Evitaron un robo y ahora reciben amenazas

Una familia sufrió un intento de robo en la calle Maradona. La dueña de casa forcejeó con el autor, hijo de una vecina, que fue detenido.

Luego, la madre del acusado provocó daños en su casa y amenazó con quemarlos.

Una joven pareja del barrio San Cayetano vive con custodia policial en su propia casa luego de recibir amenazas de muerte contra sus propios hijos por parte de una vecina y otra mujer. La violenta situación que atraviesan Diego Datri y Valeria Echenique, junto a sus niños, comenzó el domingo a la mañana. Un hijo de la vecina intentó robar en su casa, la dueña lo vio, forcejeó con él para impedir que se llevara una bicicleta y luego lo denunció. La Policía lo detuvo, pero, minutos después, la madre del joven y otra mujer fueron a su vivienda con palos y fierros, causaron daños y amenazaron con incendiar la casa con la familia adentro.

Cuando comenzó todo, Valeria estaba sola en la casa con su hijo. Su esposo se había levantado poco antes para ir al autódromo, a la competencia de Turismo Nacional. "Sentí ruido en el patio y pensé que sería mi papá, porque tenía el auto guardado ahí. Pero luego los ruidos me parecieron más extraños, entonces me levanté de la cama y me asomé. Es ahí que lo veo tanteando las bicicletas. Tomó una y la intentó tirar hacia el otro lado del tapial", dijo.

La víctima del robo conocía al joven que estaba en su patio. Era el hijo de su vecina, tapial de por medio. Le gritó que dejara la bicicleta y salió al patio. El joven intentaba trepar la tapia para irse a su casa. Había otro muchacho con él, pero logró evadirse. Ella alcanzó a atrapar la pierna de su vecino, pero no lo pudo sostener porque se soltó a patadas. La bici había quedado enganchada sobre el tapial y ahí quedó hasta que llegó la Policía.

De inmediato otros vecinos del barrio se acercaron. Echenique contó que son varios los que han sufrido invasiones en sus propiedades por parte del muchacho, siempre con intenciones de robo. La Policía se llevó detenido al joven, que sería el hijo de un efectivo policial. El uniformado no vive con ellos en la casa, puesto que está separado de la madre del acusado de robo contra la propiedad.

La angustia y la violencia no terminaron ahí. Minutos más tarde, la madre del joven detenido y otra mujer fueron a tomarse revancha contra la denunciante. Con un fierro golpearon el auto y comenzaron a proferir amenazas, entre otras, la de incendiar la vivienda con todos en su interior.

"No es la primera vez que se mete, ya lo hizo varias veces. Hace un tiempo lo vio un vecino y nos avisó pero nos pidió que no hiciéramos la denuncia para no comprometerlo. A otros vecinos también les robó pero tampoco hicieron la denuncia. Todos están indignados y todos quieren que se vayan. Mi hijo se fue llorando hoy a lo de la abuela, lo enviamos para allá, dice que no quiere vivir más acá", relató ella.

Ayer, cuando este diario fue a la casa de los Datri, había un efectivo policial en la puerta. Diego contó que la fiscal de turno le aseguró que le daba las garantías para que pudieran quedarse tranquilos en la vivienda, pero la incertidumbre por lo que pueda pasar es inevitable. El rostro de Valeria tiene las marcas de las patadas que le pegó el joven en su huida.

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