La familia apunta a la Policía como culpable

La familia apunta a la Policía como culpable
El padre del joven delincuente que falleció mientras se encontraba detenido en la Comisaría Séptima afirmó que en la dependencia policial lo molieron a golpes, produciéndole la muerte.
La familia del joven delincuente de 18 años, identificado como Omar Pedro Cosio, que fue encontrado muerto en su celda de la Comisaría Séptima Urbana el domingo, apunta a los efectivos policiales como los culpables del fallecimiento del chico.

Sin embargo, los resultados de la autopsia realizada revelaron que la causa fue un edema agudo en el pulmón y en el cerebro, acompañado de un paro cardiorrespiratorio. Según las primeras averiguaciones, la víctima no presenta lesiones traumáticas de reciente data. Además, el laboratorio químico forense analizará la situación toxicológica.

Fue el subsecretario de Seguridad de la Provincia, Guillermo Weyler, quien confirmó ayer que la víctima falleció por un paro cardiorrespiratario no traumático.

El muchacho estaba detenido desde el miércoles pasado, noche en la que intentó robar la cartera de una mujer en el barrio Pío X, pero fue detenido por vecinos de la zona.

El padre de Cosio reconoció que el joven tenía problemas de adicción, pero aclaró que "lo estaban controlando y ese día se perdió", refiriéndose al día en el que cometió el ilícito. De acuerdo al relato del hombre, "en la Comisaría lo molieron a golpes y no se podía mover".

"Le pegaron hasta desmayarlo y lo tuvieron que despertar con agua fría. Tenía todo el cuerpo dolorido", expresó agregando que su hijo no tenía antecedentes delictivos.

El Subsecretario, por su parte, explicó que los golpes podrían haber sido propinados en el momento en que los vecinos atraparon al delincuente. "Sabemos cómo reaccionan los vecinos cuando pasa un ilícito; suelen ser muy violentos. No debe ser así, pero es bastante usual", expresó apuntando a la hipótesis que manejan las fuentes policiales.

El funcionario adelantó que se abrió un sumario interno en dicha dependencia "para deslindar responsabilidades". Además, descartó que estos efectivos hubieran empleado picanas eléctricas para torturar al chico.

"Estamos en plena etapa investigativa e iniciaremos con el sumario administrativo de los efectivos policiales que se encontraban en el momento de la muerte", dijo Weyler.

INDIGNACIÓN

Momentos después de darse a conocer la muerte de Cosio, familiares, vecinos y amigos protagonizaron desmanes y destrozos en las zonas cercanas a la dependencia policial en un reclamo por "justicia". Cortaron el tránsito, apedrearon a los autos y dispararon armas.

La familia negó haber participado de la situación en las calles. "No tuvimos nada que ver, bastante dolor ya tenemos. Puede que hayan sido sus amigos, o conocidos", puntualizó el padre del arrebatador.

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