El gremio de aviadores UALA le mandó una carta documento al jefe de la línea aérea estatal, Mariano Recalde (izquierda). Denunció "discriminación" y advirtió que "la empresa no debe ni puede tolerar esos actos"
Luego de que el titular de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Héctor Pérez Tamayo, ordenara el domingo que un avión no saliera desde Ezeiza, el gremio con el que está enfrentado lo denunció por discriminación y pidió a Aerolíneas Argentinas que le ponga límites.
En ese sentido, la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA) envió una carta documento al titular de la aerolínea de bandera, Mariano Recalde, en la que advirtió que pilotos del sindicato de Pérez Tamayo "se negaron a trasladar pasajeros con el pasaje pago" vinculados a UALA, debido a la interna gremial que existe entre ambas.
La Justicia prohibió que en la cabina viajen dos pilotos de diferentes sindicatos, tras la escandalosa pelea que protagonizaron hace dos semanas dos trabajadores de UALA y APLA.
Sin embargo, en esta ocasión, Pérez Tamayo demoró por más de tres horas un vuelo de Aerolíneas Argentinas, porque dentro viajaban como pasajeros dos pilotos del sindicato enfrentado, quienes se trasladaban a los Estados Unidos para concretar un entrenamiento.
La presidente Cristina Kirchner había dado la orden que el vuelo se trasladara con ambos trabajadores de UALA, aunque el titular de APLA “desoyó la orden”, según denunció ayer por Radio 10 Carlos Rinzelli, vocero del gremio perjudicado.
"La empresa, como empleadora de esos pilotos, no puede ni debe tolerar ese tipo de actos. Ya que de otra forma sería corresponsable de una discriminación por actos antisindicales", señaló la carta documento enviada.
Además, se agregó en la que harán "las denuncias correspondientes ante organismos nacionales e internacionales", en caso de que no se corrijan ese tipo de actitudes de pate del gremio de Pérez Tamayo.
Asimismo, en otra carta enviada a Recalde se aclaró que la resolución judicial señala que dos pilotos de distintos gremios no pueden conducir el avión, pero no hay nada que les impida viajar como pasajeros a los trabajadores enfrentados.
"Actitudes como la de ayer ponen en riesgo la seguridad de todo el pasaje como obligación derivada de los contratos que celebra la empresa", precisó.


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