Extraen árboles en terreno municipal

(Winifreda) La comuna contrató una máquina vial para que tire todos los eucaliptos y pinos. Mientras tanto, la intendenta Berta Herlein espera que el gobierno provincial destine los fondos para comenzar con la obra pública.
La municipalidad de Winifreda empezó a limpiar un terreno de su propiedad, ubicado en Alsina y Rivadavia, que tiene destinado para la construcción de un gimnasio polideportivo con financiamiento provincial. Los trabajos consisten en la extracción de todos los eucaliptos y pinos que hay en ese predio y su posterior desmalezamiento. La comuna contrató una retroexcavadora para que tire todas las plantas, algunas muy altas y con muchos años de existencia. El terreno en el que se desarrollan las tareas es de grandes dimensiones y formaba parte del estadio Miguel Eloy Bladovino, propiedad del Club Social y Deportivo local. La entidad deportiva donó esa tierra a la comuna en dos oportunidades y con el mismo fin: la construcción de un salón de usos múltiples.

La primera vez fue en 1994, pero como pasaron diez años y nunca se había escriturado la cesión quedó sin efecto. El segundo intento se dio en diciembre de 2004 cuando el entonces presidente de la entidad deportiva, Marcelo Moroni, propuso la donación en una asamblea extraordinaria y recibió el visto bueno de los socios presentes, que eran muy pocos. Recién este año la municipalidad pudo escriturar el terreno.

¿Por qué esa tierra fue cedida al municipio dos veces? Sucede que en 1995 y en 1999 el justicialismo ganó las elecciones municipales llevando como candidata a intendenta a Adriana García, actual diputada nacional. García compró un terreno de grandes proporciones a un vecino particular para edificar el polideportivo. La ex jefa comunal defendió su decisión argumentando que no existía ninguna escritura en catastro a favor de la municipalidad y se oponía a extraer los árboles existentes en el terreno donado por el Club. Durante su gestión se levantaron cuatro paredes del anhelado polideportivo y dos de ellas se cayeron producto de un fuerte ventarrón y volvieron a edificarse. En 2003, el municipio cambió de signo político. La actual intendenta Berta Herlein (Frepam) no continuó con la obra de su antecesora, que en enero de 2008 fue afectada por un tornado que hizo caer otro lateral. Las tres paredes habían quedado en un predio municipal de 16.118 metros cuadrados, que finalmente fue donado al Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda para la construcción de viviendas. Las casas se hicieron y la estructura del proyectado gimnasio fue totalmente derribada en junio de 2010. La orden fue dada por el IPAV luego de que técnicos del ministerio de Obras Públicas certificaran su estado de precariedad y determinaron que era imposible continuarla.

Comentá la nota