El Fondo Monetario Internacional (FMI) instó ayer a los países de la zona euro a actuar de forma urgente para contener la crisis y alertó de “grandes consecuencias globales” si los problemas se extienden a países centrales de la región. Aunque todas las miradas apuntan a la cumbre que se hará mañana en Bruselas sobre el tema, la canciller alemana Angela Merkel, aseguró ayer que no debe haber expectativas de solución tras esa reunión .
El FMI advirtió ayer en un informe que la crisis de deuda soberana de la zona euro amenaza no sólo a Europa sino a la recuperación global y pidió esfuerzos más “sistemáticos” para restaurar la confianza en los mercados. “El contagio podría ser amplio si las tensiones en los países de la zona euro en crisis se trasladan a otros miembros”, afirmó el organismo, que insistió en que “los retrasos en la resolución de la crisis podrían ser costosos para la zona euro y la economía global”.
En el documento publicado ayer en Washington, el Fondo aseguró que en la actual situación es indispensable un accionar más colectivo y cooperativo . Y advirtió que en caso contrario existe el peligro de que los problemas de déficit de países como Grecia se trasladen en gran parte a toda la comunidad con graves consecuencias .
Para mañana está prevista la reunión cumbre de los 17 países de la Eurozona en Bruselas. El objetivo urgente es combinar un nuevo plan de ayuda para salvar a Grecia y a sí mismos. El problema son los enfrentamientos entre los grandes socios. Habituada a apagar cualquier ardor desmesurado, Merkel advirtió que “no habrá de golpe un gran avance espectacular” en este encuentro.

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