Un falso tweet que dio por herido a Obama sembró el pánico en EE UU

Un falso tweet que dio por herido a Obama sembró el pánico en EE UU
El mensaje informó que dos bombas habían estallado en la Casa Blanca. Salió de la cuenta de la agencia Associated Press, que fue hackeada. El estupor duró poco minutos, pero fueron suficientes para hacer caer en picada a Wall Street.

Estados Unidos vivió ayer momentos de angustia, cuando un desconocido –o una organización anónima, lo que sería más grave aun– pirateó una cuenta de la agencia AP en Twitter y lanzó al mundo la noticia de que dos bombas habían detonado en la Casa Blanca y que el presidente Barack Obama estaba herido. El vocero oficial del jefe de Estado, Jay Carney, salió prestamente a desmentir la mala nueva –"el presidente está bien"– y el subjefe de redacción de la agencia, Thomas Kent, admitió resignadamente que "nuestra cuenta fue hackeada", pero nada calmó a Wall Street, que en los cinco minutos siguientes a la falsa noticia cayó en picada.

El falso tweet aseguraba: "Dos explosiones en la Casa Blanca y Obama está herido." Desde otra de sus cuentas, la agencia avisaba raudamente a sus seguidores: "Hackers comprometen la principal cuenta de Twitter de @AP, enviando un mensaje erróneo sobre un ataque a la Casa Blanca. No hubo ningún ataque a la Casa Blanca." Simultáneamente, la extrema sensibilidad de los operadores llevaba a Wall Street a entrar en zona de desastre. En cuestión de segundos, el Dow Jones sufrió un drástico descenso de unos 150 puntos, cerca del 1% de su valor, aunque se recuperó inmediatamente."Es una tontería, pero los mercados son sensibles y reaccionan rápidamente ante algo así", dijo un agente de bolsa citado por dpa. Esa rápida reacción llevó a que, antes de corroborar la falsa información, además del Dow Jones, sus colegas voltearan el precio del petróleo y afectaran el rendimiento de los bonos del Tesoro, porque para cubrir sus ganancias corrieron a protegerse en otros instrumentos de bajo riesgo. Diez minutos después volvió la calma. AP cerró su cuenta en Twitter y hasta anoche los servicios de inteligencia estadounidenses seguían sin pistas sobre la identidad del o los piratas desconocidos.

La desmedida afición por las redes sociales ya había llevado a los estadounidenses a sentirse usados por los twitteros, cuando el lunes 15 la persecución de uno de los presuntos autores de la detonación de dos bombas caseras en la meta de la maratón de Boston mostró la potencia, pero también las debilidades, de la nueva realidad mediática. Ese día, una oleada de declaraciones oficiales supuestas, informaciones sin confirmar, rumores y falsas noticias cuidadosamente elaboradas, como la de ayer, llegaron sin filtro a la opinión pública, llevando la angustia hasta los límites de la histeria.

Hubo quienes "mataron" a policías que nunca murieron y un usuario llegó a ponerle nombre y apellido al prófugo. El autor de la versión no volvió a dar señales de vida, pero el "prófugo" quedó bien marcado. Pocos de los que retwitearon el mensaje original luego lo desmintieron. Farhad Manjoo, de la revista online Salte que se dejó llevar por las primeras especulaciones, se mostró al final desilusionado: "La próxima vez que se geste un drama será mejor irse al parque con un libro y leer el periódico al día siguiente", escribió. «

Dpa, Ap, Ansa

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