LA HABANA.- Con el fin de delinear el rumbo económico y político que seguirá la isla en los próximos años, el gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC) iniciará hoy su VI Congreso. La reunión suscita una gran expectativa entre los cubanos, que consideran que el cónclave podría arrojar resultados concretos para mejorar su calidad de vida.
El congreso -el primero desde 1997- buscará determinar el alcance de las reformas económicas "estructurales y de concepto" prometidas por el presidente Raúl Castro, para sacar a la isla de la aguda depresión que padece desde hace décadas.
Concretamente, unos 1000 delegados del PCC (el único permitido en la isla) evaluarán la manera de ratificar la "actualización" del modelo económico cubano con un plan de ajustes que abre resquicios a la iniciativa privada, pero sin renunciar al socialismo y con la mira puesta en preservar las "conquistas" de una revolución que ya lleva más de medio siglo.
Los delegados elegirán, además, a Raúl como primer secretario del partido, cargo antes ocupado por Fidel, y delinearán también la nueva generación de dirigentes, que reemplazará a la vieja guardia del régimen.
Para escenificar el simbolismo de la cita, horas antes de la apertura del congreso se celebrará en La Habana un desfile militar para conmemorar los 50 años de la fallida invasión de bahía de Cochinos y una marcha popular en la Plaza de la Revolución.
Entre otras cosas, el Congreso podría profundizar las medidas tomadas a mediados de 2010 por Raúl Castro, como la apertura al trabajo independiente en 178 rubros y la reducción de puestos en dependencias públicas.
Además, por primera vez, las autoridades estudiarán una política bancaria que dé préstamos a los pequeños emprendedores y permisos para que las personas produzcan materiales de construcción de viviendas.
Titulado Proyecto de lineamientos de la política económica y social , el texto de base para la discusión del cónclave, que durará tres días, comenzó a circular el año pasado para que se discutiera abiertamente. Según las autoridades, en los meses previos se desarrollaron 127.113 asambleas para debatir el documento y se realizaron unas 600.000 proposiciones de cambios. "Ya que el pueblo ha participado y hecho sus propuestas, esperamos que haya un avance en todo sentido para que se mejore la situación del país'', dijo Felipa Martínez, un ama de casa de 60 años.
En otras cosas, los cubanos esperan que se eliminen algunas restricciones para la venta de casas y autos, se implementen mecanismos para que los salarios tengan un poder adquisitivo real y se elimine la doble moneda (pesos cubanos y pesos convertibles).
Por otro lado, la perspectiva de que se suprima la libreta (que ahora brinda productos subsidiados) o se cierren por completo los comedores obreros también preocupa a muchos.


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