El Código de Minería y la legislación vigente en la Provincia exigen que para extraer los minerales de tercera categoría (canteras de ripio, mármol, piedras lajas, ónix) los títulos de la propiedad deben estar en condiciones.
Un empresario del sector de la pequeña minería, José Daniel Rivera, explicó a El Ancasti, que los condicionamientos al desarrollo minero están dado por la falta de conocimiento de las reservas de agua que existen en la Provincia. Pero, también, mencionó la exigencia legal de tener títulos en perfectas condiciones para aquéllos que explotan los minerales que se utilizan para la construcción.
Rivera relató su experiencia personal para graficar los obstáculos que atraviesa un pequeño emprendedor minero. Explicó que desde hace más de una década tiene la explotación de una cantera que produce mármol en el departamento La Paz. Contó que la inversión en "El Chaparral" ya superó los $ 300 mil y explicó que se pretendía desarrollar un proyecto en la zona que significara una fuente laboral para las familias de escasos recursos.
Para concretar la iniciativa, llegó a un acuerdo con los hermanos propietarios de los terrenos en los que se asienta la cantera y consensuaron la distribución de utilidades en un 50% para cada una de las partes. Minería inscribió el pedimento en forma provisoria pero hasta hoy no pudo terminarse el juicio sucesorio por la tenencia de esas tierras, a pesar de que la familia hace ya 200 años que viven en la zona. Ante la falta de regularidad de los títulos, el organismo oficial le dio de baja al pedimento y el empresario gestiona ahora la flexibilización de los requisitos.
En esta línea contó que los concesionarios de minas de primera y segunda categoría no tienen la exigencia de demostrar la regularidad de los títulos en los que se encuentra el yacimiento.
"Si la gente pudiera trabajar en la pequeña minería se evitaría el éxodo de los jóvenes de los pueblos y la desaparición de conocimientos que se transmiten de generación en generación como las artesanías", opinó. "Mi opinión es que en forma provisoria debieran permitir el trabajo aunque no tengan los títulos saneados", agregó y lamentó la existencia de pueblos fantasmas en un territorio plagado de riquezas que no pueden aprovecharse.
Rivera opinó que no existe especulación con los pedimentos cuando se trata de emprendimientos medianos pequeños que tienen que realizar inversiones importantes y no tienen garantías del retorno. "Los costos son altos, hay que pagar geólogos, cumplir con las labores legales, el informe de impacto ambiental y yo todavía no puedo saber cuándo lo podré recuperar. Si creo que puede haber especulación cuando se trata de alguien que tiene 20 pedimentos mineros".
Contó, además, que "a pulmón" debió construir la huella minera cuando en realidad debería ser una inversión de Minería.
Por último, recordó una propuesta que elevó a distintos niveles del Gobierno para conformar un fideicomiso con las utilidades que ingresan de minería. Concluyó que de esta manera, el Estado provincial tendría mayor participación en la explotación de sus recursos.
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