Fabián descolgó el traje de presidente

Fabián descolgó el traje de presidente

Las últimas apariciones mediáticas lo muestran al renunciante titular del PJ como quien pretende desandar el camino elegido en noviembre último.

En cierta forma, dio la razón a Camau, quien se desligó de responsabilidades, más allá de que le cabían y dejó la "mbopa" sobre el Intendente capitalino. Éste ninguneó al Secretario de Deportes de la Nación y se remitió a sostener un discurso diplomáticamente correcto sobre lo que ocurre en la orgánica del peronismo. Describió una realidad que para muchos dirigentes dista de ser la que se palpa a diario. Ayer, al referirse a Camau le restó importancia a sus dichos, tomándolos como una opinión más.

El referente del nuevo espacio no logra digerir la posibilidad de un acuerdo con el llamado viejo peronismo, consciente de que los sueños de poder volver a competir por la Gobernación se pierden si se cambia el discurso y no se logran reaseguros de que podría lograr equilibrio en la nueva conformación de las estructuras partidarias. A pesar de que Ríos espera que Camau le dé el "ok" para una nueva reunión, el Intendente tiene en claro que cualquier acuerdo relegará al sector camausista, con muchos de cuyos exponentes tiene casi una cuestión de piel.

Fabián Ríos pareciera que decidió retomar su cargo, más allá de haber renunciado ante escribana pública en medio del convulsionado Congreso del Partido Justicialista celebrado en noviembre. La postura asumida por Camau Espínola (o no asumida), de no ponerse al frente del proceso electoral interno, más allá de ser el reemplazante natural del Intendente capitalino dentro del sello pejotista, así como la lupa puesta por Vamos Compañeros sobre un panorama institucional desconcertante para los dirigentes del territorio provincial debido a la acefalía (virtual o no) y al desfase de los plazos electorales preestablecidos en el mitin de Luz y Fuerza, habrían obligado al Nº 1 de la Capital a ponerse otra vez el traje de titular de la fuerza, por lo menos hasta que el sábado el Consejo formalice la recepción y aceptación de su dimisión. Por lo pronto, fue él quien convocó a la reunión, lo cual en declaraciones anteriores -en más de una oportunidad- sugirió que ese trámite lo debería hacer Camau.

Alejado de Espínola, quien pretendió instalar su acercamiento a Solidaridad para el Cambio como una cumbre capaz de renovar los desaires orgánicos del peronismo correntino, Fabián piensa por estas horas qué nuevo rumbo tomar cuando sí quede homologado su alejamiento de la cúpula justicialista.

Su estrategia -perseguida hasta el viernes- de acercar posiciones con el medallista olímpico para aplacar la ansiedad de pretensiones que éste refleja pareciera haber quedado en un punto muerto. El hecho de que Camau le haya dejado la "mbopa", al no hacerse cargo de la acefalia, así como de señalarlo como el responsable de la realidad institucional, hicieron trinar a Ríos, que quedó descolocado por el silencio del ex candidato a Gobernador respecto a la invitación del Intendente a una nueva reunión.

En esferas ligadas a Camau se advierten posiciones contrapuestas y una alta dosis de desconfianza respecto de acuerdos con los que habían denominado parte del pasado, en obvia alusión a Ríos, Galantini y Pruyas, con quien apuntaban a tomar distancias como expresión de un nuevo peronismo según los llamados coroneles de la revolución.

Tal es así que tras una requisitoria periodística de ayer, donde mencionaron las consideraciones del Secretario de Deportes de la Nación, el Intendente de la Capital prefirió restarle importancia y hacer como que se trató de una opinión más.

Sólo atinó a reasegurar que los cargos de las autoridades partidarias vencerán el 8 de agosto y que la elección interna se hará el 29 de marzo, algo que desde el apoderamiento de Vamos Compañeros, el propio doctor Juan Carlos Morales descartó por completo. Se refirió a los dichos de Ríos de la antevíspera, cuando expresó que "el ámbito democrático del peronismo es con la gente votando y no con la Justicia como se definen las cosas...".

Morales le replicó señalando que "justamente eso se quiere, que se vote, pero al no encontrar respuestas de un partido virtualmente acéfalo, que no define cronograma en tiempo y forma, no exhibe padrones, no inicia gestiones con el Correo Argentino para dar garantías en el proceso interno, obliga al otro espacio a buscar dichas garantías en la Justicia Electoral, reiterando que más allá que el sábado pueda haber un nuevo presidente y cese la acefalia, el tema de fondo del debate que se viene es cómo se recupera el tiempo perdido".

"No hay otra -remarcó- que reformular la fecha de la elección para que el desarrollo del cronograma electoral no sea a las apuradas y se puedan instalar las propuestas de los sectores en pugna mediante un proselitismo acorde a la necesidad de movilizar las bases partidarias".

Habrá que esperar hasta el sábado, más allá de que si subsisten los desacuerdos políticos está claro que no habrá internas en la fecha prevista, con un largo y azaroso camino tribunalicio por delante en función a la firmeza de las posturas evidenciadas.

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