expresó la mujer a EL LIBERTADOR.
Sobre el episodio que los llevó a terminar en ese lugar, María reveló estar profundamente decepcionada por el accionar de la Justicia. "Mi único hijito de siete meses y mi suegra de 85 años murieron en ese incendio y nadie nos escuchó. Lo culparon a mi marido, lo llevaron preso, y nosotros sabíamos quiénes fueron, pero no nos hicieron caso. Se van a cumplir dos años de eso y es como que no pasó nada. Esa gente nos siguió amenazando y no nos quedó otras cosa que agarrar nuestras cosas y salir del barrio", expresó.
Las primeras semanas armaron la carpa en la zona de la costa, pero en estos últimos días la crecida del río los obligó a trasladarse hasta quedar a unos metros de la vereda de la Costanera.
"Fuimos y hablamos con mucha gente, pero la única ayuda que recibimos fue el plástico negro con el que tapamos nuestras cosas de la lluvia. Nos dijeron que no podían hacernos una casilla porque no teníamos terreno y en la condición en la que estamos apenas tenemos para comer", agregó la mujer.
Ella y su pareja cuidan autos en la zona y reciben algunas limosnas de la gente que pasa diariamente por el lugar. Entre los requerimientos más urgentes, están un calentador para poder cocinar y zapatillas porque ambos están descalzos.
"La comida se hace con leña que juntamos por acá cerca, pero el humo me hace mucho mal por el problema en mis pulmones. Los dos andamos en ojotas, pero con el frío se nos hace difícil y más porque estamos al aire libre. Muchos pasan y nos tratan mal, pero no estamos acá porque queremos. No queremos limosnas, no somos animales, pero no podemos salir adelante solos", finalizó la mujer.
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