Las ventas de productos locales al mundo no pudieron superar en la última década a las de zonas sojeras, autopartistas y mineras.
La caída en las exportaciones de combustibles, la profundización del modelo económico basado en la producción primaria y, además, el avance constante de las ventas al exterior de otras provincias en soja, automóviles y minerales han sido la clave de este proceso regresivo.
Al respecto, economistas y especialistas explicaron que “Mendoza se quedó afuera” del modelo actual que hizo crecer al país, sobre todo en la última década, el cual creció a un promedio interanual del 15%, según el Indec.
En la serie 2003-2012 se observa que las exportaciones argentinas se triplicaron. Las ventas al exterior pasaron de U$S 26.561 millones a más U$S 84.269 millones. De ese total, el 35%- según esa misma serie y en base al Indec- fueron manufacturas industriales; el 34% correspondió a manufacturas agropecuarias; el 24% a bienes primarios; y el 7% combustibles.
La Provincia se quedó afuera del dinamismo del perfil exportador nacional en su conjunto, que se basó en productos industriales y manufacturas agropecuarias, así como “de los principales cambios estructurales importantes que se dieron en las economías regionales”, señala en detalle el investigador de la Fundación Ideal, Rodrigo González.
Esto es, el “boom de la frontera sojera, que se fue dispersando desde la Pampa Húmeda hasta el Norte; la producción de minerales preciosos de provincias como San Juan y Catamarca y, por último, de la producción automotriz de Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe.
Desde 1984, Mendoza fue ganando una progresiva participación en el total de las exportaciones argentinas. En ese momento era de menos de 1% (0,9%, concretamente) y alcanzó su máxima marcación en 1993 con 3,6%, valores que se sostuvieron durante varios años. Con un promedio que rozó el 4% y que fue en alza sobre todo los últimos años de los 90, comienza a decaer luego de 2003 para llegar así a marcar en 2011 un módico 2,2%.
En los casos de las exportaciones de Córdoba y Santa Fe el crecimiento en las ventas al exterior ha sido exponencial. Córdoba pasó de participar con un 2,2% en 1984 a 13,8% en 2008 y 12,7% en 2011 empujado por el envío de automóviles al mercado brasileño bajo el Tratado de Complementación con ese país.
El caso de Santa Fe es aún más contundente. La provincia sojera por excelencia pasó de participar con un 5% en 1984 a picos de 19% en 2002, 22,2% en 2007, 23% en 2009 y 21,2% en 2011. La serie 1998-2011 muestra una tendencia creciente y constante alrededor del 20%.
Otro caso observable es San Juan. Con motivo de la explotación de minerales preciosos las exportaciones crecieron en más de un 600%. A fines de los años 90 tenían una participación del 0,5% (en 1984 era casi cero con una participación de 0,1%) hasta alcanzar un promedio de 3% en 2010 y 2011.
Modelo K vs década del 90
Según las conclusiones del economista y docente Sebastián Laza, "cuando analizamos las exportaciones por provincia y comparamos los años del kirchnerismo con los de la Convertibilidad, se observa que Mendoza no parece haber tenido 'década ganada' a partir de 2003, al menos considerando su peso relativo en las expo nacionales”.
Este analista compara el promedio del modelo kirchnerista versus el promedio de la época de la Convertibilidad. Observa que Santa Fe subió 5,4 puntos su participación relativa, pasando del 15,7% al 21,1% en las expo nacionales y, en forma similar, lo hizo Córdoba, que subió de 7,9% a 11,9%, es decir 4 puntos más de participación.
Pero también este estudio arroja que, por el contrario, Buenos Aires pasa de un promedio de participación durante la Convertibilidad del 37% a un 35,7% durante el Modelo K, “es decir 1,3 puntos menos”, dice.
En definitiva “entre Santa Fe y Córdoba crecieron un 9,4% en promedio durante el Gobierno Kirchnerista versus un 1,3% que perdió Buenos Aires”, explicó Laza y se preguntó: ¿Quiénes cedieron participació? Y responde que fueron las provincias petroleras de la Patagonia (salvo Chubut) y un lote de chicas y medianas, que incluye a Mendoza. “Pasamos del 3% promedio de peso relativo durante la Convertibilidad a 2,6% durante el Modelo K. San Juan y Catamarca también tienen subas importantes, básicamente, la megaminería metalífera, pero siempre detrás del monumental crecimiento de Córdoba y Santa Fe”, concluye.
La lupa sobre Mendoza
“Seguimos exportando lo mismo con bajo valor agregado”, explicó Sebastián Laza quien sentencia -además- que “ahora hasta estamos peor que en la década de Menem”. Este especialista señala que nuestros envíos siguen siendo ajo, fruta fresca y aceitunas.
Una contrariedad que surge dentro del mercado de Productos Primarios son los constantes ciclos positivos y negativos, adelanta en un primer análisis el economista y docente de Finanzas Internacionales en la Universidad del Aconcagua, Marcelo Licanic. Citó como ejemplo al caso del ajo mendocino, el cual depende de las fluctuaciones de un gran competidor como es China.
“La demanda (por Brasil) es estable -dijo el especialista- pero las condiciones de mercado cambian para los ajeros locales y suben o bajan los precios según la cosecha en el país asiático”.
El grueso y gran componente dentro de las exportaciones mendocinas eran los envíos de combustible. Empezaron a caer con el devenir de la extracción y producción y “fue sin duda el rubro más importante durante décadas”, explica Licanic.
“Los hidrocarburos fueron el sector más importante de la Provincia y con mayor impacto en el Producto Bruto Geográfico (PBG)”, adelanta este especialista en comercio exterior. A lo que agrega que “no sólo se exportaba petróleo en los años 90, también se vendía gas a Chile”.
Esto hacía que tanto las exportaciones y las regalías dejaran a la provincia en los primeros puestos de producción petrolera (liderazgo que se perdió) y una marca creciente en las exportaciones.
Ante la pregunta por la incidencia real que ha tenido la caída del petróleo en Mendoza y si es el factor principal del descenso en la participación en las exportaciones, Laza responde que “ha influido mucho, las expo mendocinas de aceite crudo de petróleo representaban un 19% de nuestro total exportado en 2003 (en monto), mientras que a partir de 2008 pasamos a no exportar nada de dicho producto”.
Además, hay otro elemento que ayudó a la caída en la participación de Mendoza. “A partir de 2007 y de la aplicación de las retenciones móviles -cuenta el economista González- alejó el valor local del barril de petróleo con el internacional. En una relación de U$S 100 a U$S 40 el barril. Esto desalentó inversiones y perjudicó las exportaciones”.
El mismo resultado recayó sobre las otras provincias petroleras y exportadoras. Tal es el caso de Neuquén.
Pasó de tener una participación de 3,8% en el total exportado nacional de 2001 a un magro 0,4% en el 2011. Este caso es especial porque esta provincia es considerada “monoproductora” ya que su matriz económica está centrada solamente en la producción hidrocarburífera. En los casos de Chubut y Santa Cruz, éstas complementan sus exportaciones con otras actividades productivas.
Comentá la nota