La expropiación militar del campo de Phillipeaux

Entre los 56 nuevos casos de secuestros y tormentos en la Subzona 14, hay hechos que quedaron en los "rincones" de la historia. Entre ellos la detención del capataz del campo de Phillipeaux y varios jóvenes de Ingeniero Luiggi que, por una humorada, terminaron presos en la Seccional Primera.
En el expediente de la denominada "causa Subzona 14 II", que engloba 56 nuevos casos por los que serán investigados judicialmente los represores pampeanos que integraron el grupo de tareas durante la dictadura militar, hay algunos nombres que no eran conocidos hasta ahora.

Entre esos casos investigados por el fiscal federal Federico Delgado, se incorporaron al expediente algunos que "podrían ser valorados positivamente" como los de Emilio Varrete, Dora Haydee Zapata, Carlos Alberto Enriquez, Carlos María Cortéz, Roberto Luis Torres, Raúl Pastorino, Omar Aníbal Seia, Oscar Grande, Carlos García, Roberto Oscar Coronel, Angel Rodolfo Alonso, Roberto Carlos Padro, Luis Alberto Tomassini, Aldo Antonio García Orlando, Alfredo Toranzo; y otros en los que "no fue posible determinar sus circunstancias de producción o su ilegalidad", como Nicolás Alberto Páez, Calistro Carrasco, Félix Ramón Hurtado, Jorge Daniel Maqueira y Abel Omar Otta.

Los dos campos.

Sobre algunos de esos casos, que quedaron en los "rincones de la historia" y que en su gran mayoría no tienen que ver con cuestiones políticas, pudo saberse las circunstancias. Tal vez el más relevante fue el de Félix Ramón Hurtado, vinculado al teniente coronel Adolfo César Phillipeaux, militar recordado por haber encabezado la "Revolución de Valle" el 9 de junio de 1956 en Santa Rosa.

En 1976, Phillipeaux era secretario de Deporte y Turismo del gobierno de Isabel Perón. Vinculado desde la asonada del 56 con José Aquiles Regazzoli y sus seguidores dentro del peronismo pampeano, participó y acompañó la campaña que llevó a "Don José" a la gobernación en 1973.

Durante la gestión de Regazzoli, Phillipeaux fue beneficiado con un permiso para explotar tierras fiscales en el oeste. Eran 2.500 hectáreas en la legua C del Lote 24, fracción D, Sección XXIII, de Chicalcó. Además, el militar retirado era dueño de otro campo aledaño en las parcelas 3 y 4, Lote 25, fracción D, de la Sección XXIII. Ambos predios estaban cercanos a Algarrobo del Aguila.

El escape.

Cuando se produjo el golpe, Phillipeaux intentó exiliarse en Chile. Pero fue detenido el 25 de marzo del 76 en Mendoza. Las agencias de noticias indicaron, cuando se publicaron los cables noticiosos el día siguiente, que "en momentos en que intentaba dirigirse a la vecina República de Chile" en automóvil, había sido apresado por fuerzas combinadas en el paraje denominado "Cuesta de los terceros" a pocos kilómetros de San Rafael, en dirección a Malargüe. Viajaban con él su hermano Héctor Phillpipeaux y Carlos Ubaldo Lemos. Las fuentes militares hicieron hincapié en que "llevaba en su poder la suma de 180 millones de pesos moneda nacional en efectivo y numerosas armas de guerra".

El 2 de abril, la intervención militar en La Pampa firmó el decreto número 61 que anuló el permiso de tierras fiscales al ex funcionario nacional. Fundamentó el fallo en que las tierras fiscales destinadas a explotación agropecuaria debían ser colonizadas por entrega en propiedad a trabajadores que no fueran propietarios de una unidad económica, según el artículo 30 de la Constitución provincial, la misma que el poder militar había subvertido poco antes.

El capataz.

La otra parte de la historia es la que involucra a Hurtado, que por entonces era capataz en el campo de Phillipeaux y su padre tenía un predio cerca de allí.

El 19 de abril de 1976, según indicó al ser entrevistado, fue detenido por personal de la Subzona 14 en esa propiedad. "Creían que Phillipeaux tenía algo escondido en el campo y me preguntaban si yo sabía donde estaba él", afirmó.

Hurtado, que hoy vive en Santa Isabel, relató que "fueron al campo policías que revisaron todo, uno de ellos era (el comisario Oscar) Fiorucci".

El hombre dijo que luego fue trasladado hasta la Seccional Primera en Santa Rosa donde permaneció ocho días detenido. "Me interrogaron, pero sólo me dieron algún empujón, algún chirlo", aseguró sobre esos días. Finalmente, lo liberaron.

"Phillipeaux me dijo después que no quería que asumiera como gobernador (el coronel retirado Carlos) Aguirre porque había tenido algo personal y le iba a hacer la vida imposible. Había tenido un problema cuando eran militares y habían peleado una vez, y creo que Phillipeaux le dio un sablazo", contó Hurtado.

Phillipeux luego de su captura fue enviado preso al Penal Militar en Magdalena. Fue liberado en 1979 y quedó confinado hasta 1980. Falleció en el año 2004.

Después del baile.

Otra de las historias inéditas que encierra la nueva causa es la de un grupo de jóvenes de Ingeniero Luiggi detenidos en el año 1977. Son Roberto Torres, Raúl Pastonino, Omar Seia, Oscar Grande y Luis Alberto Tomassini. Según relató Torres, todo ocurrió en el 77 y partió de una confusión. O de una humorada que tuvo mal final. El y los otros jóvenes cuyas edades rondaban los 20 años, regresaban una noche de un baile en una camioneta y un auto, cuando el primer vehículo sufrió un desperfecto en la ruta 35, entre los cruces de Alta Italia y Embajador Martini. El coche se estacionó en parte sobre la cinta asfáltica y, mientras esperaban el arreglo, se detuvo otro vehículo. Uno de los muchachos, para hacer una broma, simuló ser policía y pidió documentos, como si estuvieran en un operativo y cortando la ruta. Cuando el otro conductor llegó a su destino, en Realicó, hizo la denuncia en la comisaría.

Al día siguiente, la policía de Ingeniero Luiggi fue a buscar a los jóvenes a sus casas y les dijo que se presentaran en el destacamento "después de desayunar". Detenidos, fueron trasladados a la Seccional Primera en Santa Rosa y luego a la Colonia Penal. Estuvieron unos cuarenta días presos y fueron interrogados y golpeados dentro de la Seccional, según relató el entrevistado.

El sindicalista.

Las otras historias que se pudieron rescatar son las de Roberto Oscar Coronel, Angel Alonso, Alfredo Toranzo, Calistro Carrasco y Abel Otta.

Coronel fue durante los 70 fundador y secretario general del sindicato de la Carne y subdelegado de la CGT de General Pico. Y uno de los sindicalistas que seguía en el PJ al entonces diputado nacional Carlos Aragonés. Durante la dictadura, fue detenido por el coronel Oscar Cobuta e interrogado por el director de Trabajo, el capitán Juan José Amarante. Había sido capturado porque en el frigorífico donde trabajaba, según relató, lo había denunciado la patronal porque supuestamente había tirado panfletos y quería convocar a un paro, cosa que él negó. Fue trasladado a la comisaría de Pico y cuatro policías lo llevaron luego a la Seccional Primera de Santa Rosa. Allí fue torturado, según indicó, y encerrado en una celda con presos por delitos comunes. Finalmente fue liberado a los tres meses.

Los otros casos no tienen relación con la represión ilegal. Otta, radicado en General Pico, fue detenido en el 75 en Santa Isabel por el comisario a raíz de un entredicho y llevado a Santa Rosa donde permaneció tres días en un calabozo. En tanto, Carrasco afirmó que declaró hace unos años ante la Policía Federal que no fue detenido ni tuvo inconvenientes durante la dictadura.

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