Desde distintos sectores se enfatiza que "todos los días faltan monedas", pero en el último tiempo se suma la escasez de "cambio chico". Se recurre a la solidaridad entre comerciantes para acceder al valioso cambio.
Distintas fuentes coinciden que la situación no es nueva, pero también ratifican que el ciclo de escasez se ha agudizado en el último año, empujado por la creciente recesión. Además, en virtud de esa misma influencia, también comienzan a advertirse las mismas consecuencias sobre el denominado "cambio chico", con faltantes de billetes de 2, 5 y 10 pesos.
De este modo, surge un nuevo emergente derivado de la pérdida de valor del dinero y los comerciantes se ven enfrentados a diario a nuevas experiencias en su búsqueda por hacerse del preciado cambio. Por lo general, sostienen que desde hace más de un año los bancos han ido retirándose de su habitual responsabilidad de proveer monedas, razón por la cual en la actualidad se apela a la solidaridad entre comerciantes para paliar la situación.
A pesar de esto, no ocurre lo mismo con los billetes chicos, que pueden obtenerse sin problemas en las entidades bancarias. En muchos casos, en razón de haberse acrecentado la falta de cambio, a la hora de concretar una compra en comercios con baja circulación de usuarios, los mismos clientes se enfrentan al compromiso de proveer el cambio, ante la disyuntiva de concretar o no la compra.
Una visión particular de la situación es brindada por los empleados de distribuidoras mayoristas locales, quienes ratifican que la escasez no es cíclica sino más bien permanente. Enfatizan que "todos los días faltan las monedas", pero frente a esto la escasez de cambio se da "por épocas y también por fecha". Así, "después del 25 de cada mes empiezan a aparecer todos los billetes chicos y desaparecen los de 100. Pero monedas nunca hay en todo el mes", destacan.
Desde mediados de este mes "no hay cambio, y no hay monedas, nada", aseguran, y a la vez revelan un mecanismo que permite mantener monedas en circulación: "En algunos casos, los comercios que se manejan con cambio chico van juntando, pero no todos son solidarios. Algunos lo van guardando para hacer un colchón porque saben que después no va a haber y con eso pueden ir reponiendo".
En algunos kioscos, "cuando se acaba el cambio te dan caramelos masticables, pero no a toda la gente le gusta que le devuelvan caramelos en vez de monedas y te lo hacen saber, así que muchas veces es preferible tener el cambio pero no todas las veces es posible", lamentan. Producto de esta insuficiencia, "en los colectivos es difícil que te devuelvan los 15 centavos, pagás los 3 pesos y las monedas no vuelven nunca", manifiestan los usuarios.
"En los comercios, monedas no se ven desde hace rato, desde el año pasado, prácticamente", subrayan. "Pero la falta de cambio es general, vas a comprar cualquier clase de repuestos o a cualquier comercio donde no hay mucha circulación de gente, y pasa lo mismo, no tienen cambio, y ni hablar de las monedas. En muchos comercios ya no se preocupan por buscar o tener cambio, y si el cliente necesita el artículo sí o sí, se tiene que preocupar él por conseguir el cambio. Muchas veces se redondea, pero cuando no es posible, te tenés que ir sin el repuesto o para llevártelo tenés que ir a buscar vos el cambio, no hay otra solución", definen.
En la práctica
Desde una farmacia de Pueblo Nuevo sostienen que "monedas no hay en ningún lado. Por lo general, es lo más común que nos falten monedas, pero gracias a la solidaridad de todos los comerciantes de la zona, que nos ayudamos un poquito, siempre se consiguen monedas". Cuando directamente no hay monedas, "se redondea para abajo, si son 80 centavos se cobran 75 y así. Cuando es necesario completar para dar el vuelto, generalmente se entrega la mercadería que la gente más necesita en la casa, como bayaspirinas, curitas, Yastá o Alikal. Otras veces los mismos clientes te traen las monedas".
La profesional afirmó que "el banco no te da cambio. Voy todos los días por trámites de la farmacia y siempre pido, pero a lo sumo te dan cambio en billetes: hace más de un año que no entregan monedas".
Como una contracara, desde un kiosco céntrico recalcan que "cambio tenemos siempre porque muchos clientes vienen con cambio chico. Eso nos permite no sólo tener monedas, sino también billetes chicos y por eso proveemos de cambio de 100 a la mayoría de los comercios de la zona". La circulación monetaria en los comercios se ve afectada por ciertas particularidades: "Los primeros días del mes empiezan a aparecer todos los clientes con billetes grandes, de 50 ó de 100, entonces se necesita mucho el cambio. Pero después del 20 de cada mes, los billetes grandes desaparecen y empiezan a aparecer el cambio, de dos, cinco y 10 pesos".
En cambio, en otro kiosco de Vicente López y Colón "pasa todo lo contrario, siempre faltan las monedas. Pero siempre se trata de buscarle la vuelta, y si nos quedamos sin monedas se reemplaza por dos caramelos, o un chicle", remarcan.
Por último, Carlos Bianchi, titular del Centro de Almaceneros local, negó la escasez, ya que "desde los comercios minoristas no observamos esa problemática de falta de cambio. La mayoría hasta ahora no hemos tenido inconvenientes. Lo que pasa es que los sueldos por lo general se pagan con billetes de 50 ó 100 pesos, entonces lógicamente los primeros días del mes se inunda todo de billetes grandes. Pero con el tema de la recesión, que se va acrecentando, los sueldos alcanzan cada vez menos, entonces la gente trata de gastar menos".

Comentá la nota